26/11/09

La nave de los muertos, de B. Traven (II)

Bernhard Traven Torsvan, Bruno Traven, B, Traven, Hermann Albert Otto Max Feige, Hal Croves, Traven Torsvan, Ret Marut...




... Arnolds, Barker, Traves Torsvan, Traven Torsvan Torsvan, Traven Torsvan Croves, B. T. Torsvan, Fred Maruth, Fred Mareth, Rex Marut, Richard Maurhut, Albert Otto Max Wienecke, Adolf Rudolph Feige, Kraus, Martinez, Fred Gaudet, Lainger, Goetz Ohly, Anton Räderscheidt, Robert Bek-Gran, Hugo, Kronthal, Wilhelm Scheider, Heinrich Otto Becker...


-Su tarjeta de marinero, por favor.
La tarjeta de marinero parece ser el centro del universo. Estoy seguro que sólo fuimos a la guerra para que en todos los países te puedan pedir la tarjeta de marinero o el pasaporte. Antes de la guerra nadie preguntaba por la tarjeta de marinero o por el pasaporte y la gente vivía tan feliz. Pero las guerras que se hacen en nombre de la libertad, de la democracia y del derecho de autodeterminación de los pueblos son siempre sospechosas. Sospechosas desde el día en que los prusianos emprendieron su guerra de liberación contra Napoleón. Cuando se gana una guerra de liberación, en cuanto la campaña acaba, los hombres se quedan sin libertad, porque la guerra ha triunfado sobre la libertad. Yes sir.
-No tengo tarjeta de marinero. (*)

Una persona es lo que dicen sus documentos. Un nombre y sus apellidos, un número que lo identifica del resto de la multitud. Un nombre cualquiera, un número cualquiera.
Gerard Gales de Nueva Orleáns, EEUU; Helmont Rigbay, Alejandría, Egipto; Pippin del Yorikke… ¿qué más da? Una persona es lo que es, más allá de su nombre, su origen y sus documentos. Toda persona, por muy feliz que crea ser, viaja en el barco de los muertos. Algunos no saben que lo hacen, pero otros sabemos que navegamos en una nave lista para el desguace, que esta vida es un absurdo en la que no tenemos más remedio que esperar que el barco se hunda con nosotros dentro, para que luego el armador cobre del seguro.
Dicen que La nave de los muertos es una novela anarquista.

El 7 de noviembre de 1918, en el aniversario de la Revolución Rusa de Octubre, el Consejo de Obreros y Soldados forzó al último rey de Baviera Luis III a su abdicación. Acto seguido, Kurt Eisner, del Partido Socialdemócrata Independiente de Alemania (USPD), declaró Baviera un "estado libre", dentro del contexto de la Revolución de Noviembre en curso en Alemania. El 6 de abril de 1919, la "República Soviética de Baviera" fue formalmente proclamada. Inicialmente, fue sostenida por miembros de las facciones antiautoritarias del USPD. La participación del anarquista Gustav Landauer como ministro de cultura junto al economista libertario Silvio Gesell como ministro de economía y otros antiautoritarios y socialistas libertarios como el poeta y dramaturgo Erich Mühsam, Ernst Toller y Ret Marut (el novelista Bruno Traven) dieron al Soviet una fuerte dirección anarquista.
El 3 de mayo de 1919, los Freikorps (fuerzas militares del Estado con 30.000 miembros) ocupan la República bávara. Cerca de 800 personas fueron arrestadas y asesinadas.

De la entrada "República Soviética de Baviera" en wikipedia.


LA DANZA DE LA NAVE DE LOS MUERTOS

¿Qué os importan a vosotros mis harapos?
Son mi único vestido en las alegrías y en las penas.
¿Qué os importa a vosotros mi cara?
No necesito vuestra compasión.

¿Qué os importa a vosotros lo que me gusta?
Yo vivo mi vida, no la vuestra. Y la vivo en este mundo.
No aspiro estar en vuestro Cielo,
preferiría mil veces arder en el Infierno.

No creáis que necesito vuestra caridad,
aunque cargue con vuestros muertos,
aunque cargue con la vergüenza y el oprobio.
Eso os importa a vosotros una m…

Me trae sin cuidado el Juicio Final.
No creo en la resurrección.
Ignoro si existen los dioses
Y no le tengo miedo a las penas del Infierno.

¡Surquemos juntos el ancho mar!
¡Hola! ¡Eh! ¡Hola! ¡Eh! ¡Oh, oh! (*)

Y ahora debería hablar sobre la novela. Pero en realidad quiero bailar la danza de la nave de los muertos. Gritar, “¿Qué os importa a vosotros lo que me gusta?”, y completar con letras los puntos que siguen a la m. Porque el mundo es un barco encaminado al desastre y todos nos afanamos en cargar las calderas para que la nave no se detenga.
Palear, palear, palear…

Detecto el espíritu de Broch en la novela de Traven. Quizás Traven fue Broch. Traven fue todas las personas, tuvo todos los nombres porque no tuvo ninguno y todas las nacionalidades porque le negaron todas. La nave de los muertos se publicó en 1926, Los sonámbulos entre 1931 y 1932. Detecto el espíritu de Traven en Broch. Quizás Broch fue Traven.

Un marinero que no puede identificarse es zarandeado de una parte a otra de la Europa de posguerra. Encarcelado, conducido a la frontera y abandonado a su suerte una y otra vez, condenado a muerte… pero hay cierta vanagloria en todas las desgracias de nuestro narrador. Porque esas historias de la primera parte pertenecen a un pasado en el que el protagonista aún no había embarcado en la nave de los muertos. El narrador despliega una ironía crítica demoledora. Antes de ser ejecutado únicamente está preocupado en volver a recibir la abundante y deliciosa comida que los franceses le sirven mientras está detenido. Vive el presente, porque en cualquier momento puede llegar la pregunta maldita:

¿Quieres un trabajo?

Y, claro, no puedes negarte.
¿Hay una tesis anarquista en la nave de los muertos? Lo que nos comunica el narrador es una actitud vital. Creo que el anarquismo es un posicionamiento moral y ético más que una tendencia política. En ese sentido ES una novela anarquista.
A fin de cuentas todos acabamos en el fondo del mar.

Apéndices:

Más información en la entrada 84 de "Bartleby y compañía", de Enrique Vila-Matas.

¿Qué lee Raoul Duke en Fear and Loathing in Las Vegas?


(Perdón por la calidad de la imagen, es una captura de Youtube)

(*) Extraídos de La nave de los muertos, de B. Traven; traducción de Roberto Bravo de la Varga para Acantilado

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24/11/09

La hija del optimista, de Eudora Welty

Cuando empecé a trabajar con él (…) pagué treinta y cinco dólares de mi salario en una tienda de Jackson por un juego de Mah Johng. Estaba rebajado desde los cien dólares. Verdaderamente, no sé que demonios me pasó aquel día. Y va y me dice este buen hombre: “En fin, Dot, no veo nada especial en eso de regalarte cosas a ti misma. Pero está bien, adelante y espero que lo disfrutes. Pero no te arrepientas de nada. Me da muchísima pena cuando lo haces”, dice. Nunca olvidaré aquellas amables palabras y sus consejos” (*)

Es una anécdota mínima contada en un velatorio. Pero de alguna manera, esta ingenua manera de afirmar al mismo tiempo la independencia de la mujer y su permanencia en un mundo paternalista, revela el espíritu de la narrativa de Eudora Welty.
Welty nos introduce en todas su novelas en el gineceo del Sur de los Estados Unidos, un matriarcado efectivo, sin ninguna resonancia mágica, que se opone y se complementa con ese otro Sur que todos reconocemos, el de los abogados que fuman tranquilamente, el de los cazadores de osos, el de los propietarios decadentes. Todo ese mundo se sobreentiende en el que nos muestra Welty, un reflejo orlado de exquisitos pasteles y fragantes jardines en el que verdaderamente se desarrolla la realidad.
Como si el mundo fuese una ficción y la realidad se encontrara atesorada en ese impenetrable Eterno Femenino:

Todo lo que ha ocurrido
es sólo una parábola.
Lo que es inalcanzable
se convierte en suceso.
Lo que es indescriptible
se ha realizado aquí.
Lo eterno-femenino.
nos permite avanzar.

Goethe, Fausto (fausto Goethe)

Me he prometido no mencionar a Faulkner, pero no puedo evitar volver a citar lo que comentaba Sergio Pitol en El mago de Viena:

La leo y releo con la mayor atención; en sus narraciones las cosas parecen muy sencillas, insignificancias de la vida cotidiana o momentos terribles que parecen insignificancias; sus personajes son excéntricos, y al mismo tiempo muy modestos como es todo el entorno. Uno podría pensar que estarían desesperados en el minúsculo mundo que habitan, pero es posible que ni siquiera hayan reparado en la existencia de ese mundo. Son auténticamente “raros”. Provincianos, sí, pero excéntricos de pura raza. Otra notable escritora del Sur, Katherine Ann Porter, señaló en alguna ocasión que los personajes de Eudora Welty eran figuras encantadas que para bien o para mal están rodeadas de un aura de magia. Pero en sus páginas esos pequeños monstruos humanos no aparecen en absoluto como caricaturas sino que están retratados con naturalidad y dignidad.


Me fascina Eudora Welty. Su sencillez aparente, sí. Pero también la ambigüedad que destilan sus narraciones. En La hija del optimista, Laurel McKelva debe enfrentarse a la disyuntiva entre la admiración por las tradiciones sociales y el deseo de liberarse de ellas. El lugar de nacimiento, donde todo está determinado socialmente y el lugar de trabajo, donde se desarrolla la libertad individual. La polarización entre Nueva Orleáns, su región natal, y Chicago, donde Laurel trabaja, es clara y alegórica. Y es a partir de esa sencillez del caso particular donde Welty es capaz de trascender a un sentimiento general de pérdida y desasosiego, transportar al lector a la mente y a los sentimientos de su protagonista.

El anterior párrafo es una torpe muestra de la (mi) incapacidad para intentar explicar un texto literario. Todo son palabras huecas que no pueden de ninguna manera sustituir a la experiencia lectora, sobre todo aquella que resulta gratificante y absorbente.

En fin, hay que leer a Eudora Welty.

(*) De La hija del optimista, de Eudora Welty. Traducción de José C. Vales para Impedimenta.

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22/11/09

Inglourious Basterds, de Quentin Tarantino

Máquina del tiempo



Cine dentro del cine



"I think this might just be my masterpiece" (Aldo Tarantino)

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21/11/09

La nave de los muertos, de B. Traven (I)

Inscripción sobre la entrada del camarote de la tripulación en la nave de los muertos:

Quién entra aquí perece,
su nombre y su ser se esfuman para siempre.
Ha desaparecido sin dejar rastro,
su aliento se pierde
en la inmensidad del orbe.
No puede volver atrás,
no puede seguir adelante,
está desterrado y así se quedará.
No lo reconocen ni Dios ni el diablo.
No es de día ni de noche.
Es la nada, el nunca, el jamás.
Es demasiado grande para el infinito
y demasiado pequeño para el granito de arena
que se incorpora al universo.
¡Es lo que nunca sucedió
y lo que jamás se imaginó!


B. Traven, La nave de los muertos, trad. de Roberto Bravo para Acantilado.

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17/11/09

Fisiognomía

Primero los nombres, listados interminables de nombres y apellidos. Luego los rostros. No hay dos caras iguales pero todas las caras son la misma cara. Un túnel por el que dos multitudes avanzan en sentidos contrarios. Ahí están los rostros y el único rostro, el Ideal o el Prosaico, ese que representa lo que somos o que desvela nuestra verdadera naturaleza. También están las palabras. Cantidades infinitas de textos empujando desde el pasado, viniendo de un tiempo que no alcanzaremos, acumulándose sobre la mesilla. Todos los textos el mismo texto. Repeticiones con ligeras variaciones de un mismo texto Ideal (el centésimo nombre de Dios) o de la más prosaica frase en la puerta de un lavabo público. Todos los textos, toda sucesión de imágenes, no son más que tiempo que consumimos, siempre el mismo tiempo, el que tardamos en recorrer el túnel que nos lleva a otro túnel. Me agobian los rostros y los textos y el tiempo.


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11/11/09

El prisionero, episodio 5

En el episodio cinco de El Prisionero hacen creer al nº 6 que es el nº 12, llegado a La Villa para suplantar al nº 6 que es el nº 12 suplantando al nº 6.



El capítulo se llama The Schizoid Man

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10/11/09

El imaginario del Dr. Parnassus, de Terry Gilliam

Cuando la luna atrapa tu mirada como una gran pizza.
That's amore
Cuando el mundo parece brillar como si hubieses bebido demasiado vino.
That's amore
Cuando bailas en la calle con una nube en los pies
Estas enamorado
Cuando caminas en un sueño pero sabes que no estás soñando
That's amore

That's amore

Es de admirar la coherencia temática de toda la obra de Gilliam. También lo es su valentía para, a pesar de todos los obstáculos comerciales y la mala suerte que parece acompañar a todos sus proyectos, plantear narraciones que, sin ser excepcionalmente arriesgadas, se alejan de la norma común del cine comercial. La confrontación entre realidad y ficción, presentada esta última siempre como fantasía, es el motivo principal de su obra, y en El imaginario no podía ser de otra manera.
Está el espejo y el otro lado del espejo. Está el Bien y el Mal, Parnassus y Mr. Nick, el Amor y la Ambición, la Lealtad y la Traición.
Es así de sencillo.
Siempre es así de sencillo con Gilliam, porque de lo que se trata es de emplear el lenguaje cinematográfico para contar de forma personal la misma historia de siempre, para reinventar en imágenes los mitos y las fábulas.
Y eso ya no es tan sencillo.



Sería un error analizar las películas de Gilliam por sus partes: escenografía barroca y destartalada como una especie de kitsch decadente, mezcla de elementos narrativos extraídos de mitos y leyendas clásicos y convenientemente descontextualizados… Lo que importa es como el director es capaz de convertir esos lugares comunes en algo original junto a una impronta visual más que personal. En nuestro caso se mezclan elementos de la Alicia de Carroll, con el mito del Holandés Errante, y la eterna lucha entre el Bien y el Mal. Lo acertado es que el combate es despojado de todo elemento maniqueísta y convertido en una confrontación deportiva en su más antigua (y al parecer olvidada) acepción de lid caballerosa entre iguales y el espejo no encierra un mundo maravilloso sino el reverso tenebroso y mezquino de lo que realmente somos. Ahí está uno de los aciertos de la película, aunque su logro se deba a la imprevista muerte de Heath Ledger.

(No diré nada sobre él, pero sus dos últimas interpretaciones deberían ser recordadas… mucho más en El Imaginario, lejos del histrionismo que exigía el personaje de Joker… la manera en que maneja su evolución de simpático estafador a peligroso corruptor, refrendada por la presencia de Depp, Law y Farell, es más que interesante… dice Gilliam que se inspiró en Tony Blair para crear el personaje que interpreta Heath Ledger… y aquí llega mi duda, ¿merece la pena una reseña de El imaginario del Dr. Parnassus?... recuerda, estamos entre paréntesis, hace tiempo que ya terminó la nota… si la solución que propone Gilliam es pueril y requiere la intervención de fuerzas por encima de las humanas, una Justicia final de la que no se puede escapar, ¿merece la pena el esfuerzo de escribir esto?... a fin de cuentas no hay más que espectáculo y eso puede tener relativa importancia… That's Entertainment!, The Show Must Go On y todo eso)

Buscaremos otro enano.

Bells will ring ting-a-ling-a-ling, ting-a-ling-a-ling
And you'll sing "Vita bella"
Hearts will play tippy-tippy-tay, tippy-tippy-tay
Like a gay tarantella



La foto de Martin en el Sands extraída del magnífico blog If Charlie Parker Was a Gunslinger, There'd Be a Whole Lot of Dead Copycats

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05/11/09

Pluto, de Naoki Urasawa

La imagen de un "gran dolor"



Naoki Urasawa en Pluto parte de un capítulo del anime Astroboy, de Osamu Tezuka (¡manga no kamisama!) y lo convierte en otra cosa... en una novela negra, en una reflexión dickeana sobre la identidad y la memoria, en la que las máquinas de destrucción se transforman en seres reflexivos y conscientes, sorprendidos por los sentimientos que detectan en sí mismos, y también, retomando el tema de 20 Century Boys, en la inmoralidad el poder absoluto.
Todas la obras de Urasawa están relacionadas por la limpieza de su dibujo, por centrarse en la indefensión del individuo y por la relectura de temas clásicos, sea El fugitivo, en Monster o Astroboy en Pluto.
Pero no por eso deja de ser más fascinante. Es de admirar la aparente simpleza de su propuesta formal y la complejidad de sus tramas.

Al final hablé de cómic.

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02/11/09

GIGAMESH, de Patrick Hannahan

GIGAMESH
Patrick Hannahan
(Transworld Publishers, Londres)
He aquí un autor que tuvo envidia del éxito de Joyce. En Ulises, toda la odisea se concentra en un solo día transcurrido en Dublín, el infernal palacio de Circe es el envés de la Belle Époque, la más barata confección pantalonera de Gerta McDowell se retuerce en una soga para el comprador Bloom, las cuatrocientas mil palabras forman un desfile de protestas contra la época victoriana, a la que hace estallar con el arma de todas las estilísticas disponibles para una pluma, desde el flujo espontáneo de la conciencia hasta el acta de un juez de instrucción. ¿No fue acaso la culminación de la novela y, al mismo tiempo, una monumental inhumación de la misma en el panteón familiar de las artes (en Ulises hay incluso música)? Se ve que no; se ve que el mismo James Joyce juzgó que no lo era, puesto que decidió ir más lejos y escribir un libro donde se concentrara la cultura no en una sola lengua, sino que fuera como una lente convergente del universalismo lingüístico, un descenso a los cimientos de la torre de Babel. Ni confirmamos ni negamos aquí las excelencias de Ulises y Finnegan's Wake, dos actos de temeridad en una aproximación a lo infinito. Una crítica solitaria ya no puede ser más que un granito añadido a la montaña de homenajes y anatemas erigida sobre los dos libros. En cambio, estamos seguros de que Patrick Hannahan, compatriota de Joyce, nunca hubiera escrito su Gigamesh si no hubiese existido aquel gran ejemplo, que para él fue un reto.
Hubiera cabido suponer que su idea sólo podía terminar en un fracaso rotundo. Es un esfuerzo vano producir un segundo Ulises o un segundo Finnegan. En las cumbres del arte sólo cuenta las primeras hazañas, igual que en la historia del alpinismo sólo son importantes las primeras ascensiones a unos picos todavía no conquistados. Hannahan, bastante indulgente con Finnegan's Wake, lo es menos con Ulises. «¡Valiente idea —dice— la de meter el espíritu del siglo XIX europeo, emplazado en Irlanda, en el sarcófago de la Odisea! El mismo original de Homero es de un valor dudoso. Es un cómic de la antigüedad en el que Ulises desempeña el papel de Supermán, con el happy end de rigor. Ex ungue leonem: al escoger sus modelos, el escritor da la medida de su talla. La Odisea es un plagio manifiesto de Gilgamesh, aliñado conforme al gusto del público griego. Lo que en la epopeya babilónica constituía la tragedia de una lucha coronada por la derrota, ha sido convertido por los griegos en la aventura pintoresca de un viaje por el mar Mediterráneo. Navigare necesse est, "la vida es un viaje", ¡qué pensamientos tan profundos! La Odisea es un plagio disminuido, ya que carece de toda la grandeza de la lucha de Gilgamesh.»

(...)

Patrick Hannahan decidió, pues, extender sobre la epopeya babilónica su propio lienzo épico, bastante peculiar, dicho sea de paso, ya que su Gigamesh es una historia muy limitada en el tiempo y el espacio. Un gángster profesional, asesino a sueldo, soldado americano de la última guerra mundial, G.I.J. Maesch (Government Issue Joe: así llamaban a los soldados rasos del ejército de los Estados Unidos), desenmascarada su actividad criminal por la denuncia de un tal N. Kiddy, ha de ser ahorcado según el veredicto del tribunal militar, en una pequeña localidad del condado de Norfolk, donde estaba estacionada su unidad. Toda la acción transcurre en 36 minutos, tiempo necesario para el traslado del reo desde la cárcel al lugar de la ejecución. La cosa termina con una imagen de la soga, cuyo lazo negro —visto sobre el fondo del cielo— cae sobre la nuca de un Maesch inmutable. Pues bien, aquel Maesch es Gilgamesh, el héroe semidivino de la epopeya babilónica, y el que lo entrega a la horca —su viejo compañero N. Kiddy— es el mejor amigo de Gilgamesh, Enkidu, creado por los dioses para el exterminio de Gilgamesh. A la luz de este análisis se vuelve muy visible el parecido del método creativo de Ulises con el de Gigamesh. La ecuanimidad nos obliga a concentrarnos sobre las diferencias entre ambas obras. La tarea no resulta extremadamente difícil, por cuanto Hannahan (en esto sí que se ha diferenciado de Joyce) proveyó su libro de una introducción dos veces más voluminosa que la novela misma (para ser exactos: Gigamesh consta de 395 páginas, y la introducción, de 847). Nos damos cuenta del método de Hannahan desde el primer capítulo (de 70 páginas) de la introducción, en el cual se nos explica la multiplicidad de conceptos surgidos de
una sola palabra: el título de la obra.

(...)

Joyce había confeccionado sus deslumbrantes charadas sin dotarlas de ninguna interpretación suya; por tanto, cada crítico puede lucir su erudición, su agudeza de largo alcance e incluso su genial capacidad de interpretación, a través de los comentarios aplicados al Ulises y a Finnegan. Hannahan, en cambio, lo hizo todo él mismo. Sin limitarse a crear la obra, le añadió un aparato explicativo dos veces más voluminoso que la misma. En esto estriba la diferencia principal, y no en ciertas circunstancias que suelen aducirse, como, por ejemplo, el hecho de que Joyce «lo inventó todo él mismo», mientras que Hannahan ha sido secundado por unas computadoras conectadas con la Biblioteca del Congreso (23 millones de tomos).



Gigamesh; Vacío Perfecto, Stanislaw Lem

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29/10/09

La muerte de Bunny Munro, de Nick Cave

"Bunny piensa que quizás, de algún modo, conoce la respuesta. Pero también piensa a otro nivel muy distinto, que quizás, de otro modo, no la conoce en absoluto. (...) Nota que todo su vigor ha desertado, que la energía lo abandona, pero también, paradójicamente, que tiene la polla dura"
La muerte de Bunny Munro, Nick cave; traducción de Miquel Izquierdo para Papel de Liar-CannonGate

Nick Cave puede ser considerado un autor total. Músico y escritor, principalmente, explora el lado más turbio de la condición humana. Oscuro y siniestro, violento y erótico, dicen de su obra en la wikipedia.
Cave es capaz de envolvernos con sus tenebrosas canciones y de revolvernos con su tremendas letras:

Soy alto y soy delgado, / de una altura envidiable / y es sabido que soy muy atractivo / desde un cierto ángulo y a una cierta luz.
Bueno, entré en O’Malley / y dije: "O’Malley, tengo sed" / O’Malley solo me sonrió / diciendo: "No serias el primero".
Di un golpe en la barra y apunté con el dedo / a una botella de una estantería / y mientras O’Malley me servía una copa / aspiré profundamente y me persigné.
Mi mano decidió que el momento estaba cerca / y por un momento desapareció de la vista / y cuando volvió, ardió hermosamente / con una seguridad nueva.
Bueno, el trueno de mi puño acerado / hizo que todos los vasos tintinearan / Cuando le disparé, estaba tan atractivo / Esa era la luz, ese era el ángulo (…)
O'Malley's Bar , Nick Cave & The Bad Seeds.

I was so handsome, it was the light, it was the angle”. He aquí al asesino en todo su esplendor cinematográfico. El asesino como una estrella de Hollywood. Y sin embargo, desde el punto de vista de Cave, narrando en primera persona, sólo podemos apreciar la miseria del homicida.
De eso trata la narrativa de Cave, de mostrar la miseria moral del ser humano. Sea en sus canciones, en los guiones de sus películas (esa cada vez más perfecta en la memoria de The proposition ) o en su anterior novela, Y el asno vio al ángel en la que la miseria moral se mezclaba con la ambiental.

Bunny Munro pertenece a esos personajes miserables de Cave. Pero hay que decir que La muerte de Bunny Munro no es tan redonda como novela como lo era Y el asno vio al ángel.
Al igual que en su anterior novela, Bunny Munro presiente su muerte. “Estoy acabado”. Y con esa premonición empieza la novela en la que se pasa por tres estados que dan nombre a cada una de las partes: Maníaco, Mangante, Acabado. Miserable en cualquier caso.
Miserable en cuanto hombre, entendido como perteneciente al género masculino. Miserable en cuanto a su condición de obseso sexual, satiriásico y, consecuentemente, misógino.
Y lo que plantea Cave con la miserabilidad de Bunny Munro es la distorsión de la realidad a causa de la enfermedad. Bunny Munro piensa con la polla (perdón… he dicho “piensa”), y arrastra a su hijo, Bunny Jr., a un desesperado viaje en busca del olvido a través del sexo, el alcohol y las drogas. Sus sentidos atrofiados son incapaces de captar la realidad. Por su parte, Bunny Jr., aquejado de blefaritis, lo que distorsiona su visión del mundo, tiene memoria eidética, lo que le permite memorizar entradas enteras de la enciclopedia, pero no puede aplicar, por sus nueve años de edad, sus conocimientos a la práctica. Es un observador doliente del derrumbe de su padre, al que contempla, sin entender su comportamiento ni sus patéticas muecas, desapareciendo en el interior de ruinosos edificios y alternando sin fin borracheras y resacas.
En esa irrealidad en la que se mueven los personajes en fuga se justifica la introducción del elemento fantasmagórico que da finalmente consistencia a la novela.
La muerte de Bunny Munro es una novela dura y sin concesiones que enlaza con la línea temática de la narrativa de Cave, tanto musical como literaria. Si acaso, el inconveniente que me causa cierta decepción es que tanto Y el asno vio al ángel como The proposition habían creado una expectativas que quizás ésta novela no ha acabado de llenar. Esperaba algo más elaborado, más retorcido. Lo que no puedo negar es la contundencia brutal de La muerte de Bunny Munro, ni su desesperanzada visión de la condición masculina.

En 1768 Laurence Sterne publica Viaje sentimental por Francia e Italia. En la novela Yorick, con el pretexto del viaje por el continente, seduce en cada parada, en cada estación, en cada ciudad, a una mujer distinta. Cierto que los romances de Yorick no trascienden más allá de los coqueteos y del empleo del ingenio para la seducción. O al menos eso es lo máximo que la moral de la época permite que sea escrito o contado, dejando que el lector implícitamente admita hechos que no figuran en el texto.
Dar cuerda al reloj.
Bunny Munro vive en nuestro tiempo. Es, en todo caso un reflejo inverso y distorsionado del elegante y sentimental Yorick. Bunny agita el árbol ajeno, toma lo que cae y sale corriendo. Pero lo que nos demuestran, tanto Sterne como Cave, es que existe algo dentro de la condición masculina primordialmente egoísta que perdura a lo largo del tiempo, que cambian las formas, pero no la esencia. Yorick puede ser un elegante conquistador, Bunny una fiera disfrazada de conejito, pero en el fondo tomos somos iguales.


Pulsa para ver la elegante portada de la edición en castellano

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25/10/09

Mis dos mundos, de Sergio Chejfec

Detuve la lectura de la novela para ajustar al horario de invierno los relojes de casa. Así es nuestra relación con el tiempo, creemos controlarlo pero nos limitamos a medirlo de forma torpe y convencional.
Mis dos mundos, de Sergio Chejfec, trata sobre el tiempo y sobre la dirección de la mirada como un ente sólido y sobre la vergüenza de escribir y sobre la memoria.

El dolor verdadero es un sentimiento prestado, asignado por el espectador cuando observa de cerca…



… el rostro de Félix. (*)

Ahora, sobre la toma aérea del parque de la ciudad brasileña se podría trazar la ruta descrita en Mis dos mundos:



En el lago puede verse la estela de los cisnes a pedales, lo cual me parece bastante siniestro.

Por supuesto que no puedo añadir nada a lo comentado por Enrique Vila-Matas en sus Relecturas en torno a Mis dos mundos.
Ni tampoco puedo criticar a quienes relacionan la novela de Chejfec con El paseo de Robert Walser.
Pero dice Walser:

Secreta y misteriosamente, siguen al paseante toda clase de hermosos y sutiles pensamientos de paseo, de tal modo que en medio de su celoso y atento caminar tiene que parar, detenerse y escuchar, que está cada vez más arrebatado y confundido por extrañas impresiones y por la hechicera fuerza del espíritu, y tiene la sensación de ir a hundirse de pronto en la tierra o de que ante sus ojos deslumbrados y confusos de pensador y poeta se abre un abismo.

Y sin embargo Mis dos mundos es característicamente opuesta a El paseo. Mis dos mundos es un paseo por una zona literaria brumosa en la que todo hilo narrativo, temporal y espacial se trunca ya que Chejfec no narra en el contexto espacio-temporal. Se puede decir, como una virtud, que no narra, que crea una atmósfera literaria en la que el lector camina como un sonámbulo impregnado de las palabras del autor:


Hoy son vapor y sombra, o apenas la mancha insegura de una presencia furtiva. Pese a su aparente inutilidad, los fantasmas me han servido para recargar mi deseo errabundo. En muchas ocasiones, como tengo dicho, siento que caminar carece de objeto, cuando estoy aturdido por el entorno me olvido también del motivo para hacerlo, pero los fantasmas me rescatan, un poco me despabilan porque con su presencia incierta me instalan en otro lugar, no sé cómo llamarlo, en una secuencia lateral de hechos.

Fantasmas y lateralidad. En estas condiciones no es de extrañar que en algunas ocasiones Mis dos mundos me haya recordado a algunos pasajes de Los inconsolables de Ishiguro y, sobre todo, fantasmas y brumas, a El año pasado a Marienbad.




Parques y jardines y calles y mercados, Brasil, Alemania y ahora y después. Fantasmas. de la memoria o la percepción y lugares concretos y definidos descritos con todos sus detalles. Reconozco en el mapa aéreo los lugares por los que camina el narrador de la novela.
Finalmente la escritura se descubre como motivo principal:

De tanto adoptar una actitud de escritor, había terminado siéndolo.

Ojalá fuese tan sencillo. Chefjec demuestra que no basta con adoptar una actitud, aunque él lo confiese así. La literatura es un concepto brumoso fuera del espacio y del tiempo. Conseguir plasmar esa esencia de lo literario está reservado a unos pocos.


(*) Personaje alter-ego de William Kentrigde, artista sudafricano mencionado en Mis dos mundos. La imagen pertenece a una de sus obras de animación, Stereoscope.

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20/10/09

Moon, de Duncan Jones

Coincido con Javier en su nota sobre Moon, de Duncan Jones :
"Al verla sentí como si viera una película que ya había visto, que tal vez me había gustado la primera vez pero no aguantaba una repetición".

Y lo curioso es que no puedes comentar nada sin desvelar la trama, pero sí que, (no es coincidencia sino que encierra parte del signo de nuestros tiempos), tiene mucha relación con algunas de las últimas reseñas de este blog… no encierra gran misterio:

"Tyrrell Corp, Cyberdyne Systems, Omni Consumer Products (OCP), Rekall, Weyland-Yutani Corp., The Dharma Initiative, Multi-National United (MNU)"

The sky crawlers



Y no está bien decir que Jones es hijo de David Bowie, pero uno no puede dejar de pensar en el Mayor Tom. Pero tampoco puede olvidar 2001, Solaris, Blade Runner, Naves silenciosas. Como si Moon se formase por acumulación de homenajes, de escenas de películas que nos habían gustado.
Y Moon debería funcionar por sí misma. Sin Bowie. Sin referencias.
Lo que sí es de extrañar es la decisión del jurado del festival de Sitges de convertir a Moon en la arrolladora película triunfadora.
Moon está muy bien… en su justa medida.

Pero 2001 y Blade Runner (incluso, en otro sentido o en otro ámbito Solaris) son películas que marcan y definen su época e incluso las posteriores. Ahora mismo parece imposible crear una obra de (llamémosle) ficción-científica sin que la larga sombra de 2001 o de Blade Runner se dejen notar.

En realidad es de Philip K. Dick de quien no nos podemos librar.
Y este es el verdadero mensaje de esta reseña:

Proclamemos a Dick como el autor más influyente del siglo XX


Here am I floating round my tin can
Far above the moon
Planet earth is blue
And theres nothing I can do.

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16/10/09

The sky crawlers, de Mamoru Oshii

Si The sky crawlers (Sukai kurora) (2008) hubiese sido una película occidental se hubiera iniciado poniendo en antecedentes al espectador : Una guerra mundial tan terrible como controlada, se desarrolla gestionada cada bando por una empresa privada que aportan su propio armamento y ejército.




La historia se centra en los pilotos de las fuerzas aéreas de una de esas corporaciones empresariales militares (la cosa da para reflexionar) unos enigmáticos y taciturnos niños conocidos como Kildrens. Seguramente el prólogo occidental hubiese dejado caer innecesariamente alguna insinuación sobre la naturaleza de los kildrens.
No hay nada de eso. Hay muchas preguntas, muchas incógnitas narrativas que son desveladas lentamente.
La diferencia (es una frase súbita que se me acaba de ocurrir) radica en que mientras los orientales narran sorprendiendo, la narrativa (cinematográfica-literaria) occidental enfatiza la sorpresa (narran para sorprender)

Ejemplo:

Narración occidental: Soy un condenado a muerte esperando la ejecución esta misma noche fría en el que la nieve y los niños… fui procesado injustamente… mi inocencia y la maldad de la ley… mis hijos ya nunca, bla, bla, bla… las luces de la calle, los adornos, es Navidad y voy a ser ejecutado porque, ¡sorpresa!, soy un pavo.

Narración oriental: Soy un Pavo-Robot-Arma de 60 metros de altura diseñado para repeler ataques extraterrestres que esta misma noche va a ser desmantelado… que sea Navidad no es más que una excusa que adorna la historia, lo que importa es que de alguna manera, en el fondo de toda esta parafernalia metálica y eléctrica, algo semejante a una conciencia parece brillar.

No tiene nada que ver con The sky crawlers.

En la película Mamoru Oshii desgrana la historia poco a poco y eso, por una vez, me parece un defecto. Quizás hay demasiada demora, el tiempo narrativo es excesivamente lento. Y esto puede ser por la acumulación de incógnitas que encierra la trama y, creo que principalmente, por el fuerte contraste entre las escenas de acción aéreas y los trances de los personajes, que se acentúa por el diferente tipo de animación empleado en cada uno de esos planos. Mientras que las batallas aéreas son trepidantes y de una plasticidad increíble gracias a la animación por ordenador (al igual que los fondos y los escenarios) los personajes lo son mediante la técnica de captura de movimiento, lo que en muchas ocasiones (un error que técnicamente debería estar solucionado y que alguien con una filmografía como la de Oshii no debería permitir) provoca desfases de proporciones. Los personajes parecen moverse en escenarios distintos a los que se nos muestran.

La idea que desarrolla The sky crawlers es sugerente, pero no acaba de cuadrar, no se mantiene el ritmo y se usa la técnica de manera torpe… o al menos eso me pareció.



Ahora no sigas leyendo si no has visto la película.
SPOILER:

Se puede argumentar que el final de la película encierra una sorpresa, pero me temo que es una falsa sorpresa. No se trata de la realidad de la historia, la posibilidad de que el único humano que pilota sea el padre genético de Kannami Yuuichi, es sencillamente lo que los kildrens pueden entender de la realidad en que están sumergidos.
Creo, dando una vuelta (innecesaria) más al argumento (cosa que no mejora el ritmo general) que los personajes de The sky crawlers son personajes de un videojuego, que Teacher, el humano, es el jugador que está en nuestro lado de la realidad y el resto, la película, el juego.
Tal vez esta conclusión está motivada por las concomitancias del argumento con el de El juego de Ender, de… de… vaya, se me olvidó el nombre de ese escritor capaz de arruinar una magnífica novela con sucesivos plúmbeos mamotretos.

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15/10/09

Desolación infinita

Me comunican que J. Hernán Anganuzzi "Puck" de Zona tomada ha fallecido a los 36 años. Como dice Bardamu la desolación es infinita.
Puck posteaba últimamente sobre Mason & Dixon de Pynchon, uno de sus autores de cabecera a través del cual y de Philip Roth establecimos una especie de relación en la red... quiero creer que a este tipo de afinidad se le puede llamar de alguna manera amistad.
Me aterra la idea del libro inconcluso.

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13/10/09

Vineland, de Thomas Pynchon (y II)

Según Deleuze y Guattari un rizoma es un modelo descriptivo en el que la organización de los elementos no sigue líneas de subordinación jerárquica sino que cualquier elemento puede afectar o incidir en cualquier otro. No soy muy partidario de calificar obras según términos que no acabo de entender o que me parecen innecesarios o discutibles, aún así debo aceptar que la estructura de Vineland se acerca bastante al ideal rizomático.
En ese sentido no se puede hablar de personaje principal en la novela de Pynchon. Toda la narración se organiza en una caótica sucesión de circunstancias hilvanadas sin apenas transiciones en las que, de manera si se quiere un tanto simbólica, sobre todo en su parte final, el autor pretende describir el fin de una era. Tal vez California queda un poco lejos del centro de tensiones internacionales que supuso la Guerra Fría, pero la política interna de EEUU sufre un vuelco importante al quedarse sin enemigos: Comunistas, sindicalistas, hippies…
Pero tampoco trata de eso Vineland, es simplemente el trasfondo.
De hecho Vineland, como toda buena novela, no trata de nada.
Una vez dije que El arco iris de gravedad era, desde el punto de vista de su autor, “pretendidamente joyciana”, pero que desde el punto de vista del lector (de éste lector) era “pretenciosamente joyciana”. También mencioné que Pynchon intentaba mostrar un sistema social anárquico en el que todo funciona por compartimentación pero en el que cada grupo, más o menos organizado actúa como ente independiente. El arco iris de gravedad me pareció una novela pretenciosa y deslavazada. Pero esos mismos principios, compartimentación-autonomía, que siempre me han parecido muy interesantes, funcionan mejor en Vineland, quizás por su menor extensión, quizás porque en Vineland Pynchon no siente (pretende) que está escribiendo una obra maestra. Vineland se acomoda entre dos mamotretos, El arco iris de gravedad y Mason y Dixon, pero me parece que esa contención narrativa de Vineland la hace más atractiva, a pesar de que, por estar entre esas dos novelas, hagan que muchos la consideren una obra menor... me ahorro el chiste.
En fin… volvamos al rizoma.
El rizoma es algo subterráneo, se supone que la construcción de un relato rizomatíco se encargaría de mostrar únicamente, las partes de la raíz visibles desde la superficie (o algo así), en Deleuze y Guattari el rizoma se opone a la estructura arbórea con un tronco del que salen las ramas, un eje central que sustentaría la narración. La estructura de Vineland me parece arbórea pero sin tronco, a no ser que consideremos la época como tal. Más bien parece una especie de laberinto en el que los personajes aparecen y desaparecen cediendo su lugar a otros.
De Zoyd Wheleer surgen Praire, Héctor Zúñiga y Frenesí. De Héctor, el agente de la DEA enloquecido por su adicción televisiva, la sombra omnipresente de Brock Vond, el fascistoide(*) agente del FBI cuya polla (**) es el único recurso narrativo por el que el lector puede entender la fascinación de Frenesí por él. Praire, hija de Frenesí, busca a su madre y en el camino se encontrará con Louise Darryl (LD) Chastian, y la narración se desperdigará, se centrará en ella y su relación con Takeshi Fumimota, la técnica de la Palma Vibrante, la cura de Takeshi y su contrato exento de sexo, renovable año a año. La historia de 24ips muestra a Frenesí y a LD juntas, así como a varios personajes que van apareciendo y desapareciendo, la familia sindicalista y la traición de Frenesí, Vond y Weed y la República Popular del Rock & Roll y Vato y Blood y Zoyd de nuevo y Praire y su abuela y de nuevo Frenesí y Flash y un final redondeado con la aparición del perro desaparecido en el primer capítulo.
Todo es superfluo, pero nada es descartable, en Vineland que funciona como suma enloquecida de historias que se autorelacionan y se fagocitan a sí mismas y que buscan la totalidad, el nombre secreto de Dios, la narración completa, la creación de un planetoide por adición de planetésimos:

“(…) todo se haría con teclas de teclados alfanuméricos que representarían ingrávidas e invisibles cadenas de presencia o ausencia electrónica. Si las pautas de unos y ceros eran “como” pautas de vidas y muertes humanas, si todo lo referente a un individuo podía representarse en expedientes de computadora mediante una larga cadena de unos y ceros, entonces, ¿qué tipo de criatura se representaría mediante una larga cadena de vidas y muertes? Tendría que ser al menos un nivel superior… un ángel, un dios menor, algo salido de un ovni. Se necesitarían ocho vidas y muertes humanas sólo para crear una letra del nombre de ese ser… su expediente completo podría ocupar un espacio considerable de la historia del mundo. Somos dígitos en la computadora de Dios (…) y lo único para que servimos, estar muertos o vivos, es lo único que Él ve. Todo aquello por lo que lloramos, por lo que luchamos, en nuestro mundo de sangre y trabajo, le pasa desapercibido a ese intruso cibernético que llamamos Dios”.

En Vineland se muestra una letra del nombre de ese ser. Seguramente la V.



(*)—Prácticamente lo único que hace soportable a un fascista en su encanto. A los periodistas les fascina.
(**)
Creía que estábamos coqueteando, Brock. Una decepción más con la que supongo tendré que aprender a vivir. — Se sorprendió a sí misma mirándole otra vez la polla y entonces vio que él le sonreía, probablemente convencido de que lo hacía con amor.

Las citas de Vineland de la traducción de Manuel Saenz de Heredia para Tusquets.

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05/10/09

Vineland, de Thomas Pynchon (I)

Vuelvo a Pynchon por recomendación de René López Villamar a través de un artículo suyo aparecido en el suplemento Guardaagujas. Reconozco, tal vez por obsesión, la influencia de Pynchon sobre David Foster Wallace, sobre todo en la construcción de personajes al límite de lo narrativamente permisible. Tenemos a Zoyd Wheleer ejecutando su locura anual (atravesar cristales de locales públicos disfrazado de mujer) para seguir cobrando su subsidio por enajenación mental, a su esposa desaparecida, Frenesí (“figura legendaria de los movimientos radicales”, se lee en la contraportada), a su hija Praire (ya hablaremos), a Héctor Zúñiga, agente de la DEA adicto a la televisión y perseguidor de Zoyd, a Brock Vond… quizás sigamos hablando.
Lo que me ha sorprendido (más que nada porque es la segunda vez que intento leer Vineland y no recordé nada en su momento) es el parecido entre el personaje de Louise Darryl (LD) Chastian con la Beatrix Kiddo de Kill Bill de Quentin Tarantino.
Según Pynchon:
Le enseñó las Tres Vías Chinas, Dim Ching, Dim Hsuen y Dim Mak, con sus Nueve Golpes Mortales, así como el Décimo y el Undécimo, que jamás se nombran. Aprendió cómo provocar en la gente ataques al corazón sin tocarlos siquiera, cómo hacerlos caer de lugares altos, cómo, mediante la técnica de las Nubes de Culpa, incitarlos a hacerse el harakiri creyendo que era idea suya… más un montón de estrategias excluidas del Kumi-Uchi, o sistema oficial de combate ninja, como el Gorrión rabioso, el Pie escondido, el Sacamocos Mortal y el verdaderamente incalificable Gojira no Chimpira(*)”

— He oído hablar — respondió Ralph con los ojos casi nublados —, de un cierto toque, tan ligero que no se siente, pero un año más tarde el tocado va y se muere, justo cuando tu estas en la otra parte del país (…)
— Debe ser la Palma Vibrante o Toque Mortal Ninja — (LD procede a explicarle que) Era inútil sin una larga historia de entrenamiento en disciplinas marciales, tardaba años en dominarse, y cuando se ejecutaba era un acto profundamente ético

Pero lo más sorprendente, lo que ya va más allá de toda coincidencia, es que poco después LD le explica a Frenesí, su deseo de escapar de su identidad asesina, de ser Clark Kent en lugar de Superman:

Superman podía convertirse de nuevo en Clark Kent (…) no lo subestimes. Trabajar en el Daily Planet era la vacación hawaiana del Hombre de Acero, su noche de sábado en la ciudad, su fumo de marihuana y de opio, y oh qué no daría yo…

Superman por Bill (o por Tarantino), pulsa, pulsa

Es decir que Tarantino de vez en cuando puede ser…


Thomas Pynchon y Quentin Tarantino discutiendo sobre Superman

Bill: —¿Te enseñó Pai Mei la técnica del corazón explosivo? Claro que lo hizo. ¿Por qué no me lo dijiste?
Beatrix—No lo sé. Porque soy una mala persona.
Bill: —No. No eres una mala persona. Eres una persona increíble. Eres mi persona favorita. Pero de vez en cuando puedes ser una verdadera perra.

(*) Traducido por ahí como Ganster de Godzilla.
Las citas de Vineland de la traducción de Manuel Saenz de Heredia para Tusquets.

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03/10/09

No hay un Bolaño menor

Sigo pensando que Una novelita lumpen de Roberto Bolaño es un capítulo desgajado de Los detectives salvajes. Me parece tan evidente la semejanza entre los personajes de el boloñes y el libio con Belano y Lima que no entiendo cómo es posible que nadie lo destaque.
La reedición por parte de Anagrama de Una novelita lumpen lleva a Jordi Gracia a reflexionar en Babelia sobre que No hay un Bolaño menor.
Pregunto, por si habéis leído por ahí algo parecido, si alguien había considerado alguna vez Una novelita lumpen como un capítulo perdido de Los detectives salvajes.

(Y todo eso sin quitar mérito a Una novelita lumpen, más bien demostrando la riqueza narrativa que encierra cada novela de Bolaño)

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01/10/09

Lista de cosas que ya no haré

(Me temo que es un post autorreferencial)

Es posible que La broma Infinita me dejase agotado. Es posible que el relato Constatación brutal del presente también lo hiciese (estoy pensando en una serie de textos ligeramente interrelacionados, ya veremos). Es más que posible que este blog arrastre desde hace tiempo un problema de fondo causado por cierta sensación de inutilidad (es lo de menos) pero también desidia, pereza, incapacidad y cobardía (todo mezclado)
Hago listas esperando que el papel sustituya a la memoria. Pero olvido las listas. Luego las reencuentro extrañado, como si fueran mensajes extraterrestres. Ayer encontré una sobre posts que tenía pensado escribir.
Con El hombre que inventó Manhattan de Ray Loriga me planteaba la duda de por qué Fernández Mallo es ensalzado como el relanzador de la “modernidad” narrativa española y Loriga era, en líneas generales, denostado por la crítica (es una generalización basada en cómo veo el asunto, seguro que estoy equivocado) Encontré muchos puntos de unión en cuanto a estructura y desarrollo entre Nocilla Dream y El hombre que inventó Manhattan, pero al final no quise reabrir una polémica basada en una visión subjetiva. Me parecía inútil, sí. Aunque no hay que descartar la cobardía.
A partir de la relectura de Viaje sentimental por Francia e Italia de Sterne quería escribir algo que superase la coincidencia . Una lista (otra) de las conquistas sentimentales de Yorick en cada estación de su viaje. Enlazarlo con el mismo viaje que realiza Tristam Shandy, con el burro de la pensión, con el Grand Tour, con Goethe y sus apuntes geológicos. Ante tanta ambición no podía más que despertar la pereza.
Le pedí a Javier Moreno que me tradujese la letra de I’m deranged de Bowie, para intentar una nueva vuelta de tuerca a Lost Highway. La verdad es que la letra (*) es tan desconcertante que no supe que hacer con ella. Desidia, supongo.
Está otra fue una idea absurda que no fructificó por inoperancia. Se trataba de enlazar sobre un mapa las ciudades en las que se desarrollan los relatos de Hijos sin hijos de Enrique Vila-Matas. Primero se unirían con trazos las ciudades en el orden de los capítulos y luego se sobrepondría otro entramado en orden cronológico. No sé que esperaba encontrar. Tal vez La Gran Llanura al norte de la Atlántida
Dejo la idea por si alguien más capaz que yo en dibujo informático se anima.
De Vila-Matas también me interesa como temas a explorar sus personajes mutilados y la conferencia como recurso. Aunque eso es otra historia, Dublinesca, quizás.
Ya no sé cuantas veces he intentado escribir algo sobre esa gran novela de Aharon Appelfeld, Vía férrea. Con esta triste línea sé que ya no lo haré jamás.
Quise escribir sobre Cravan vs. Cravan de Isaki Lacuesta, pero después de sufrir esa película insoportable que es La leyenda del tiempo, desistí. Eso me recuerda que Chris Marker también está en la lista.
Un relato de Javier Calvo aparecido en Quimera, Los niños perdidos de Londres, me llevó tras la pista de Los ríos perdidos de Londres, su libro de relatos de 2005. Me gustó, pero en vez de escribir sobre los textos me hice amigo de Javier en Facebook. Eso es economía de medios.
(Por cierto, eso me recuerda otro tema pendiente, el del papel del nerd en la narrativa actual (léase cine, televisión, literatura…). El nerd ha pasado de ser el secundario gracioso a protagonista indiscutible, de ser elemento cómico y ridículo a fundamento de nuestra sociedad. Ahí están para confirmarlo Javier Calvo (no él, sus relatos), Germán Sierra (id.), Junot Díaz (id.), The big bang theory, FAQ about time travels… tal vez haya que remontarse al cómic estadounidense para descubrir de dónde viene esta tendencia, pero bienvenida sea…siempre se agradece poder identificarse (de alguna manera) con los personajes de las obras) (vale, ya sé, ahora es cool ser nerd… todos somos nerds)

Ya he tachado todos los puntos de la lista. Puede ser una buena forma de reiniciar, pero me temo que aún tengo varias listas que descubrir.
En fin…

(*) Un fragmento de la traducción de Javier (me temo que me odiará por esto):

Gracioso cómo viajan los secretos
Empiezo a creer que si sangrara
Cielos finos, el hombre encadena sus manos en alto
Conquístame rubia
Conquístame "babe"
Una creencia rubia más allá más allá más allá
No hay regreso No hay regreso
Estoy enloquecido
Enloquecido mi amor
Enloquecido en picada
Así que conquístame, "baby"
Y la lluvia cae
Es el hombre ángel
Estoy enloquecido

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28/09/09

"FlashForward"



La larga sombra de J.J. Abrams

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25/09/09

District 9, de Neill Blomkamp

“Veamos lo que ocurre en Independence Day y en La tormenta perfecta. En la primera, frente a la amenaza de unos extraterrestres que quieren dominar el mundo, norteamericanos, árabes y judíos se unen en una tarea común. Por su parte, la película que protagoniza George Clooney tiene como base la solidaridad entre los integrantes de un grupo de trabajadores manuales, al estilo antiguo, en un pequeño barco pesquero, para hacer frente a una tormenta en alta mar. En ambos casos el mensaje es triste: hoy en día hay que imaginar una catástrofe para que la solidaridad sea posible entre los seres humanos. Recuerdo también una película en la que casi todos mueren en California, pero quedan algunos sobrevivientes para los que la situación se torna paradisíaca: circulan por las calles sin sufrir embotellamientos de tránsito, pueden tomar libremente la mercadería que quieren en cualquier negocio. ¡El film pareciera decir que se necesita una catástrofe para que haya comunismo! Más allá de la ironía, en ambos casos el cine nos dice que se gana una utopía por medio de la catástrofe."

Entrevista a Slavoj Žižek, por Verónica Chiaravalli, LA NACION, Domingo 2 de mayo de 2004.
Extraído de Slavoj Žižek en español



Hay dos escenas similares en Independence Day y Armagedon en las que el presidente de los Estados Unidos dirige una alocución a todo el planeta. La catástrofe aúna, según Žižek es precisa “para que la solidaridad sea posible entre los seres humanos”. Subliminalmente Hollywood (o quien sea) intenta convencernos del liderazgo político mundial de EEUU y establecerlo como el único país capaz de coordinar una intervención planetaria.
De alguna manera el cine refleja nuestra sociedad. O aquellos miedos que intentan inculcar a nuestra sociedad. El maniqueísmo es uno de esos valores que extrañamente parece estar continuamente presente en nuestra cultura (en aquella que intentan inculcarnos, al menos). En la lucha entre el Bien y el Mal (no es extraño que quien realiza la película esté del lado del Bien) se nos muestra al héroe que tenazmente y exponiendo su vida hasta límites insospechados logra vencer a un Mal omnipotente.
El Mal era el comunismo (ese que ahora se reclama a través de la catástrofe) en los años 50, es el terrorismo (que nos quieren vender privado de ideología como en The dark knight)… el Mal es rojo y negro, es anarquía y destrucción sin sentido… chorradas.
El Mal somos nosotros.



Lo que ocurre es que no todo el mundo parece plegarse a esa tendencia de dividir entre Nosotros y Ellos (nosotros y los otros) y opinan que el Mal no debe buscarse lejos, sino que está entre nosotros. Nombres como Tyrrell Corp, Cyberdyne Systems, Omni Consumer Products (OCP), Rekall, Weyland-Yutani Corp., The Dharma Initiative, Multi-National United (MNU), son reconocidos como símbolos de una maldad que sobrepasa a toda ideología más allá de la del beneficio y la ambición. Las Empresas han sustituido a las Doctrinas como elementos perturbadores, como el enemigo en la sombra, el Poder tras el Poder, el verdadero Poder, el verdadero Mal.
Tal vez porque nos hemos dado cuenta de que el Mal no es una banalidad y que siempre triunfa.



District 9 trata sobre una empresa, MNU, empeñada en descubrir como manejar armamento extraterrestre, sobre lo que ocurre cuando el Otro, la amenaza, es un patético reflejo de nuestras debilidades e indefensiones, sobre el racismo y la exclusión y sobre como cambian las cosas según a que lado de la alambrada te encuentres.
Es una película social.
Pero es, básicamente, un entretenimiento.
Serie B, dicen por ahí.
Pero los mejores argumentos por los que destacar Distrito 9 es esa mezcla de denuncia y cine de acción, la mezcla de documental, con lo que implica de “imagen real”, y ficción y, sobre todo, la indeterminación de su argumento, la falta de conclusión, la omisión de toda explicación sobre cómo y por qué y sobre lo que ocurrirá después, sobre intenciones y orígenes. Una película inteligente e inusual.

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20/09/09

Guía de La broma infinita, de David Foster Wallace (Epílogo)

Epílogo


Ya debería estar escribiendo sobre otra cosa. Leyendo otra cosa. Pero de vez en cuando me veo alargando la mano intentando coger La broma infinita, esperando descubrir, esperando revivir…
No en vano la novela de David Foster Wallace trata sobre la adicción. La Adicción. A sustancias, a series televisivas, a narrar, al mortal samizdat… a leer.

En la parte final de El hombre del brazo de oro Frank Sinatra se encierra en la casa de Kim Novak y le pide que no le abra ni le deje salir por mucho que grite o suplique. Un día después, Sinatra está libre del síndrome de abstinencia.



Preminger explicándole a Sinatra que quiere “realismo”

Por LBI circulan personajes seriamente dañados por sus adicciones. No basta un día encerrado en una habitación. Nunca, en lo que resta de vida, volverás a ser quien fuiste, siempre serás una persona que durante una parte de su vida fue adicta.
Soy un ex-lector de La broma infinita. Llevo más de una semana encerrado. No hay nada que hacer.

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13/09/09

Guía de La broma infinita, de David Foster Wallace (y VII)

De la página 909 al final

Empezaba esta serie diciendo que La Guía de La Broma Infinita (LGDLBI) era una serie de notas personales para entender y recordar lo que iba leyendo.
Con lo que no contaba es con la depresión que me ha producido finalizar la lectura de la novela de David Foster Wallace… no sé, Don Gately en el hospital, Hal comportándose extrañamente en la AET y “cuando volvió en sí, estaba echado de espaldas en una playa sobre la arena muy fría y caía la lluvia de un cielo bajo y la marea estaba lejana
Hay una cama, ¿atornillada?, en el techo.
Y la cabeza desenterrada de James O. Incandenza.

Debo terminar con esto antes de que me obsesione enfermizamente.

LGDLBI se ha construido durante la lectura. Está llena de presunciones y errores. En sus últimas entregas, quizás influenciado por otras iniciativas, una vez controlado el derroche inicial de información, arrastrado por el entusiasmo, se ha convertido en una crónica de la narración y no de la lectura.
Presunciones y errores: Hay muchos, sí. El principal es que los acontecimientos no se precipitan, están ahí desde el principio… pero no lo sabemos, no sabemos nada aunque creemos saber.

Después de doscientas páginas sin aparecer, Don Gately reaparece en el hospital. Prácticamente el resto de la narración, exceptuando acontecimientos extraños en la AET, se centrará en el febril y traumático intento de recuperación del herido en el incidente en la Ennet House mediante un tratamiento sin calmantes (subraya “sin calmantes”… piensa en un dolor de muelas sin calmantes… ahora en una infección masiva tras una operación… exacto, SIN CALMANTES)
La realidad y el delirio se alternan sin distinción. Y es entonces, tal vez mientras DFW describe el derrumbe de Gately ante una montaña de Demerol, naufragando en un río de orina, que comprendes que LBI ha terminado hace tiempo, que LBI no termina jamás.
Sólo quedamos los lectores ante un libro que nos muestra a nosotros mismos. O convertidos en estatuas por la lucha entre Medusa y Odalisca. O tal vez tenemos la esperanza de desentrañar el futuro de la historia en pequeñas frases diseminadas a lo largo de la novela.

La verdad es que terminó. Ya no hay nada. Eso es todo, amigos.

Ni siquiera vale el intento de describir a LBI como la Gran Novela Contemporánea, la que define los rasgos de la novela moderna en fragmentación, incomplenitud y digresión.
Ya nada importa.
No hay más Broma Infinita.

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07/09/09

Lang vs Incandenza

“El grabado escalofriante y enmarcado de Fritz Lang dirigiendo Metrópolis en 1924”(*)

(*) Más bien de 1926 AS, según el Archivo De Foto Fija del Museo de Arte Moderno de Nueva York. Además, el grabado – que Hal recuerda correctamente que Avril detestaba – (a) antecedía en mucho a que J.O.I. cogiera una cámara.
(a) De ahí lo relativamente extraño que cuatro años después de la desaparición de Incandenza aún esté colgado en la sala de la Residencia del Director cuando nadie le ha pedido que no lo descolgara.

David Foster Wallace, La broma Infinita (traducción de Marcelo Covián para Mondadori)

La foto que aparece en el archivo del MOMA, al menos on-line es:



Pero he encontrado dos fotos más de Lang dirigiendo que pueden calificarse de, al menos, perturbadoras, en cuanto demuestran la entrega del director:





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05/09/09

Guía de La broma infinita, de David Foster Wallace (VI)

De la página 708 a la 909:
Si hasta ahora el número de páginas de los fragmentos comentados ha sido escogido de forma más o menos azarosa, en esta ocasión debo admitir que no es así. Porque contra lo supuesto en la última entrega sobre la convergencia de las líneas argumentales, DFW demuestra su capacidad de organizar hasta el más mínimo detalle una narración.

En qué insecto se convirtió Gregorio Samsa o cómo era el vagón en que viajaba Anna Karenina son detalles que según Nabokov deben ser cuidadosamente descritos y no escamoteados al lector. Parece que DFW se atiene a ese principio al tiempo que emplea la digresión para adentrarse en la personalidad de cada uno de los personajes:
Troelsch cree que hay una conspiración tras la leche en polvo; el padre de Steeply era adicto a la serie de televisión "M*A*S*H."; conocemos mejor a Orin a través de una entrevista realizada por Steeply a Marlon Bail; Matty Pemulis, hermano de Michael, que se prostituye, es el nexo de unión con Pobre Tony; este roba bolsos en la calle y comete el error de robar a dos residentes de la Ennet House que le persiguen hasta la tienda de los Antitoi, tomada por los AFR; conoceremos mejor a su líder y sus siniestros planes y contemplaremos caer a sucesivas víctimas del Samizdat (pacíficos estudiantes, exdrogadictos, raterillos, personajes que han ido pululando por las páginas de LBI convertidos en vegetales, sometidos a un placer tan intenso y adictivo que la muerte es preferible); conoceremos más películas de Él Mismo mientras Marathe, dudando de la conveniencia de informar a uno de los dos bandos a los que sirve, se infiltra en la Ennet House y Steeply hace lo propio en la AET, buscando ambos más copias del Entretenimiento letal.

Cierto, los acontecimientos se precipitan.
Hay un magnífico episodio en el que Stice y Hal se enfrentan en un partido de tenis mientras, dominando la digresión y los distintos planos narrativo, DFW entremezcla distintas historias. En esa parte aparece fugazmente Don Gately en el hospital.
Lo curioso de esas doscientas páginas es que, tras su enfrentamiento con los terroristas canadienses con trajes hawaianos, Gately no vuelve a aparecer. El personaje, como veremos luego, ha quedado suspendido en una nube narrativa de dolor y delirio. La historia avanza sin él y esas doscientas páginas parecen un descanso en LBI, la calma antes de blabla… el placer de narrar (y de leer) ni más ni menos(*).

Pero hay algo perturbador. Ciertas frases que parecen ya leídas con anterioridad, ciertos detalles que han quedado dispersos en la acumulación de datos tras 900 páginas. Tal vez debamos recordar el inicio, debamos recordar que el primer capítulo es el único, hasta ahora, narrado en primera persona por Hal Incandenza el Año de Glad (el último conocido del tiempo subsidiado). Y en él asistimos a la brutal afasia de Hal: Su presentación como genio dotado de memoria fotográfica contrasta con su incapacidad de hacerse entender. La pregunta (ahora, claro, no entonces en las primeras páginas) es qué le ha llevado a transformarse de esa manera.
Y dice, es lo más perturbador, lo que debe situarnos en la narración actual y reconsiderar la dimensión de ésta:
Pienso en John N.R. Wayne, que habría ganado ese año el WhataBurger, montando guardia enmascarado mientras DONALD GATELY Y YO DESENTERRAMOS LA CABEZA DE MI PADRE”.

Leo despacio. No quiero que termine.


Nota prometida: La Gran Concavidad-Convexidad.

Fragmentos de una conversación entre Idris Arlanian y Michael Pemulis:

P: (…) Están las instalaciones centrales de fusión intensiva de basuras, saturadamente protegidas de la Sunstrand-ONAN en lo que antes era Montpelier, en el antiguo Vermont, en la Concavidad. Desde Montpelier, las basuras procesadas viajan por tuberías a dos plantas, una de las cuales es ese resplandor azul que se ve de noche en el Complejo methuen de Ventiladores, justo al lado del Muro y el Punto de Control pongo…
A: Hacia donde apuntan nuestros altos ventiladores (…)
P: Correcto, y allí es donde el fluoruro de plutonio resultante de la toxufusión se refina produciendo plutonio dosciento treinta y nueve y uranio doscientos treinta y ocho y se fisiona en un sistema reproductor estándar aunque algo caliente y bastante peligroso que produce residuos de uranio doscientos treinta y nueve, los cuales se envían por tubería o son catapultados o transportados con camiones de brillante metal hasta lo que antes era la base aérea militar de Loring, cercana a lo que antes era Presque Isle Maine, donde se les permite decaer naturalmente y transformarse en neptunio doscientos treinta y nueve y luego plutonio doscientos treinta y nueve, luego se añaden después a la basura de fracción UF4 también enviada desde Montpelier, luego se fisionan de un modo tremendo como para crear cantidades demoníacas de desechos radiactivos altamente venenosos, que se mezclan con agua pesada y zirconio especialmente recalentado que se transporta de vuelta a Montpelier como materia prima para los venenos masivos que se precisan para la litiomización tóxica, la intensificación de residuos y la fusión anular.
(…) Nada más que un ciclo de triángulo recto en movimiento de interdependencia y creación y utilización de basura. (…)
A: (...) Aunque me resulta confuso, la fusión no genera basura (…) es autosuficiente y no perpetúa los desechos.
P: (…) Pero no es así. (…) Es en esta encrucijada del problema de fusión-no basura donde hace acto de presencia (James Incandenza) (…) el hombre realiza su contribución final y perdurable (con) (…) su formidable contribución a la energía de los desperdicios. (…) Lo que hizo ese tío fue ayudar a diseñar esas especiales conversiones holográficas de modo que el equipo que trabajaba en la anularización pudiera estudiar el comportamiento subatómico en entornos altamente venenosos. Sin envenenarse a sí mismos.
A: Por ende, estudian las conversiones holográficas de los venenos en vez de estudiar los venenos.
P: (…)la teoría anular que subyace a un tipo de fusión es que puede producir un desecho que es combustible para la fusión (…) se lanzó igualmente la idea (…) radical de que quizá se podía lograr una fusión anularizante de residuos concentrados bombardeando las tóxicas partículas sumamente radioactivas con dosis de material aún más tóxico que las partículas radioactivas. Una fusión que se alimenta de venenos y produce fluoruro de plutonio y tetrafluoruro de uranio relativamente estables. Y lo único que se necesita es acceso a volúmenes demenciales de materia tóxica.
A: Por tanto, emplazando la planta de fusión natural en la Gran Concavidad.
P: (…) la única cagada en todo el proceso medioambiental es que la fusión resultante acaba siendo tan codiciosamente eficaz que absorbe todas las toxinas y venenos del ecosistema adyacente, todos los inhibidores del crecimiento orgánico en cientos de puntos radiales en todas direcciones. (…) Acabas con un entorno próximo que es tan fértilmente ubérrimo que es prácticamente inhabitable.
A: Una selva amazónica inflada con esteroides anabolizantes. (…) De ahí los hámsters rapaces y salvajes, los insectos del tamaño de un Volkswagen, el gigantismo infantil y las selváticas regiones inmacheteables de la mítica Concavidad oriental.
P: Así es, Ars, y resulta que ahora es imprescindible seguir arrojando toxinas sin cesar para hacer que el ecosistema desinhibido no se extienda y arrase zonas ecológicamente estables saturando los venenos de la atmósfera para que todo se hiperventile.

Los gigantescos ventiladores ATHSCME disipan la nube tóxica mientras que las catapultas siguen lanzando hacia el norte de Boston contenedores repletos de desechos que caen más allá de “los muros protectores inmensamente convexos de Lucite anodizado”.

Eso es casi todo lo referente a la Gran Concavidad-Convexidad. Quizás, recordar que una manada de hámster ferales, descendientes de “dos hámsters domésticos liberados por un niño de Watertown al inicio de la emigración experialista en el subsidiado Año de la Hamburguesa Whopper”. Se llamaban Ward y June.

Los textos en cursiva de la traducción de La broma infinita de Marcelo Covián para Mondadori

(*) Érase una vez un hombre llamado Albinus, que vivía en Berlín, Alemania. Era rico, respetable, feliz. Un día abandonó a su mujer por una amante joven; amó; no fue amado; y su vida acabó en un desastre. Éste es el cuento en suma, y podríamos haberlo dejado aquí si no fuera por el interés y placer de narrarlo.
Vladimir
Nabokov: Risa en la oscuridad,

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31/08/09

CONSTATACIÓN BRUTAL DEL PRESENTE

Muy amablemente Enrique Vila-Matas me ha cedido un espacio en su página web para alojar un relato.


(y será mejor que no diga nada más)

EDITADO: (bueno mejor que diga algo más, que Miquel dice que es una basura de post)

Primero los agradecimientos que olvidé: A María, por soportarme, a Fuca por corregir el texto, a Javier y a Miquel por leerlo y animarme, a Alberto Escudero por mostrarme las carencias del texto y, por supuesto a Enrique Vila-Matas por colgar el texto en su web y por darle un título adecuado y contundente.




Hace un tiempo os consulté sobre si el personaje del relato debía ir disfrazado de conejo o koala. Incluso inserté una foto, la única que encontré, de un tipo disfrazado de koala. lo cierto es que la imagen pertenece a una película japonesa centrada en un koala ejecutivo cuyo jefe es un conejo:




Así que, queriendo ser original, he caído en el tópico.
Todo está inventado. Todo está dicho.

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Antichrist, de Lars Von Trier

Muchas revistas suelen incluir últimamente críticas contrapuestas de las películas más controvertidas. Supongo que la razón principal es contentar al mayor número de personas posibles y no perder lectores.
Pero no es esa la razón que nos mueve. En un alarde de interconectividad ofrecemos desde Fagiafilia y El lamento de Portnoy, criticas opuestas y complementarias (y posiblemente vicevérsicas) de la última obra maestra / bodrio infumable (táchese lo que no proceda) de Lars Von Trier: Antichrist

En contra: Antichrist en Fagiafilia



A favor:

Una pareja pierde en un trágico accidente a su hijo pequeño y deciden reencontrar la estabilidad y superar el dolor aislándose del mundo en una cabaña en el bosque. De repente empiezan a ocurrir fenómenos extraños… joder, creo que una película parecida la protagonizó Richard Gere.

Todo en Antichrist recuerda a otras películas: El argumento es de blockbuster, el prólogo parece un anuncio de colonia, algunas escenas ralentizadas a cortinillas televisivas o videoclips, y las influencias abrumadoras (tan evidentes que no puede dejar de dedicar finalmente la película a Tarkovski… además de la del director ruso, se pueden citar la de Bergman, Haneke, Takashi Miike, Kim Ki Duk…)
Pero hay que reconocer que Lars Von Trier siempre deja bien claro que su cine es muy personal. La película se inicia con su nombre. No con “Una película de…”, ni “Escrita y dirigida por…”, simplemente su nombre, Lars Von Trier, un gesto que puede ser calificado de arrogante o egocéntrico, pero que sienta las bases de una narración en la que el autor es el factor primordial. El artista (el buen artista) debe crear sin olvidar a los maestros que le han precedido, sin recurrir a la copia o al homenaje evidente. El buen artista debe crear A PARTIR de ellos.
Así Antichrist no es una película comercial de temática manida, no es una película de Bergman (como puede parecer en un principio) ni una de Tarkovski (como lo parece más adelante) ni una revisión de The Shinning, ni la reubicación de la perturbadora violencia oriental, ni un videoclip, ni un anuncio de colonias, ni un ensayo sobre el matriarcado prehelénico, ni un alarde de técnica cinematográfica. Es la visión personal y alejada de lo convencional que Trier puede construir cinematográficamente partiendo de ese bagaje. Es, también, la reconstrucción personal de Trier de un género cinematográfico, aunando influencias y tópicos, desmenuzándolos y aislándolos y dotándolos de una nueva fuerza narrativa y visual.

Me fascina, por horripilante, que la crítica seria cinematográfica lleve todo el verano ensalzando esa nadería de Pixar que es Up e ignorando, cuando no demoliendo, el arriesgado ejercicio de Trier. Pienso que Up y Antichrist son películas que parten del principio del homenaje y la fusión, que son, en su origen, similares, cada una de ellas repitiendo los tópicos y lugares comunes de sus respectivos géneros. Pero Up se nos vende como lo que no es, cuando en realidad no es más que una revisión conformista y sensiblera del género de aventuras familiar, y por ello sus autores son ensalzados y admirados. Por el contrario, Antichrist, una revisión arriesgada y perturbadora del género de terror se denigra principalmente por el carácter de su realizador. En pocas ocasiones (y creo que es relevante y sospechosamente tendencioso) he podido leer ataques más furibundos contra el autor de una obra que repasando las críticas de la película de Trier. En casi ninguna se mencionan su calidad formal ni se va más allá de lo que se cuenta. Se psicoanaliza a Trier, se destacan sus defectos como persona, se le tacha de megalomaníaco, egoísta y misógino, se le niega, por su personalidad (¿alguien conoce verdaderamente a Trier?), la capacidad de dirigir películas.



En realidad Antichrist produce verdadera incomodidad, incita a la reflexión, indaga en la concepción de la historia y en sus consecuencias sin ser concluyente, eleva el género de terror a la categoría de mitológico.

Uno de los elementos importantes de la película es el simbolismo que encierra. Todo puede leerse en clave mítica: Edén, la pérdida del hijo, el empeño del hombre en controlar la situación, el ciervo, el zorro y el cuervo, el matriarcado. Decía Robert Graves, siguiendo a James Frazer que no hay poesía válida si no está dirigida e inspirada por la Triple Diosa. Y se lee en La Rama Dorada de Fraser: “De igual modo, para devolver al anciano Jasón su perdida juventud, la maga Medea infundió en sus venas un cocimiento de hígado de ciervo longevo y la cabeza de un cuervo que había sobrevivido a nueve generaciones de hombres”.
Todo es consecuente en Trier.
Yo me niego a aceptar la visión simplista que acusa a Trier de misógino. Estamos ante uno de los directores contemporáneos más interesado en los personajes femeninos. Reducir el argumento a una posición sectaria personal del director no tiene demasiado sentido. Estamos ante todo ante un ataque o a una reconstrucción del género de terror empleando sus propios recursos tópicos. Tan espurio me parece decir que Trier es misógino como decir que todo director que ha abordado el tema del anticristo o del fin de los tiempos sea satánico o profundamente religioso según concluyan sus películas. Trier emplea el simbolismo en
Antichrist para burlarse de los argumentos que el cine mainstream utiliza para concluir “coherentemente” sus películas. En realidad (Trier lo sabe, todos lo sabemos) los motivos y antecedentes que dan “coherencia narrativa” a una película de terror son superfluos. Lo que verdaderamente interesa es la sensación que crea sobre el espectador, el ambiente de desasosiego, la inquietud ante lo desconocido.
En ese sentido Trier con Antichrist logra plenamente y con total dominio y abrumadora maestría sus objetivos.


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27/08/09

Guía de La broma infinita, de David Foster Wallace (V)

5.- De la página 556 a la 708

Resulta que, de manera imprevista, el ritmo de lectura de La Broma Infinita ha sido truncado. Y, además, durante ese tiempo elapsado en el que todo parecía provisional, la lectura avanzó sin que yo tomase notas.

En unas 150 páginas ocurren muchas cosas, y yo no estaba allí para anotarlas y comentarlas. Es pues una entrega realizada desde los bordes de la Gran Concavidad:

En 1963 Jim Incandenza ayuda a su padre a reparar una cama que chirría. Una escena infernal que termina con una misteriosa frase: “Así fue como me interesé por primera vez en las posibilidades de la anularización”. Ken Erdedy recibe un abrazo. Maranthe y Steeply continúan hablando sobre el samizdat y las víctimas del Entretenimiento (*) maldito de J.O. Incandenza. En la sala de espera del director de la AET, Charles Tavis, Hal, Pemulis y Oxford, responsables de la debacle del juego del Escaton, esperan una reprimenda y se encuentran con un experto en análisis de orina. Maranthe y Steeply hablan sobre mitología quebequesa: “La Odalisca (de Santa Teresa) es tan Hermosa que los ojos mortales de los quebequeses no la pueden soportar. Quienquiera que la mira se convierte en un diamante o una gema” (**). Gately y Joelle intiman en la Ennet House, mientras Randy Lenz, que sigue consumiendo cocaína a pesar de estar interno en el centro de rehabilitación, ha descubierto, según dicen, “su propio y oscuro método de lidiar con las famosas Rabia e Impotencia que sufre el drogadicto en los primeros meses de abstinencia” matando animales. Rodney Tine, director de la Oficina de Servicios no Especificados, jefe de Steeply, se mide el pene cada mañana. Michael Pemulis interrumpe a John Wayne y a Avril Incandenza mientras practican una parodia sexual de fútbol Americano. Randy Lenz y Bruce Green caminan juntos de noche para desesperación de Lenz. Orin y sus aventuras sexuales con una modelo de manos suiza. Idris Arslanian se entrena en la ceguera ante la próxima llegada a la AET de un tenista ciego. Orin sigue encontrándose con hombres en sillas de rueda. Lenz se libra de Green y mata a un perro en una casa en la que tiene lugar una fiesta hawaiana. En realidad son canadienses que persiguen a Lenz hasta la Ennet House, donde Gately se enfrenta violentamente a los hombres (armados y, presumiblemente terroristas) Toda la acción es contemplada por Mario, que, no pudiendo dormir, observa a los habitantes de la Ennet House. Antes de ser herido, Gately descubre que Joelle es Madame Psicosis. En el último fragmento Grad el estudiante ingeniero de la emisora WYYY donde trabajaba Joelle-Madame Psicosis, es secuestrado por un hombre en silla de ruedas.

(Las líneas argumentales empiezan a converger)

¿Y la Gran Concavidad y la Anularización?(***)

(*) Entretenimiento o Samizdat es la forma en la que se denomina el cartucho InterLace que contiene la película de Incandenza (¿La broma infinita?) que enloquece a quienes la contemplan.

(**) La Medusa y la Odalisca, film de J.O. Incandenza, describe un combate entre los dos seres mitológicos en un teatro en el que los espectadores, con gran entusiasmo, van siendo diezmados poco a poco según van siendo convertidos en piedra o en joyas. Representación dentro de una representación: “La verdadera audiencia de La medusa y la Odalisca no se entusiasmó mucho con la película porque nunca se logra echar un vistazo frontal a lo que tanto efecto melodramático produce en la otra audiencia que ve el combate en directo, de tal modo que el espectador termina sintiéndose un tanto engañado y vagamente estafado

(***) En la próxima entrega.

Los textos en cursiva de la traducción de La broma infinita de Marcelo Covián para Mondadori

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25/08/09

La maravillosa vida breve de Óscar Wao, de Junot Díaz



Leed la novela de Junot Díaz. Cualquier cosa que diga sobre ella está de más.

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13/08/09

Guía de La broma infinita, de David Foster Wallace (IV)

4ª entrega: 556 páginas leídas

Avanzando lentamente.

Un posible fallo cronológico: Gately conduce el Aventura de Montesian a través de Boston para comprar comida “especial” para las recién llegadas a la Ennet House, Amy J. y Joelle van D. Puesto que las emisiones radiofónicas de Madame Psicosis (Joelle) se han interrumpido a finales de octubre de ARIAD, debemos suponer que el viaje de abastecimiento de Don ocurre tras la celebración del Día de la Interdependencia (8 de noviembre). La conducción temeraria de Gately se interrumpe cuando el coche pisa un vaso de cartón de Millenial Fizzy, que vuela hasta golpear la puerta del establecimiento de los hermanos Antitoi, quienes poco después mueren a manos de los Asesinos de las Sillas de Ruedas que buscan en la tienda uno de los misteriosos cartuchos InterLace imposibles de visionar(*). Sin embargo, en la escena que transcurre el 1 de mayo ARIAD en Tucson entre Marathe y Steeply, los personajes parecen referirse a ese asalto.
O quizás no. Quizás el tiempo esté abolido.
O quizás no importan los detalles.
O todos nos equivocamos alguna vez.
Por ejemplo, en la anterior entrega mencionaba las hipertrofias deportivas de los hermanos Incandenza, el brazo de Hal, tenista, la pierna de Orin, pateador y despachaba a Mario describiéndole como deforme. En realidad M. Incandenza tiene macrocefalia y dispone de unos complicados arneses, cascos y correajes que mantienen una cámara cinematográfica sujeta a su cabeza. La relación entonces es: Brazo-tenis, pierna- football y cabeza-cine.
La relación cabeza-cine se acentúa con el hecho de que el James O. Incandenza, Él mismo, el bromista infinito, La Cigüeña Loca, el cineasta experimental, muriese metiendo la cabeza en un microondas.

Curiosamente se mantiene en la traducción las siglas de UHID: Union of the Hideously and Improbably Deformed, o bien Unión de Horrible e inverosímilmente Deformes, organización a la que pertenece Joelle van Dyne (recordemos, la Chica más bonita de todos los tiempos (CMBDTLT), pero que en inglés era the Prettiest Girl Of All Time, P.G.O.A.T. (¿P. C.A.B.R.A.?)

Repaso Infinite Jest: a scene-by-scene guide y, como imaginaba, descubro que hay fragmentos que debo releer, que se reinterpretarán de otra forma según los conocimientos sobre la trama (¿?) se desvelen. La broma infinita se convierte en El laberinto infinito.

La gigantesca dama de Lyberty Island en el puerto de Nueva York tiene el sol por corona y sostiene lo que parece un enorme álbum de fotos bajo un brazo de acero y el otro brazo sostiene un producto. Ese producto es cambiado cada 1 de enero por hombres valientes con grúas y clavos de escalada.

Tras la partida de Escaton, se celebra en la AET la cena del Día de la Interdependencia y es proyectada una película de género inclasificable realizada por Mario Incandenza a base de marionetas, imágenes de archivo y otros improbables y clásicos recursos (como la sucesión de titulares de periódicos), mediante la cual se nos narra la formación de la ONAN, se nos presenta al Presidente-Crooner, Johnny Gentle, a su equipo presidencial, Tine y Blaine principalmente, la extraña coalición entre la ultraderecha y los ecologistas, la creación de la Gran Concavidad, los tejemanejes políticos, la creación del tiempo subsidiado a causa de la proliferación del sistema Interlace, el subsiguiente fin de la televisión y el hundimiento de la publicidad tradicional.
Ahora ya lo sabemos todo (o casi todo)
Mientras se proyecta la película (en realidad durante toda la novela) Marathe y M. Hugh Steeply hablan junto a un precipicio en las afueras de Tucson. También se cuenta la historia del tenista Eric Clipperton y su amenaza de volarse los sesos con una pistola que mantenía en su mano izquierda mientras que mantenía la raqueta en la derecha (o al revés) si perdía un partido, aparece en varios fragmentos el misterioso Lyle (por lo que entiendo hermano de James O. Incandenza) asesor “espiritual”, psicológico o zen, de los alumnos de la AET, siempre en el gimnasio y se describen, a través de los recuerdos de Hal, dos películas de su padre: La medusa contra la odalisca (**) y La broma.

En las marquesinas de las salas de arte y ensayo, en los pósters y anuncios, se obligó a poner: “LA BROMA: Se recomienda muy seriamente que NO suelte nada de dinero para ver esta película”, que por supuesto los habitués del arte y ensayo pensaron que era una broma antipublicitaria inteligentemente irónica, así que soltaban dinero (…) se sentaban y hacían esos ajustes precines de posturas y piernas y miraban en derredor con una especie de intensidad distraída y veían las cámaras Bolex H32 de triple objetivo (…) las grandes cámaras al lado del letrero de SALIDA con luces rojas a ambos lados de la pantalla (…) así hasta que apagaban las luces y empezaba la película y lo que se veía en la amplia pantalla pública era una proyección en amplio ángulo y binoculada del mismísimo público de arte y ensayo entrando (…) y eligiendo asientos y sentándose y mirando en derredor y poniéndose cómodos y haciendo breves comentarios (…)sobre el No Pague Para Ver Esto (…) y ahora miraban la pantalla (es decir, a sí mismos, resultaba ser) con las sonrisas fríamente excitadas de la expectación que precede a un espectáculo de altos vuelos, sonrisa que ahora la cámara y la pantalla revelaban a medida que se borraban fila tras fila de las caras de los espectadores, que ahora miraban menos expectantes y más inexpresivos y luego confusos y finalmente se convertían en expresiones faciales plenas de furia e indignación. La duración de La broma era exactamente hasta que se fuera de la sala el último espectador (…)


Como ahora ya lo sabemos todo, o casi todo, y tenemos a la mayoría de personajes localizados y actuando en sus escenarios, la novela fluye a distinto ritmo, más ameno e interesante, aunque entiendo que LBI requiere un grado de complicidad muy elevado del lector con la obra. Aceptar que es una broma, sí, pero que hay (buena) literatura dentro de ella.
A lo que se añade una reflexión irónica sobre el American Way of Life (***) que me recuerda en muchas ocasiones a los reportajes de Chuck Palahniuk. De hecho DFW, como Palahniuk, pertenece a esa especie de nuevos periodistas-narradores estadounidenses empeñados en destacar las excentricidades atroces de sus conciudadanos y en los derechos en los que se amparan. Los suburbios de la libertad y sus límites imprecisos.
Seguiremos informando.

(*) También denominada Entretenimiento o Samizdat
(**) Tal vez describa la película en otra ocasión, si es relevante o si me apetece aunque no lo sea o si tiene relación con el Entretenimiento o Samizdat, la película adictiva y alienante.
(***) – Sobre esto no se puede generalizar, ya que todo nuestro sistema se basa en la libertad individual de luchar por alcanzar nuestros propios deseos (…) Para mí, personalmente, Rémy, como americano, si lo preguntas en serio, te diré que se trata de los viejos sueños e ilusiones americanos. Libertad contra tiranía, contra demasiadas carencias, miedo, censura de palabra y pensamiento (…) Los viejos valores que han superado el paso del tiempo. Abundancia relativa, trabajo serio, tiempo de ocio adecuado. (…) Queremos opciones, un sentido de eficacia y de opción. Ser amados por alguien. Amar libremente a quien quieras amar. Ser amado aunque sea por alguien que está en la lista negra de tu trabajo. Hacer que esa gente confíe en ti y en que sabes lo que estás haciendo. Sentirse valorado. No ser despreciado sin motivo. Mantener buenas relaciones con los vecinos. Una energía barata y abundante. Enorgullecerse del trabajo y de la familia y del hogar. (…) Las cosas pequeñas. Acceso al transporte. Una buena digestión. Máquinas para facilitar el trabajo. Una esposa que no confunda las necesidades de tu trabajo con tus propios fetiches (a). Un buen servicio de recogida de basuras. Anocheceres en el Pacífico. Zapatos que no te corten la circulación. Helados de yogur. Una gran limonada en una mecedora que no cruja en el porche.
-La lealtad del animalito doméstico.
-Eso mismo, amigo.

(a) Hay mucho de personal en el discurso de Steeply, el espía travestido.

Los textos en cursiva de la traducción de La broma infinita de Marcelo Covián para Mondadori.

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05/08/09

Guía de La broma infinita, de David Foster Wallace (III)

3ª parte: Hasta la página 380

Al final de esta parte (determinada por el azar y la pereza) asistimos al desarrollo de la (posiblemente última) partida de Escaton, “un juego que, según la información más plausible, había traído de la Academia Palmer de Tampa un refugiado croata transferido a la AET
(Vease Las matemáticas del Eschaton)

Explicar en que consiste el Escaton sería redundar en el texto de DFW. Resumiendo, el mapa del mundo se comprime en cuatro pistas de tenis. Cada parte del mundo o, mejor, cada grupo geopolítico es controlado por un equipo de jugadores que trata de evitar la guerra termonuclear total a base de tensiones internacionales. Cada misil es una pelota de tenis. Cada lanzamiento de un artefacto termonuclear se realiza con un preciso lob. Toda la tensión internacional es computada en un elaborado programa in situ basado en Rosa(sub)2(*).
Orin Incandenza, Michael Pemulis y Otis P. Lord son los sucesivos campeones del Escaton en distintas épocas.

Si bien la narración hasta ahora se desarrolla fundamentalmente en torno a la familia Incandenza, otras narraciones se cruzan con ella: Tenemos a Don Gately en la Ennet House; la conversación, sostenida en el tiempo entre Marathe (AFR) y M. Hugh Steeply (el travestido agente de Servicios no especificados) en Tucson; los desafortunados sucesos en torno a Pobre Tony Krause (ladrón, drogadicto, ¿transexual? y sus “amigos” S.T. Cheese y Lolasister (tengo algunos problemillas con esta parte de la historia); y a Joelle Van Dyne, la Chica más bonita de todos los tiempos (CMBDTLT), novia de Orin y amante del padre del éste, James O. Incandenza, Él mismo, el bromista infinito, participante en algunas películas del director, entre ellas La broma Infinita, la película nunca proyectada.
Que Joelle ahora lleve un velo que le tapa la cara es otra historia que será desvelada en su momento.

Recapitulamos:
-Tenemos a los tres hermanos Incandenza: Orin, pateador de los Cardinals de Arizona, Mario deforme(**) cineasta residente en la AET y Hal, superdotado, tenista y…
(supongo que es evidente pero no quiero dejar de reseñarlo que mientras M. es deforme, O. tiene una pierna hiperdesarrollada y H. uno de sus brazos… football-pierna, tenis-brazo, cine-deformidad)
- Tenemos a sus padres, James O. Incandenza, Él mismo, el bromista infinito y su esposa, la canadiense (supongo que será importante debido a las tensiones internacionales) Avril Incandenza.
-Por otra parte a Charles Tavis, hermanastro de Avril y a Joelle Van Dyne.
-En el original las siglas de la Academia Enfield de Tenis corresponden a ETA.
-El mundo, su organización política, es distinto al que conocemos. La cronología está patrocinada comercialmente. Existe algo llamado La Gran Concavidad y unas enormes catapultas que transfieren a esa zona muerta contenedores repletos de basura y desechos tóxicos.
- La Ennet House para la Rehabilitación del Alcohol y las Drogas, en la que Don Gately (exdrogadicto, patrocinadores: Pat Montesian y anteriormente Eugenio “Gene” Martínez) es residente y en la que podemos encontrar a Geoffrey “D” Day, Charlotte Treath, Randy Lenz, Emil Minty, Bruce Green y Bruce F. Smith (entre otros y de momento)
-Los separatistas de Québec (***)
-Las drogas, los medicamentos, las mutilaciones, el suicidio, el olor a carne chamuscada que abre el apetito…

David Foster Wallace domina (dominaba y ya me disculparéis si, por excesivamente morboso, no cite un aforismo de LBI en torno al suicidio) el ritmo narrativo (y aquí seguiría “de forma contundente” o brutal o genial… calificativos que nada significan en el fondo)… repito, DFW domina el ritmo narrativo pero de manera imperceptible. Hay una organización lógica y sólida tras una apariencia de caos y digresión que crea primero impaciencia, angustia, ansiedad y, finalmente, admiración en el lector. Sus relatos (LBI se crea por adición de relatos que poco a poco van adquiriendo consistencia) parecen neuróticas y obsesivas pero están dotadas de una estructura interna meticulosamente estudiada. A grandes rasgos se podría decir que ese efecto se logra introduciendo elementos que interfieren o interrumpen el hilo narrativo principal de cada capítulo, interrupciones que parecen irrelevantes o molestas pero que aportan datos importantes para otros momentos de la narración.

Hay algunos capítulos especialmente brillantes en este sentido: Las conversaciones telefónicas de Orin y Hall, la tensión en la sala de la Ennet House, el fragmento de las clases en la AET mientras por megafonía se dan los resultados de los partidos, la degradación física y el posterior ataque de delirium tremens de Pobre Tony Krause (****), la partida de Escaton…

Seguiremos informando.

Notas 3
En el texto se menciona la existencia de un grabado de Durero titulado La Bestia magnífica. ¿El del rinoceronte?, ¿el del conejo?...

Datos definitivos del Tiempo Subsidiado:
1. Año de la Hamburguesa Whopper
2. Año del Parche Transdérmico Tucks
3. Año de la Muestra del Snack de Chocolate Dove
4. Año del Superpollo Perdue
5. Año del Maytag Dishmaster Sup
6. Año de la Actualización Fácil de Instalar para Placas Madre del Visor de cartuchos de Resolución Mimética para Sistemas Caseros de Oficina o Móviles Infernatron/Interlace Yushityu 2007
7. Año de los Productos Lácteos de la América Profunda
8. Año de la Ropa Interior para Adultos Depend
9. Año de Glad (sujeto a ratificación) (*****)

(*) “Rosa” significa el primer post-Windows DOS de Microsoft Inc., pronto promocionado a Rosa2 cuando InterLace se hizo con el cien por cien de todo lo interactivo y digital; para el ARIAD ya es una especie de dinosaurio, pero todavía es el único DOS capaz de procesar un árbol Mathpack/EndStat sin tener que detenerse a compilar cada pocos segundos.

(**)Es posible que ya sea el momento de mencionar que la piel de color caqui de Mario, hermano mayor de Hal, su extraña y cadavérica tonalidad gris verdosa, su textura cortical, los atróficos brazos curvilíneos y su aracnidismo general le daban, en especial desde una distancia media, el aspecto de alguien asombrosamente reptílico y dinosaúrico. (pág. 359)

(***) (…) el quebequés es un idioma que nunca le ha gustado, en especial por los sonidos, ya que es una lengua glótica y como de gorjeos que parece necesitar una expresión facial de amargura perpetua al ser pronunciada.

Grupos separatistas Anti-ONAN:
(Leyenda: Q = Quebequés, E = Ecologista, S = Separatista, V = Violento, EV = Extremadamente Violento)
Les Assassins de Fauteuils Roulants (Q, S, EV)
Le Bloc Québécois (Q,S,E)
Falange Calgariana Pro-Canadiense (E, V)
Les Fils de Montcalm (Q, E)
Les Fils de Papineau (Q, S, V)
Le Front de la Libération de la Québec (Q, S, EV)
Le Parti Québécois (Q, S, E)


(****)Un caso de “excesiva descarga neuronal que se manifiesta en disfunción motriz, sensorial y/o psíquica, con o sin inconsciencia y/o convulsiones”, además de hacer girar los ojos y tragarse la lengua.

(*****) Glad: Corporación del Recipiente Flácido Glad

Los textos en cursiva y la numeración de páginas corresponden a la edición
de Mondadori, texto traducido por Marcelo Covián.

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04/08/09

Tiempo muerto

-Es un hermoso día.
-¿Cómo?
-Dije que es un hermoso día.
-Sí... lo es.
-¿Qué hay en esa caja?
-No lo sé.
-¿No es tuya?
-No lo sé. (Pausa). Eres muy bonita.¿Sales en las películas?
-No seas tonto.

bartonfink

Las vacaciones es un tiempo en el que pensamos que las cosas quedan suspendidas, como si nos introdujésemos dentro de una fotografía y todo pudiera arreglarse.
En realidad nos aproximamos al colapso.
Pero estoy de vacaciones.
Seguiré con las entregas de La guía de La broma infinita.
Llevo la cabeza de William Faulkner dentro de una caja. No, no es eso. La verdad es que no se debe preguntar qué hay dentro de la caja.
Porque no se sabe lo que hay dentro:
La cabeza de W.P. Mayhew, o la de Disney, o la de Jayne Mansfield (que no murió decapitada) o, tal vez, el tiempo que queda, o el que ya hemos gastado.

(Mientras tanto, lejos de allí:

J. S. de Monfort proponé un divertido ejercicio de poesía refrescante: Harold & Blúm: Poesía en la ducha ¡A grito pelaoooo...!




Por cierto, Historia abreviada de la literatura portátil es ahora una especie de blog en la página de E. Vila-Matas)

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28/07/09

Malcolm Lowry

¿Le gusta este jardín, que es suyo?
¡Evite que sus hijos lo destruyan!



Malcolm Lowry nasceu há cem anos

"Al principio el Cónsul sintió un extraño alivio. Ahora se percataba de que habían disparado sobre él. Cayó sobre una rodilla y luego, gimiendo, boca abajo, cuan largo era sobre la hierba. – Dios – observó, perplejo-¡qué manera de morir!"

En su versión original:

At first the Consul felt a queer relief. Now he realized he had been shot. He fell on one knee, then, with a groan, flat on his face in the grass. "Christ", he remarked, puzzled, "this is a dingy way to die"


Autopromoción onanista:
Bajo el volcán

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25/07/09

Guía de La broma infinita, de David Foster Wallace (II)

Nº 2, 244 págs.

Cuando en la novela hablan sobre medicamentos o sustancias adictivas entro en una especie de estado cataléptico del que me recupero con esfuerzo. Como si las páginas de La broma infinita estuviesen impregnadas y la mezcla…
Tengo la sensación de estar perdiéndome mucho, con la certeza de que voy a tener que volver atrás, releer, reconsiderar lo leído. Sólo una visión global permitirá una comprensión de sus partes. Mientras, continúa la fragmentación de la historia. Unos capítulos verdaderamente interesantes, otros excesivamente divagatorios, otros completamente desconcertantes. DFW tiene una prosa brutal (que avanza como un bloque de hormigón asolando todo a su paso de forma lenta y constante) pero, por el contrario, quizás demasiado prolija, demasiado obsesiva con el detalle intrascendente, en ocasiones redundante… puede que en la próxima ocasión busque algún ejemplo. Pero de momento me gusta LBI, me demoro en su lectura, busco el momento preciso, uso un almohadón para posar el mamotreto.

Se puede decir, resumiendo, que hay tres escenarios de acción, dos locales y uno geopolítico, la AET, Academia Enfield de Tenis, la Ennet House para la Rehabilitación del Alcohol y las Drogas (colindante con la AET) y la ONAN, Organización Norteamericana de Naciones:

"(…)compleja enseña heráldica de la ONAN- un águila gruñona colocada de frente con una escoba y un cubo de desinfectante en una garra y una Hoja de Arce en la otra, con un sombrero mexicano y con aspecto de estar a medio comerse un trozo de tela con estrellas tachonadas-"

Alumnos de la AET.
En este escenario la historia se focaliza en Hal Incandenza (sí, HAL, como en Heuristically programmed ALgorithmic Computer) y en menor medida en sus hermanos, Orin y Mario. (Otro día le llegará el turno a la familia Incandenza)
En la academia existe un programa de asistencia a alumnos recién ingresados por parte de alumnos veteranos denominado Amigo Grandullón (los que conozcan la versión original inglesa de la novela quizás se sonrojen). Va un listado de AG con sus “protegidos”:
Hal Incandenza (Ken Blott, Peter Beak, Idris Arslanian, Evan Ingersoll), John Wayne (Lamont Chu, T.P. Soñoliento Peterson, Kieran McKenna, Brian Van Vleck), Michael Pemulis (Todd Possalthwaite, Otis P. Lord) James Albrecht (Lockley Struck Jr., Traub, Audern Tallat-Kelpsa, Carl Whale, John Gopnik), Ortho Stice (Wayenknecht).
Otros alumnos que he podido listar (no sé bien para qué) son Ted Schacht, Troeltsch, Millicient Kent, Keith Freer, Petropolis Kahn, Trevor Oxford, Tony Nwangi, Carol Spodek… ya me cansé: La red está llena de páginas en inglés en la que se listan los personajes y sus apariciones en el texto. LBI (IJ) es una extensa colección de datos irrelevantes que sirven para configurar un mundo extenso y vivo.

La Ennet House para la Rehabilitación del Alcohol y las Drogas pertenece al Hospital Enfield de la Marina de Salud Pública. Se divide en varios edificios:
Unidad 1: Veteranos de Vietnam
Unidad 2: Distribución de metadona
Unidad 3: Desocupado
Unidad 4: Residencia para pacientes con Alzheimer
Unidad 5: Catatónicos y otros pacientes mentales vegetaloides (sic) *
Unidad 6: EHRAD
Unidad 7: Abandonado. Lugar de “consumo de Sustancias”

Que en el Boston metropolitano la expresión preferida para el órgano masculino es “unidad”, y que por eso a los residentes de la Ennet les divierten bastante los nombres elegidos para los edificios de su campus

Dos nuevos años listados:
Año del Superpollo Perdue, 4 años después de la desaparición de la televisión tradicional, 1 año después de la muerte de James O. Incandenza.
Año de la Actualización Fácil de Instalar para Placas Madre del Visor de cartuchos de Resolución Mimética para Sistemas Caseros de Oficina o Móviles Infernatron/Interlace Yushityu 2007, 3 años después de la muerte de James O. Incandenza. (Year of the Yushityu 2007 Mimetic-Resolution-Cartridge-View-Motherboard-Easy-To-Install-Upgrade For Infernatron/InterLace TP Systems For Home, Office, Or Mobile)

*Dos funcionarios de esa unidad trabajaron como extras en dos películas de James O. Incandenza.

Los amigos Antonio Díaz Oliva y Diego Zúñiga han iniciado por su parte su singladura por el invierno infinito comentando la novela de DFW. Como el trayecto será largo no dudo en que volveremos a coincidir.

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22/07/09

La vista desde Castle Rock, de Alice Munro



Algo no acaba de funcionar en La vista desde Castle Rock y me duele decirlo estando como estoy totalmente entregado a la maestría narrativa de Alice Munro. Pero todo aquello que hace de sus relatos un ejemplo de sencillez y concisión y, al mismo tiempo, de complejidad y fluidez aparece en menor medida en esta especie de novela a pesar de que podemos considerar que está formada por sucesivos relatos.
Tengo la impresión de que la intención de narrar una especie de historia sobre los orígenes de su familia, desde que sus antepasados emigraron de Escocia hasta la propia autora, pesa sobre las cualidades literarias de Munro. Sus magníficos relatos se retuercen sobre sí mismos, no tienen una focalización concreta ni una resolución sorprendente. La fluidez es su principal característica. Y la ligereza, claro, tal como la define Italo Calvino en Seis propuestas. Además Munro parte de la realidad que la rodea y con ese material construye sus artificios literarios, convierte la realidad en tema narrativo.
Sin embargo en La vista desde Castle Rock todo obedece a un propósito, contar la historia de su familia. Parece como si la realidad a la que debe plegarse la autora se sobrepusiese a la intención literaria. Es decir no convierte la realidad en tema narrativo sino que la narración se somete a la realidad, a los hechos sucedidos. Se pierde la fluidez, la ligereza, la imprecisión. La forma es diferente a la de sus relatos y el resultado final es bastante parecido a cierto tipo de narrativa norteamericana que explota el tema de la familia como motor del desarrollo de un país. Un tema que no me interesa demasiado.
No se trata de que sea una mala novela. Al contrario, es posible que sea buena a su manera. Lo que lamento es que esté tan lejos de la sublimidad de sus relatos.

Dice Alice Munro en el prólogo:

Esto es un conjunto de relatos.
Podría decirse que estos relatos conceden más importancia a la verdad de una vida de lo que suele hacer la ficción. Pero no tanta como para jurar por ella. Y la parte del libro que podría calificarse de historia familiar se ha desarrollado y convertido en ficción, pero siempre dentro del marco de una narración verídica.

Pulsando el enlace podéis leer el Prólogo y el primer “relato”, "Sin ventajas"
Por su parte en la página de RBA, Alice Munro ha sido elegida autor del mes ya que (copio):

La autora canadiense obtiene uno de los galardones literarios más importantes del mundo, el MAN BOOKER INTERNATIONAL 2009. El jurado ha destacado su escritura prácticamente perfecta. Su anterior libro, La vista de Castle Rock, publicado por RBA, fue elegido uno de los mejores libros del año en España.

Esto último demuestra lo equivocado que estoy en muchas ocasiones.

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17/07/09

Guía de La broma infinita, de David Foster Wallace (I)

O "La guía infinita"
Esta es una especie de guía personal para que yo mismo entienda lo que estoy leyendo.

Nº 1; 129 páginas leídas

129 páginas es algo relativo. La broma infinita contiene un apéndice de más de cien páginas denominado Notas y erratas. Entre ellas las más interesantes, hasta ahora, contienen la filmografía de James O. Incandenza (1) y los orígenes de la organización terrorista del sudoeste de Québec de los “infames Asesinos de las Sillas de Ruedas (Les Assassins des Fauteuils Roulants o AFR)”

La broma infinita fue escrita en 1996. Lo curioso es que el futuro que describe coincide (más o menos) con nuestro presente. La novela de DFW se podría denominar de anticipación. Decir que es una novela de ciencia-ficción es quedarse corto. De hecho el autor emplea variados recursos con la intención de crear una novela total.
De momento, tal vez por la difusión de los diálogos que les confiere un grado de extrañeza que no sé si es debido a la traducción me está recordando a Thomas Pynchon. No digo que se trate de una mala traducción. Pienso que los diálogos traducidos de las novelas estadounidenses quedan un tanto forzados, tal vez por el uso de variedades locales o de jerga, que no acaban de cuajar en castellano al renunciarse en las traduciones a convertirlas en jergas locales. Tal vez esté equivocado y los personajes sean extraterrestres. Ya veremos.
De todas formas según opina Javier Calvo, encargado de la revisión del texto traducido por Marcelo Covián para Mondadori en 2002, "Los diálogos de Wallace son retóricos y literarios porque ese es su estilo” y, por otra parte, “los editores y traductores en general piensan que los diálogos no se tienen que traducir en jerga ni con marcas de oralidad"

La novela empieza (¿?) el año de GLAD, que no tengo muy claro que año es.
De la filmografía de James O. Incandenza deduzco que la cronología del Tiempo Subsidiado, al menos por lo que puedo deducir, es:

Año de la Hamburguesa Whopper
Año del Parche Transdérmico Tucks
Año de la Muestra del Snack de Chocolate Dove

Debe haber más años intermedios entre el suicidio de James O. Incandenza metiendo la cabeza en un microondas y la presencia de su hijo Hal Incandenza en la AET (Academia Enfield de Tenis) el Año de la Ropa Interior para Adultos Depend (entre ellos el de GLAD, sea lo sea y el de Productos Lácteos de la América Profunda)
Esta nueva nomenclatura de los años (Tiempo Subsidiado) arranca tras la Interindependencia y la Reconstrucción Continental Norteamericana que da lugar a la nueva nación de la ONAN… como no tengo muy claro la reestructuración política de norteamérica lo dejaré para siguientes entradas.
La cuestión es que Canadá (o lo que queda de ella, o lo que se supone que es tras la anexión de New Hampshire, llamada en la actualidad New Québec) mantienen unas relaciones tensas en las que espías y contraespías se entremezclan con, hasta ahora, abstrusos intereses. De ahí los Asesinos de las Sillas de Ruedas. Las organizaciones canadienses que entran en juego son variopintas, parecen depender del BSS, Bureau des Services Sans Spécifité en su denominación quebequesa separatista, Oficina de Servicios No Especificados.

Ordenadores, televisores, DVD’s, internet… todo a sido sustituido por una especie de consola con lector de cartuchos distribuidos por TelEntertainement InterLace.

El consumo de drogas y medicamentos son una tradición social aceptable (intuyo)

Las primeras páginas contienen un capítulo que constituye en sí un excelente relato sobre un drogadicto esperando a su camello.

Algo visionado en un cartucho ha matado al agregado médico de Oriente Medio y a veinte personas más.

La broma infinita es una película de James O. Incandenza.

(continuará)

En Infinite summer hacen una lectura comentada durante todo el verano de Infinite Jest. Como debo contentarme con las traducciones no paso mucho por ahí, pero tal vez ayude.
También hay una wiki dedicada en exclusiva a la novela: David Foster Wallace Wiki: Infinite Jest

Ahora pienso que estos post se deberían realizar con incontables notas a pie de página… pero en realidad todo son notas al pie, a nivel del suelo, prácticamente. Continuaré el viaje.

(1) Un ejemplo:

Ir seguro no es ningún accidente. Año del Parche Transdérmico Tucks (¿). Poor Yorick Entertainment Unlimited/rayos X y fotografía infrarroja de Shuco-Mist Medical Pressure Systems, Enfield, Massachusetts. Ken N. Johnson, “Madame Psicosis”, P.A. Heaven. Parodia de Kirkegaard/Lynch(¿); un claustrofóbico instructor de esquí acuático (Johnson), luchando con su consciencia romántica después de que el rostro de su novia (“Psicosis”) es destrozado grotescamente por la hélice de una barca fuera borda, queda atrapado en el ascensor lleno de gente de un hospital con un monje trapense expulsado de la orden, dos misioneros demasiado peinados de la Iglesia de Jesucristo de Los Santos del Último Día, un enigmático y atlético gurú, el comisionado de Playas y Seguridad Acuática del estado de Massachusets, y varios ópticos drogados con sombreros ridículos y fumando puros explosivos. Algunos archiveros señalaron al año siguiente que había sido completada. AMSCD INÉDITA

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15/07/09

Manual de Inquisidores, de Antonio Lobo Antunes

Un hombre con una libreta, un bolígrafo y una grabadora entrevista a distintos personajes relacionados con la figura de un ministro despótico (en lo político y en lo familiar) de la dictadura de Salazar en Portugal creando el retrato de una sociedad en transición entre la dictadura y la democracia.

espere, espere, me equivoqué, no era lo que yo quería decir, no escriba eso

Lobo Antunes profundiza en las entrañas del mal (¿lo escribo con mayúsculas? ¿o todo mal que proviene de los humanos es El Mal?) a través de hechos puntuales, de recuerdos, de distintas perspectivas, de varios narradores, mostrando fragmentariamente la vida del ministro. La voz, que aunque pertenece a varios personajes está tamizada por el periodista-narrador-autor, permanece constante a lo largo de la novela al igual que un sentimiento de tristeza y miseria. Es una miseria ligada a la ignorancia, en ocasiones incluso analfabeta, pobre y sin recursos, que no nos es ajena a quienes vivimos circunstancias similares. Nada distinta de la rancia miseria de la posguerra española. Tal vez lo que Manual de inquisidores demuestre es que toda dictadura conlleva la soberbia criminal de los dirigentes y la miseria de quienes la sufren.

alarmado por la censura suspendida, la Guardia Republicana que no hostigaba a los sindicatos, los informantes mudos, la policía política inerte, entretenida en la brisca en vez de justificar su sueldo torturando un poco al personal, incordiándolo por distraerse con unas detenciones, unas noches sin dormir, alguna que otra descarga eléctrica, los periódicos que ponían el grito en el cielo sin pudor alguno, la oposición, convencida de que todo se debía al descaro de Inglaterra y de Suecia, defendía ideas, lanzaba opiniones, subvertía al pueblo, unos obreruchos de mala muerte que distribuían panfletos en los que declaraban que no cobraban su salario y pasaban hambre, por amor de Dios, como si pasar hambre y vivir al buen tuntún en habitaciones alquiladas, en medio de una confusión de hijos y de trastos, sin agua corriente ni ventanas, no fuese en realidad lo que los obreros deseaban


En todo caso lo importante, lo destacable, lo interesante, es el estilo literario de Antunes. Manual dos inquisidores fue escrito en 1996 y la evolución de las obras del escritor portugués desde entonces ha explorado terrenos más abruptos, menos descriptivos, más interiores y psicológicos, así que tal vez no sea arriesgado decir que comparado con sus últimas novelas, Manual es una novela más asequible que éstas.

-Póngame a raya a esa gentuza, señor ministro

En Manual asistimos a la trascripción de hechos concretos, de la forma que éstos afectaron a cada uno de los entrevistados, declaraciones orales que son recogidas por una mano indefinida, una especie de narrador amanuense, un recurso que se puede decir que constituye el estilo de Antonio Lobo Antunes. El amanuense narrador del autor compila, selecciona y da consistencia a una serie de relatos orales, un recurso muy arriesgado (puede acarrear cierta monotonía y repetición de la voz narrativa) y complicado que ha progresado hasta formas muy complejas y que han convertido a Antunes en uno de los escritores más peculiares y elaborados de la actualidad. Y también de los que más exigen al lector.

espere, espere, me equivoqué, no era lo que yo quería decir, no escriba eso

Los textos de Manual de Inquisidores (Random House-Mondadori) en traducción de Mario Merlino

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12/07/09

Submáquina, de Esther García Llovet

Verás… En este país hay dos clases de narradores contemporáneos, los que tienen revólver cargado porque han entendido a Bolaño y los que cavan…
Javier Avilés, “El bueno, el feo y el malo de la narrativa española actual”.


Nos gusta citar influencias en los autores a los que leemos. No tanto por demostrar nuestra porción de erudición (casual y circunstancial en la mayoría de ocasiones), sino más bien por dejar claro que compartimos con el autor referencias comunes. En torno a Submáquina, de Esther García Llovet se cita a Cheever, a Lynch, a Cronenberg, y muchas películas de frontera. Se cita, claro, como un remanente inevitable a Bolaño.
(No se cita (gracias, gracias) ese término insidioso que “alguien” en El País se inventó para definir cierto tipo de narrativa)
(Lo de La Frontera es un tema a desarrollar, de cómo el western, el chambara o la novela negra se desarrollan en un espacio mítico y sin ley en el que la voluntad individual es el principal motor de acción y la moral de cada uno define a los personajes que se convierten así en arquetípicos)
Submáquina es un western, es novela negra y es literatura de frontera. Y, por su forma, no es nada de ello. Si acaso un híbrido en el que la estructura es fundamental. Es una novela compleja en su constitución y al mismo tiempo, al emplear recursos de género, sencilla en su desarrollo.
Con Bolaño comparte el territorio mítico de la frontera y la desestructuración del relato. Pero la aportación más interesante de García Llovet es el personaje principal, Tiffani Figueroa, ex-policía, investigadora con un oscuro pasado, que se integra de forma expeditiva al despiadado mundo de la frontera. Y ese mundo es tradicionalmente masculino, en el que la mujer es objeto y víctima. El relato de género al que me refiero suele ser misógino, si acaso, a la mujer aparte de esos papeles secundarios se le reserva el de villana sin escrúpulos. García Llovet rompe con la tradición e introduce a su personaje (del que espero más historias) en un territorio más hostil de lo que suele ser. Tiffani Figueroa es una gran heroína.
Y esto me lleva a otra referencia que me parece leer entre líneas. El héroe actual, al menos desde hace un tiempo, no puede escribirse olvidando al Corto Maltés. Un héroe que actúa fuera de la ley, que quiere hacernos creer que obedece únicamente a sus intereses, que es cínico, frío y egoísta, y que finalmente se comporta en contra de esa imagen que intenta imponer a quienes le rodean, ayudando a los desvalidos de forma altruista, emocionándose e implicándose en aquello que no le concierne.
Esa dicotomía del héroe actual está presente también en Tiffani Figueroa, y lo está, como corresponde a toda buena narración, de forma velada, no implícita, oculta en la fragmentación y la estructura, intuida en los distintos puntos de vista, en los distintos narradores de Submáquina.

Esther García Llovet no cava.

(Nota: El que quiera entender esta no-reseña como algo más, como una deuda de deshonor que debo pagar, o de gratitud con Salto de Página o lo que sea, está equivocado. Submáquina es una buena novela)

07/07/09

Tiro en la cabeza (2008), de Jaime Rosales

Hay que respetar lo arriesgado de las propuestas del cineasta catalán. Con solo tres largometrajes, Las horas del día (2003), La soledad (2007) y Tiro en la cabeza (2008) ha consolidado un estilo muy personal basado técnicamente en el plano fijo sostenido, la acción fuera de campo (lo que de una sensación de distancia entre el espectador y la acción, al mismo tiempo que sitúa la cámara como objeto de observación no de creación de la acción) y temáticamente en la exploración de la cotidianidad y la rutina.
Eso tiene su riesgo.



De las tres mi prefiero Las horas del día, por la brutal interpretación de Alex Brendemöhl y, sobre todo, porque introduce un momento de ruptura en el momento preciso en que el espectador está a punto de desconectar.
Me explico.
Creo que alguna vez he comentado el tema, sobre todo en lo que respecta a la narrativa literaria, de lo arriesgado que es la inmersión en la rutina y el aburrimiento y las consecuencias que pueden revertir sobre el propio texto despojándolo de interés y convirtiéndolo en rutinario y aburrido. Algo parecido sucede con las películas de Rosales: Al explorar la vida cotidiana de un psicópata, de una familia o de un etarra, al mostrarnos los hechos intrascendentes de sus días, lo acerca humanamente al espectador con el que comparte esa rutina. El problema es que no sé hasta que punto el espectador quiere ver reflejada en la pantalla algunos hechos que se repiten diariamente y que, por lo general, no conforman el material narrativo de literatura y cine.



En Tiro en la cabeza asistimos desde mucha más distancia que en las otras películas de Rosales (no hay más que el sonido ambiente que capta la cámara pero no se puede acceder a los diálogos que los personajes mantienen) a los acontecimientos. El acto de ruptura narrativa con la cotidianidad sucede prácticamente al final del metraje. Hasta ese momento no hay apenas nada más que un ejercicio de estilo prolongado hasta el aburrimiento del espectador.
Entiendo la propuesta de Rosales. Pero creo también que esa propuesta no debe prolongarse innecesariamente. Ochenta minutos de rutina son demasiados minutos. El espectador, a la media hora, ha comprendido perfectamente cuales son las intenciones del director, se siente ya bastante identificado con la rutina del personaje y siente que la espera del desenlace brutal (se sabe, ya que está basado en un atentado real) se demora demasiado. Es decir, nos encontramos ante una película experimental sometida a las leyes del mercado, una propuesta inusual obligada a tener un metraje estandar para su exhibición en salas.
En consecuencia Tiro en la cabeza aburre. La soledad aburre. Las horas del día aburre. Y lo hacen porque se ajustan a las intenciones del director pero, sin embargo, tienen un metraje excesivo.



Tengo sentimientos contradictorios respecto a las películas de Rosales. Por una parte sus propuestas me parecen muy interesantes, sus puestas en escena impecables y ajustadísimas, su técnica tal vez excesivamente evidente, pero de eso se trata, y por otra me cuesta muchísimo mantener el interés en lo que se cuenta. La distancia que Rosales impone con su cámara fija, que mantiene al espectador en un segundo plano tras la cámara, no ante la pantalla, y la reiteración excesiva de momentos muertos, intrascendentes narrativamente, hacen que el espectador no entre en la película, se convierta en espectador de lo que el director le impone ver el tiempo que crea conveniente. Y no es que Rosales no sepa mantener ese “tiempo lento” en cada uno de sus planos, el problema (si es que hay algún problema… quizás todo se deba a mi adocenamiento como espectador mainstream) es la suma de todos esos planos, la acumulación de tanto tiempo muerto, que se podría solventar resolviendo la película como mediometraje.

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01/07/09

Perturbaciones, VVAA

Perturbaciones
Antología del relato fantástico español actual
Varios autores
Edición y prólogo del escritor Juan Jacinto Muñoz Rengel

Ed. Salto de Página, 2009

Esta reseña debería haber sido de otra manera. Finalmente me cansé de no poder esbozar más que un montón de frases convencionales, pretenciosas y grandilocuentes.
Ejemplos:

1.- La narrativa española es convencional, realista y conservadora porque eso es lo que quieren los lectores.
2.- Los lectores creen que prefieren cierto tipo de narrativa (convencional, realista y conservadora) porque eso es lo que les ofrecen las editoriales.
3.- Las editoriales solicitan a sus autores cierto tipo de narrativa (convencional, realista y conservadora) porque vender libros es un negocio.
4.- El relato fantástico español contemporáneo está anclado en formas y estructuras arcaicas y caducas.
5.- Es un error absurdo seguir escribiendo empleando modos y temas propios de la novela gótica…
6.- Es un error absurdo (incluso risible) seguir escribiendo como hace doscientos años…
7.- Ya es bastante grave que los narradores españoles establecidos (sic.) sean en líneas generales deudores del realismo decimonónico…
8.- No se debe ser condescendiente con la mediocridad…
9.- Me asusta la falta de riesgo y el conformismo narrativo…
10.- Tal vez esa insistencia en recrear sin innovar modos que se repiten desde hace doscientos años sea el motivo por el que la narrativa fantástica no pueda librarse de la etiqueta de “género menor”…

Para usar estas frases haría falta otro reseñista, no yo. Lo habitual es que eluda con elegancia comentar libros que no me dicen nada. Podría haberlo hecho con Perturbaciones, ya que la gran mayoría de sus relatos se leen y se olvidan.

11.- Decepción es la sensación general que provoca Perturbaciones, pero no hay que dejar de señalar que hay excepciones…

Claro que hay excepciones. El de José María Merino, por metaliterario, el de Cristina Fernández Cubas por la indefensión de la narradora, el de Miguel Ángel Muñoz por combinar las influencias de Cheever y Carver con Kafka y algunos aspectos de otros relatos y autores. Todos, al menos, tienen el valor de haber sido escritos.

12.- …y al mismo tiempo no hay que dejar pasar por alto el conformismo, las formas caducas, el “homenaje” rancio, la inanidad…

Que el género fantástico esté en cierta manera desprestigiado (como la ciencia-ficción, el relato de aventuras e incluso la narrativa infantil o juvenil) no sé hasta que punto condicionará a los autores por su condición de arma de doble filo. Un género desprestigiado al que los autores se entregan sin demasiado entusiasmo viene a confirmar el tópico que lo desprestigia. El género fantástico me parece un campo magnífico en el que experimentar narrativamente. Además me parece que lo exige, que el medio es propicio a explorar nuevas formas que se adentren en los terrores de la psique. Además la narración fantástica se repite hasta la saciedad en los medios audiovisuales por lo que la literatura debe buscar otras formas, sus propias formas, lejos de la iconografía televisiva o cinematográfica. Lejos de los lugares comunes.
Eso es lo que encuentro a faltar en Perturbaciones: Experimentación.

Podría haber olvidado esta reseña. Pero se me plantea una cuestión muy seria: ¿Qué está pasando con la narrativa española y más con la de género?
Me resulta muy difícil aceptar que los autores de Perturbaciones sean “de los mejores cultivadores contemporáneos del relato fantástico español” o que esta colección de relatos sea representativa de nada más que de la necesidad de renovar profundamente el panorama narrativo.

De escribirla, sería una reseña que me granjearía un montón de buenos amigos.

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29/06/09

La realidad...

Es triste que la realidad sustituya a la literatura, pero en algunas ocasiones es necesario:

Los sucesos de Honduras en Mimalapabra

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