Los días siguientes:
Todo lo contado en la primera parte es rigurosamente cierto. Como la “realidad” tiende a provocarme un sarpullido sicosomático durante el fin de semana me enclaustro y medito sobre la posible solución al enigma que plantea Vila-Matas en Exploradores del abismo.
En primer lugar el funambulista y su esposa.
Resulta curioso que el nombre del personaje sea silábicamente similar al de Enrique Vila-Matas: Maurice Forest-Meyer.
También lo es que su pareja, Delia Dumarchey comparta atributos con Wotan-Odín: Camina ayudada de un bastón debido a su cojera y tiene un ojo de cristal (“de mirada siempre única y turbadora”) Odín camina apoyándose en Gugnir, la lanza infalible que hacía que quien fuera señalado por ella perteneciese a Odín, y sacrificó su ojo a cambio de sabiduría. Copio de la Wikipedia :
Todo lo contado en la primera parte es rigurosamente cierto. Como la “realidad” tiende a provocarme un sarpullido sicosomático durante el fin de semana me enclaustro y medito sobre la posible solución al enigma que plantea Vila-Matas en Exploradores del abismo.
En primer lugar el funambulista y su esposa.
Resulta curioso que el nombre del personaje sea silábicamente similar al de Enrique Vila-Matas: Maurice Forest-Meyer.
También lo es que su pareja, Delia Dumarchey comparta atributos con Wotan-Odín: Camina ayudada de un bastón debido a su cojera y tiene un ojo de cristal (“de mirada siempre única y turbadora”) Odín camina apoyándose en Gugnir, la lanza infalible que hacía que quien fuera señalado por ella perteneciese a Odín, y sacrificó su ojo a cambio de sabiduría. Copio de la Wikipedia :
Odín se aventuró hasta el pozo de Mimir, cerca de Jötunheim, la tierra de los gigantes bajo la apariencia de un caminante llamado Vegtamr. Mimir que vigilaba el pozo, para permitirle beber de éste le pidió que sacrificara su ojo izquierdo siendo esto un símbolo de su voluntad por obtener el conocimiento. Mientras bebía vio todo el sufrimiento y los problemas que los hombres y los dioses deberían soportar, pero también vislumbró el porque era necesario que esto sucediera.
Resumo de alguna manera los relatos en los que aparecen directa o indirectamente estos personajes:
Niño: El hijo del narrador se enrola en la trouppe de Forest-Meyer para fotografiar el vacío.
Así son los autistas: Está narrado por el hermano autista de Forest-Meyer, Luc
Materia Oscura: La dejaremos para el final.
Fuera de aquí: Narrado por el nieto de Forest-Meyer según el relato oral que su abuelo le contaba. Maurice Forest-Meyer conoció el relato en 1914. Lo cual introduce una aparente paradoja temporal ya que Maurice Forest-Meyer ejerce de funambulista en nuestro tiempo. En este relato se realiza una pregunta fundamental: “¿Por qué hay algo en lugar de nada?”
El día señalado: Se relata una historia que le sucede a Isabelle Dumarchey, hija de Delia y que aparece fugazmente en La gloria solitaria
Amé a Bo: Se menciona de pasada que en Nueva York asesinaron a Billy Forest-Meyer
Porque ella no lo pidió: Maurice Forest-Meyer es uno de los artistas a los que Sophie Calle propone su plan.
La gloria solitaria: Donde Forest-Meyer compra una roulotte negra, idéntica a la de Raymond Roussel, de donde, en Delft, el narrador ve descender a Delia y su hija.
He dejado Materia oscura para el final porque es fundamental para demostrar mi teoría. En él aparece un funambulista a través de un documental de televisión pero en esta ocasión no es mencionado por su nombre. Por lo que se puede entrever se trata de Philippe Petit, quien el 7 de agosto de 1974 atravesó el espacio que separaba los tejados de las Torres Gemelas. Casualmente (¿casualmente?) Aberrón glosó no hace mucho la hazaña de Petit en su magnífico blog Fogonazos Llama la atención la portada de The New Yorker: ¿se puede imaginar mayor vacío por explorar que el que ya no existe? El vacío que delimitaban las grandes torres del World Trade Center sigue estando allí, sólo que ahora es imposible asomarse a él. Estoy seguro que Vila-Matas conocía la historia y le impresionó la portada que muestra a Petit sobre un fondo blanco.
Sin embargo en el relato quien cruza entre las dos torres gemelas lo hace en 1994. La sombra de Petit es, en el texto de Vila-Matas, Maurice Forest-Meyer.
Ese vacío que cruzó Petit y que todavía existe es como la materia oscura descrita en el relato del mismo título: Indetectable. Y la sombra que Albert cree ver en la fotografía de la materia oscura es tanto la sombra de Dios como la silueta que se balancea entre las dos torres una mañana de agosto.
En un relato anterior a Materia Oscura, La gota gorda, se explican los esfuerzos que el narrador (¿Vila-Matas, Dios?) debe realizar, sudando la gota gorda, para construir un relato “carveriano” protagonizado por personas normales con “apego a la existencia normal”, pero acaba dando un giro a su postura y acaba, según él, narrando sobre “seres corrientes y vulgares, es decir de individuos amostazados, apopléticos y analfabetos”. En este tono quizás un tanto altivo (¿nos habla desde alturas divinas?) se refiere a un relato que ya está escrito, precisamente Materia Oscura.
Hay que tener en cuenta que los relatos de Exploradores del abismo se presentan ordenados cronológicamente de manera inversa. El prólogo es el epílogo, demostrando, como nos recordaba j., que no hay lógica en el orden temporal.
Si consideramos la importancia de esta inversión del orden de escritura, deberemos tener en cuenta también la elección de la portada del libro ya que es la primera impresión que recibe el lector.

André Kertész: Martinique January 1, 1972
Un año y medio antes de la acrobacia de Philippe Petit, Kertész tomó está foto, la cual, por obra y gracia del texto de Vila-Matas se convierte en la primera prueba palpable e irrefutable de la existencia de Dios:
“Yo era el vecino del piso contiguo al de Lidia y Albert, y estaba sentado justo en el umbral de mi terraza, desde donde no lo veía pero lo oía perfectamente. No tenía nada mejor que hacer porque era domingo, mi día de descanso”
Dios es la sombra tras el cristal esmerilado, es la sombra que se adivina en la fotografía de la materia oscura, es el narrador de este relato, es, en esta confusión a la que nos arrastra el autor, el propio Vila-Matas.
Vila-Matas en Martinique.
Vila-Matas cruzando el vacío entre las Torres Gemelas.
Vila-Matas omnisciente, narrando sobre seres vulgares.
Ergo, Vila-Matas es...
FIN
Por cierto, Samantha Morgan existe

luego, hay elementos reales en Materia Oscura.
(Con todos mis respetos, Sr. Vila-Matas)
Niño: El hijo del narrador se enrola en la trouppe de Forest-Meyer para fotografiar el vacío.
Así son los autistas: Está narrado por el hermano autista de Forest-Meyer, Luc
Materia Oscura: La dejaremos para el final.
Fuera de aquí: Narrado por el nieto de Forest-Meyer según el relato oral que su abuelo le contaba. Maurice Forest-Meyer conoció el relato en 1914. Lo cual introduce una aparente paradoja temporal ya que Maurice Forest-Meyer ejerce de funambulista en nuestro tiempo. En este relato se realiza una pregunta fundamental: “¿Por qué hay algo en lugar de nada?”
El día señalado: Se relata una historia que le sucede a Isabelle Dumarchey, hija de Delia y que aparece fugazmente en La gloria solitaria
Amé a Bo: Se menciona de pasada que en Nueva York asesinaron a Billy Forest-Meyer
Porque ella no lo pidió: Maurice Forest-Meyer es uno de los artistas a los que Sophie Calle propone su plan.
La gloria solitaria: Donde Forest-Meyer compra una roulotte negra, idéntica a la de Raymond Roussel, de donde, en Delft, el narrador ve descender a Delia y su hija.
He dejado Materia oscura para el final porque es fundamental para demostrar mi teoría. En él aparece un funambulista a través de un documental de televisión pero en esta ocasión no es mencionado por su nombre. Por lo que se puede entrever se trata de Philippe Petit, quien el 7 de agosto de 1974 atravesó el espacio que separaba los tejados de las Torres Gemelas. Casualmente (¿casualmente?) Aberrón glosó no hace mucho la hazaña de Petit en su magnífico blog Fogonazos Llama la atención la portada de The New Yorker: ¿se puede imaginar mayor vacío por explorar que el que ya no existe? El vacío que delimitaban las grandes torres del World Trade Center sigue estando allí, sólo que ahora es imposible asomarse a él. Estoy seguro que Vila-Matas conocía la historia y le impresionó la portada que muestra a Petit sobre un fondo blanco.
Sin embargo en el relato quien cruza entre las dos torres gemelas lo hace en 1994. La sombra de Petit es, en el texto de Vila-Matas, Maurice Forest-Meyer.
Ese vacío que cruzó Petit y que todavía existe es como la materia oscura descrita en el relato del mismo título: Indetectable. Y la sombra que Albert cree ver en la fotografía de la materia oscura es tanto la sombra de Dios como la silueta que se balancea entre las dos torres una mañana de agosto.
En un relato anterior a Materia Oscura, La gota gorda, se explican los esfuerzos que el narrador (¿Vila-Matas, Dios?) debe realizar, sudando la gota gorda, para construir un relato “carveriano” protagonizado por personas normales con “apego a la existencia normal”, pero acaba dando un giro a su postura y acaba, según él, narrando sobre “seres corrientes y vulgares, es decir de individuos amostazados, apopléticos y analfabetos”. En este tono quizás un tanto altivo (¿nos habla desde alturas divinas?) se refiere a un relato que ya está escrito, precisamente Materia Oscura.
Hay que tener en cuenta que los relatos de Exploradores del abismo se presentan ordenados cronológicamente de manera inversa. El prólogo es el epílogo, demostrando, como nos recordaba j., que no hay lógica en el orden temporal.
Si consideramos la importancia de esta inversión del orden de escritura, deberemos tener en cuenta también la elección de la portada del libro ya que es la primera impresión que recibe el lector.

André Kertész: Martinique January 1, 1972
Un año y medio antes de la acrobacia de Philippe Petit, Kertész tomó está foto, la cual, por obra y gracia del texto de Vila-Matas se convierte en la primera prueba palpable e irrefutable de la existencia de Dios:
“Yo era el vecino del piso contiguo al de Lidia y Albert, y estaba sentado justo en el umbral de mi terraza, desde donde no lo veía pero lo oía perfectamente. No tenía nada mejor que hacer porque era domingo, mi día de descanso”
Dios es la sombra tras el cristal esmerilado, es la sombra que se adivina en la fotografía de la materia oscura, es el narrador de este relato, es, en esta confusión a la que nos arrastra el autor, el propio Vila-Matas.
Vila-Matas en Martinique.
Vila-Matas cruzando el vacío entre las Torres Gemelas.
Vila-Matas omnisciente, narrando sobre seres vulgares.
Ergo, Vila-Matas es...
FIN
Por cierto, Samantha Morgan existe

luego, hay elementos reales en Materia Oscura.
(Con todos mis respetos, Sr. Vila-Matas)