El Libro 1 está a 535 kilómetros de
aquí.
En estos momentos el Libro 2 está
dentro de una caja precintada.
Pero no me hace falta tener los
volúmenes a mano para hablar de esta novela de Murakami
incomprensiblemente dividida en dos partes.
[Insertar aquí el ruido de la caja
registradora con el que se inicia la canción Money de Pink
Floyd]
Y no me hace falta porque La muerte
del comendador son los Greatest Hits de Murakami.
Todos aquellos que hemos seguido
durante años la obra de Murakami vamos a reconocer todos sus clichés
y todas las situaciones recurrentes.
Me atrevería a decir que no hay en La
muerte del comendador ni una sola frase original, es decir,
ninguna frase que el propio Murakami no hubiese escrito antes.
Se cambia el nombre del protagonista,
cambiamos viudo o soltero por divorciado, cambiamos la actividad
profesional por la de pintor, le rodeamos de los típicos personajes
de sus otras novelas, lo aislamos en un pozo y ya tenemos una nueva
novela, que dividimos en dos partes y [Insertar aquí el ruido de la
caja registradora con el que se inicia la canción Money de
Pink Floyd].
¿Es una mala novela? No. Sí. Es una
novela de Murakami.
¿Es una novela original? No. Es una
novela de Murakami. Sí, en el sentido de que, como objeto
reconstruido a partir de otros textos, tiene su gracia, como una
criatura de Frankestein que nos guiñase el ojo.
Pero, ¿es intención de Murakami la
construcción de una novela que recopile lo más interesante de sus
anteriores novelas o tiene que ver por como empieza esa canción de
Pink Floyd?
Y yo cómo voy a saber cuales eran las
intenciones de Murakami.
Lo que demuestra esta novela es que
Murakami es, ni más ni menos, con algunas virtudes más y con los
mismos defectos, el Stephen King japonés.
Y yo disfruto con algunas novelas de
King y con algunas de Murakami.
Por La muerte del comendador me
he deslizado como si conociese el camino, sin sorpresas. Ha sido como
visitar a un viejo amigo... a uno muy viejo, de esos que repiten
monocordamente el mismo discurso a cada visita.
Propongo desde aquí el Nobel ex-aequo
a King y Murakami por su contribución a desvelar los misterios del
alma humana entreteniendo.
[Insertar aquí el ruido de la caja
registradora con el que se inicia la canción Money de Pink
Floyd]
