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7/6/08

Funny Games U.S., de Michael Haneke

Funny Games U.S. no es un remake de Funny Games. Haneke se limita a calcar plano a plano su primera versión de la película. Como dice j., y suscribo, la película alemana es perfecta y no necesita ningún remake. No sé si es a causa de obligaciones contractuales o porque Haneke ha querido dejar constancia, una vez más, de su originalidad como autor, aunque ésta en muchas ocasiones le lleve a ir en contra del mismo espectador. Ya hemos hablado sobre el tema. (*)
Lo curioso del caso es que, a pesar de ser idénticas, la versión estadounidense de Funny Games me ha dejado indiferente. Tal vez haber visto con anterioridad la versión original desvirtúe el visionado del autoremake y, ahora que lo pienso,quizás sea ese el propósito de Haneke, que nos centremos en comprobar si hay variaciones entre ambas producciones. Pero creo que es un problema de textura cinematográfica. La diferencia técnica entre ambos rodajes es que Funny Games U.S. ha sido sometida a un proceso DI (Digital Intermediate) ¿Se pierde en ese proceso la sensación de realidad que emanaba de la versión alemana y que conseguía angustiarnos? ¿Deja la digitalición aún más patente la falsedad del cine y no era adecuada para este tipo de película? ¿O acaso era consciente Haneke del efecto y pretende, una vez más, fastidiarnos y hacernos reflexionar sobre el hecho cinematográfico?



Funny Games U.S. no me parece perfecta, sin embargo es la misma película.
Algo no funciona.

- Y cuando él supera las fuerzas gravitacionales resulta que un universo es real y el otro es ficticio.
- ¿Cómo?
- ¿Cómo voy a saberlo? Es una especie de modelo proyectado en el ciberespacio.
- ¿Entonces dónde está tu héroe ahora? ¿En la realidad o en la ficción?
- Su familia está en la realidad y él en la ficción.
- ¿Pero la ficción no es real?
- No ¿Por qué?
- Bueno, puedes verla en la película, ¿verdad?
- Claro.
- Bueno, entonces es tan real como la realidad porque también puedes verla, ¿no?



(*) 71 fragmentos de una cronología del azar, de Michael Haneke
Benny's video, de Michael Haneke
La Imagen Pornográfica



Edito para añadir los enlaces que Carlos Maiques ha dejado en los comentarios:

NYTimes

The unhappy World of

Reseña

Minister of Fear

14/9/07

Funny Games, el autoremake

Pulsando en el enlace podéis ver el trailer de Funny Games, el remake que Michael Haneke ha realizado en EEUU de su propia película.
Por lo que se puede ver visualmente todo es muy parecido a la primera película. Yo espero que argumentalmente tampoco haya cambiado, que sea finalmente una copia de la película original para consumo estadounidense (ya se sabe, los pobrecitos no saben que existen otras cinematografías aparte de la suya ni leer subbtítulos ni nada de nada... o eso creen los exhibidores de su país)
No tengo nada contra Naomi Watts ni contra Tim Roth (al contrario) pero me parece que es, espero que la única, una concesión de Haneke. Parte de la fuerza del Funny Games austriaco radicaba en lo desconocidos que nos resultaban sus intérpretes... era, cómo decirlo, un toque más de "realidad".



En diciembre compararemos.

30/8/07

71 fragmentos de una cronología del azar, de Michael Haneke

A propósito de 71 fragmentos de una cronología del azar comenta Haneke:

Vemos muy poco del total y comprendemos aún menos. El mainstream, el cine comercial, nos hace creer que lo sabemos todo. Y eso es aburridísimo. En la literatura del siglo XX, al menos en la de la segunda mitad, no hay ningún escritor que se haya atrevido a dar la impresión de conocerlo todo. Es la fragmentación la única forma de abordar un tema con sinceridad. Al mostrar pequeñas piezas, la suma de esos fragmentos da al espectador la posibilidad de escoger trabajando a partir de sus propias experiencias. Es decir hay que provocar en el espectador que su maquinaria intelectual y emocional se ponga a trabajar.


Lo que propone Haneke en 71 fragmentos de una cronología del azar, empleando el recurso de mostrar una sucesión de escenas aparentemente inconexas que acaban conformando un hilo narrativo no explicito, como haría más adelante en Código desconocido, de forma que las lagunas narrativas eludidas o no mostradas deben ser completadas por la propia experiencia del espectador. De o que se trata en definitiva, ante la imposibilidad de plasmar la realidad (“la imagen, todos lo sabemos, está trucada”) es acercarse lo máximo posible a la “realidad” compaginando la experiencia del espectador con aquellos fragmentos narrativos que el director ha escogido para conseguir un “relato reconocible”:

"Quería presentar fragmentos reconocibles. No comprensibles sino reconocibles, que no es lo mismo."

No muestra la realidad, lo cual es imposible, sino que intenta que la reconozcamos.

Pero creo que en esta experiencia Haneke atenta contra la narrativa cinematográfica: La realidad es aburrida, la realidad es prosaica; intentando acercarse lo máximo posible a la “realidad”, para que sea reconocible, el discurso de Haneke se vuelve aburrido y prosaico en muchos momentos.
Ya sé que es un efecto deliberado.



Confiesa Haneke que la escena de la conversación telefónica del anciano (¿nueve minutos?) pero sobre todo la escena del entrenamiento de ping pong (*) buscan intencionadamente irritar al espectador. Según decía (y cito de memoria) el espectador debe pasar por una serie de etapas mientras contempla la escena: Interés, perplejidad, irritación, impaciencia, para finalmente volver al interés. Pero debe volcarse su interés ahora no en la narración cinematográfica sino sobre el mismo hecho de la filmación, constatando la diferencia entre la realidad y la ficción, creando una llamada de atención sobre la imposibilidad de captar la realidad, que puntualiza vehementemente que “lo que vemos” es la “realidad” que el cine puede ofrecernos. Esto me parece un error ya que el mismo intento de plasmar lo más fielmente posible la “realidad” es, en sí, anticinematográfico ya que se corre el riesgo, como ocurre en 71 fragmentos, al intentar mostrar lo prosaico y aburridos que resultan muchos instantes de la “realidad” devenir aburrido y prosaico. Y banal, además, ya que al parecer al director se le olvida que el espectador, como él mismo, conoce a la perfección las cualidades de la realidad, y que no necesita que le recuerden continuamente el carácter ficticio (y “real” al mismo tiempo dentro de un código aceptado de antemano) de lo que se muestra en la pantalla.
Yo acepto, y admiro, la voluntad de Haneke de marcar las distancia entre sus películas y las del cine mainstream, pero creo que en esta ocasión comete el error de subestimar (y castigar innecesariamente) al espectador que ha escogido una de sus películas precisamente por esa construcción no comercial que le caracteriza. Haneke redunda en lo obvio y busca una, para mi incomprensible, confrontación con el espectador.
Creo que en esta ocasión Haneke pone por encima del hecho cinematográfico un concepto teórico muy interesante pero que falla puesto en escena. Al escoger cierto feísmo como reflejo de la realidad el experimento de Haneke se convierte en una propuesta antiestética. ¿Debe ser estético el cine? No lo sé, pero en 71 fragmentos se consigue un resultado opuesto al esperado: Prevalece el hecho cinematográfico, la teoría, sobre la puesta en escena; es como si el director gritase “mira, estoy rodando una película” y eso, como me comentaba un amigo, es una paja mental que provoca el rechazo del espectador.

Pero que quede claro que en general las propuestas de Haneke me parecen satisfactorias y arriesgadas, aunque en ocasiones los resultados pueden ser cuestionables.


(*) quien quiera ver la escena que pulse: Ping pong


Notas:

Las escenas más realistas de Código desconocido, en el sentido melodramático que tiene el cine comercial de entender el realismo, pertenecen paradójicamente a una película que se rueda dentro de lapelícula, en la que los actores de Haneke tiene papeles de actores.

¿Resistirá Funny Games su paso por la industria del cine mainstream?


El cine de Haneke se caracteriza por despojar al cine comercial de todo contexto narrativo y moral eludiendo los tópicos y los clichés. En ese sentido La hora del lobo es ejemplar.


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Entrevista a Haneke 1 y 2

La imagen pornográfica

El vídeo de Benny

28/8/07

Benny's video, de Michael Haneke





Michael Haneke en una entrevista a propósito de Benny’s video

En este plano cardinal, cuando mata a la chica, al principio la cabeza de la chica está delante de la pantalla de un televisor (tapándola). Ella cae fuera de plano y vemos en la tele el asesinato. Y, naturalmente, la idea es hacer que el espectador sea consciente de que está delante de un montaje (de un artificio), no de la realidad, porque es una pantalla doble. Ve (el espectador) la pantalla (cinematográfica) y, en la imagen, otra pantalla. Así (...) el espectador sabe donde está. Especialmente en aquellas escenas donde corre el riesgo de ser completamente manipulado por los sentimientos que inspira (la película), estamos prácticamente obligados a hacer que sea consciente de su papel de espectador. En nuestro caso la imagen marca la distancia y el sonido la manipulación. Y a través de estos dos recursos espero que la impresión sea bastante completa, que desestabilice al espectador. A través de la imagen... “hay lo que ves”. Es la realidad entre comillas. El sonido funciona como las palabras, con ellas provocas la fantasía. Por eso para mí siempre es más eficaz, si quiero emocionar a alguien, utilizar el sonido que la imagen. Porque la imagen, todos lo sabemos, está trucada.









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