22/3/10

Dublinesca, de Enrique Vila-Matas (I)

1.- Macintosh

Pero, ¿quién es ese tío larguirucho de ahí con el macintosh? Pero ¿quién es? me gustaría saberlo. Daría algo por saberlo. Siempre aparece alguien que uno no se imaginaba nunca. Uno podría vivir solo toda la vida. Sí que podría. Pero tendría que tener alguien para enterrarle cuando muriera, aunque podría cavar su propia tumba. Todos lo hacemos. Sólo el hombre entierra. No las hormigas tampoco. Lo primero que le impresiona a cualquiera. Enterrar a los muertos. Dicen que Robinsón es como de verdad. Bueno, pues entonces lo enterró Viernes. Todo viernes entierra a un jueves, si bien se mira.
(…)
El señor Bloom se quedó atrás, lejos, sombrero en mano, contando las cabezas descubiertas. Doce. Yo soy el trece. No. El tipo del macintosh es trece. Número de la muerte. ¿De dónde demonios ha salido? No estaba en la capilla, lo juraría. Estúpida superstición la del trece.
Cap. 6

Esta mañana (lo ha metido Hynes, claro) los restos del difunto señor Patrick Dignam fueron retirados de su residencia en el nº 9 de Newbridge Avenue, Sandymount, para su sepelio en Glasnevin. (…) Entre el duelo figuraban: Patk. Dignam (hijo), Bernard Corrigan (cuñado), John Heny Menton, procur., Martin Cunningham, John Power comerdph 1/8 ador dorador douradora (debe de ser cuando llamó a Monks el cronista jefe por lo del anuncio de Llavees) Thomas Kernan, Simon Dedalus, Stephen Dedalus B.A., Edward J. Lambert, Cornellius Kelleher, Joseph M'C Hynes , L. Boom, C. P. M'Coy, MacIntosh y varios más.
No poco picado por lo de L. Boom (como incorrectamente estaba puesto) y por la línea de tipografía echada a perder, pero al mismo tiempo cosquilleado a morir por lo de C. P. M'Coy y Stephen Dedales, B.A., quienes, ni que decir tiene, habían brillado por su ausencia (para no hablar de MacIntosh) L. Boom se lo indicó a su compañero B.A. ocupado en sofocar otro bostezo (…)
Cap. 16


¿Qué enigma autoimplicado no comprendió Bloom, al levantarse, irse y reunir vestimentas multicolores multiformes multitudinosas, percibiéndolo voluntariamente?
¿Quién era MacIntosh?
Cap. 17


Los fragmentos del Ulises de James Joyce de la traducción de J. M. Valverde



¿Quién es MacIntosh?

Dice Nabokov en su Curso de literatura europea:

(…) el Hombre del Impermeable Marrón es un tema. Entre los personajes casuales del libro hay uno de especialísimo interés para el lector joyceano porque no hace falta repetir que cada nuevo tipo de escritor da lugar a un nuevo tipo de lector; cada genio produce una legión de jóvenes insomnes. (…) (al) Hombre del Impermeable Marrón (…) se hace referencia de una manera o de otra once veces en el curso de la novela, aunque no se le nombra nunca. Por lo que sé, los comentaristas no han comprendido su identidad.
(…)
En el último trozo del capítulo VII (…) el Virrey Gobernador de Irlanda, pasa con su séquito por delante de un joven ciego; luego “en Lower Mount Street, un peatón con impermeable marrón, comiendo pan seco, cruzó con pasos rápidos, sin ser atropellado, por delante del Virrey”. ¿Qué nuevas pistas se añaden aquí? Que el hombre existe, que es un ser vivo en definitiva; que es pobre, que camina con paso rápido, y que se parece un poco a Stephen Dedalus en su gesto desdeñoso y distante. Pero, naturalmente, no es Stephen. Inglaterra, el Virrey, no le hacen daño; Inglaterra no puede molestarle. Hombre vivo y al mismo tiempo liviano como un espectro, ¿quién diablos es?
(…)
El hombre del impermeable marrón ama a una señora que ha muerto” (…) Un elemento poético ha sido añadido a nuestro hombre misterioso. Pero ¿quién es ese ser que aparece en ciertos momentos cruciales del libro? ¿Es la muerte, la opresión, la persecución, la vida, el amor?
(…)
“¡Demonio, qué hace aquí el tío ese del impermeable! Qué zapatos más polvorientos. Mira que andrajos. ¡Todopoderoso! ¿Qué es lo que come? Cordero de jubileo. Y Bovril por todos los diablos. Lo necesitaba de veras
(…)
(El capítulo XII) no debe tomarse en serio; ni debemos tomar en serio tampoco la breve visión que tiene Bloom del Hombre del Impermeable Marrón, que le acusa de ser hijo de una madre cristiana: “No crean una palabra de lo que diga. Ese hombre es Leopold M’Intosh, el famoso incendiario. Su verdadero nombre es Higgins”. La madre de Bloom (…) se llamaba de soltera Ellen Higgins. (…) En la misma pesadilla Lipoti (Leopold) Virag, abuelo de Bloom, es embutido en varios abrigos sobre los cuales lleva un impermeable marrón, evidentemente tomado del hombre misterioso.
(…)
"¿Quién era MacIntosh?"
Ésta es la última vez que oímos hablar del Hombre del Impermeable Marrón.
¿Sabemos quién es? Creo que sí. La clave se encuentra en el (capítulo 9), en la escena de la biblioteca. Stephen está hablando de Shakespeare, y sostiene que Shakespeare se ha incluido a sí mismo en sus obras (…) “ha ocultado su propio nombre, un nombre hermoso, William, en sus obras: es un comparsa aquí, allá, igual que el pintor de la vieja Italia colocaba su rostro en un rincón oscuro de su lienzo”. Y esto es exactamente lo que Joyce ha hecho: colocar su rostro en un rincón oscuro de su lienzo. El Hombre del Impermeable Marrón que cruza el sueño del libro no es otro que el propio autor. ¡Bloom llega a ver a su creador!


Curso de literatura europea, Vladimir Nabokov; traducción de Francisco Torres Oliver

Véase también: Teoría shakesperiana de Nabokov

Si “Malachi Moore est mort”, ¿dónde se oculta Vila-Matas en Dublinesca? ¿dónde se muestra para que Riba pueda atisbarlo?
(Continuará)