12/6/09

A day in a life

Woke up, got out of bed
Dragged a comb across my head
Found my way downstairs and drank a cup
And looking up, i noticed i was late


Este es un post autoreferencial (es decir, en el que no se dice nada nuevo) para agradecer vuestra adhesión a la convocatoria Bloomsday (y animaros a participar)


(Imagen robada a Javier )


Casualmente (no es cierto, nada es casual) estoy leyendo ahora
Cosmópolis de Don DeLillo, novela que sucede durante un único día (un día de abril del año 2000). Además del Ulises de Joyce hay otras novelas cuya trama se desarrolla en un único día.
Entre ellas dos, junto a la de Joyce, de las grandes novelas del siglo XX, La señora Dalloway de Virginia Wolf y Bajo el volcán de Malcom Lowry (
¿Le gusta este jardín que es suyo? Evite que sus hijos lo destruyan)
¿Dejaré de citar a Faulkner en el que cada uno de los capítulos de El ruido y la furia sucede en un único día, aunque la trama se extienda por varios años?

De acuerdo, también está
La jornada de un interventor electoral, de Italo Calvino, obra que abandoné por motivos extraños hace años y que no he vuelto a retomar (“porque quien le declara la guerra al escepticismo no puede ser escéptico con respecto a su victoria, no puede resignarse a perder, de otro modo se identifica con el enemigo”), la decepcionante Sábado de Ian McEwan (autor sobrevalorado a mi entender) y alguna otra que desconozco o no recuerdo.

Es posible leer
Cosmópolis en tiempo real, dependiendo del ritmo de lectura, algo que también ocurre con After Dark de Haruki Murakami. Se podría decir que en un signo de nuestros tiempos, la coincidencia de lo narrativo con el ritmo de la realidad (pero no una realidad “real” sino más bien cinematográfica) si no fuera porque La señora Dalloway también admite una lectura en tiempo real.
Pero la novela de Wolf es comparable con las de Joyce y Lowry, que de ningún modo, por su complejidad estilística y estructural, pueden admitir una lectura en “tiempo real” (siempre queda la lectura anfetamínica, pero nunca la he probado)

Cosmópolis es una compleja visión de quienes ostentan el poder. No me indigna DeLillo cuando en la novela introduce reflexiones sobre quienes se oponen al Poder, anarquistas o grupos antiglobalización. Es duro reconocerse, pero quizás por esa visión desde fuera tenga que reconocer que,más que nunca, es necesaria la lucha:

(durante una violenta manifestación anarquista):
-Ya sabes que produce el capitalismo. Según Engels y Marx, claro.
-Sus propios enterradores- dijo él
- Pero éstos no son sus enterradores. Esto es el libre mercado, sin más. Toda esta gente sólo es una fantasía generada por el mercado. No existen fuera del mercado. A ningún sitio podrían ir si se empeñan en quedar fuera. No existe ese afuera.
(…)
- Ya sabes lo que siempre han querido los anarquistas.
- Sí.
- Pues dímelo- dijo ella.
- El afán de destruir es un afán creador.
- Ése es también el sello distintivo del pensamiento capitalista. La destrucción forzosa. Es preciso eliminar sin contemplaciones las industrias anticuadas. Hay que reclamar a la fuerza nuevos mercados. Es preciso reexplotar los mercados anticuados. Destruyamos el pasado, construyamos el futuro.
Cosmópolis, Don DeLillo, traducción de Miguel Martinez-Lage para Seix Barral

12 comentarios:

Javier Moreno dijo...

La imagen robada es obra de Владимир Владимирович Набоков, en caso de que haga falta decirlo.

Anónimo dijo...

También podría tratarse del momento en que Kant y Euler se cruzaron sobre el tercer puente. ¿Y el hombre o mujer de rojo, quién es? Parece un alma paralela.

Saludos. ¡Excelente idea ésta, Portnoy!

Ricardo dijo...

"Cosmópolis" me decepcionó profundamente, "Americana" me gustó bastante, "Libra" es excelente. "Sábado" es una joya.

Gregorio dijo...

¿McEwan sobrevalorado? ¿Ha leído "Expiación"?

Saludos

Mario Cuenca dijo...

como siempre, queriendo llamar la atención. te pasas

Portnoy dijo...

Me deja pasmado el mensaje de Cuenca... ¿a quién te refieres?
Y sí, he leído Expiación (por ahí debe andar la reseña)... la parte que me gusta es la que menos gusta al resto de lectores... la primera parte me parece resobadísima... por eso digo (pienso, creo, me parece, opino... a fin de cuentas no importa) que está sobrevalorado.
Pero no hay que alarmarse... cada uno tiene sus opiniones... por ejemplo, con Ricardo parece que nuestros gustos van en sentido contrario.
En fin, un saludo y gracias por vuestros comentarios.

Tomás Rodríguez Reyes dijo...

Conversación en la catedral, de Vargas Llosa, también sucede en algo más que una noche. Salud.

Blumm dijo...

Lowry, Lowry, Lowry, ¡qué gran novela!

Terminé borracho

Allau dijo...

Portnoy, acabo de enviarte mi dirección de Bloomsday.

A mí, McEwan, de "Expiación" para aquí me gusta mucho.

Javier Moreno dijo...

¿Nocturno de Chile no "ocurre" también como en ocho horas?

Luis dijo...

Con respecto a De Lillo, me suele ocurrir que la página impar me gusta/interesa y la página siguiente me parece terriblemente impostada y afectada. Es amor/odio en tiempo real. Con Mao II me da la sensación de que De Lillo escribe ensayos disfrazados, pero nunca una novela, como si regurgitara la mitad de la obra de Baudrillard en boca de personajes en exceso cerebrales y retóricos.
Creo que su obra más sólida es Libra, así como la primera mitad de White Noise.
Podríamos hablar también no sólo de aquellos libros que se desarrollan en un día, sino de los libros que se pueden leer en un día. Me desmarco con un Más que humano, de Sturgeon, libro que me zampé de las 9.40 a las 23.17 del 22 de febrero de 2007.

rvs dijo...

Coincido sobre Sábado de McEwan. Todos decían que era bueno, cometí el error de comprarla y es una pavada fría presuntuosa paranoica burguesa... No lo leo más a ese tipo, prefiere releer La carretera de Cormack... Eso sí que es bueno!!!
Cosmopolis la tengo en la lista de espera, en la biblioteca, pero siempre la voy dejando por otra cosa... Taniguchi últimamente (me he bajado Seton de Guttenberg Project, luego de leer el Seton de Taniguchi).
Robertovs