20/4/08

Tony Takitani, un relato de Haruki Murakami

Tony Takitani es una película de Jun Ichikawa basada en un relato de Haruki Murakami. Hace tiempo que hablé de la película.
Ahora, en Sauce ciego, mujer dormida, la colección de 24 relatos que publica Tusquets (también he hablado de algunos de ellos) aparece publicado, no sé si por primera vez, el cuento de Murakami traducido al castellano.

No sé si es una casualidad que justifica una extraña norma, aquella que dice que las mejores adaptaciones cinematográficas provienen de relatos, o de malos relatos, o de algo que ni siquiera es un relato (vease lo que opinaba Graham Greene a propósito de El tercer hombre en un viejo post desmejorado por la ausencia de fotos), el caso es que Tony Takitani es un relato decepcionante, pero no sé si puedo juzgarlo ya que la película me pareció muy interesante por su carácter literario, y no puedo dejar de comparar el texto de Murakami con las imágenes de Ichikawa.
Por el camino se ha perdido algo. Tal vez la oportunidad de que yo cree las imágenes mentales que el texto debe provocar... algo así como esas luces febriles de las que hablaba Dick, imágenes sin narrativa o una bruma mental en la que la historia se desarrolla.
Aunque perdí esa oportunidad y las imágenes de Ichikawa me parecieron muy validas eso no hace que el relato de Murakami sea mejor.

4 comentarios:

Alvy Singer dijo...

Esta esa película en stream? O para bajar subtitulada? La tuve en un pecé anterior, y claro ahora me tiene pidiendo.

Quiero revisitar esos travellings laterales y reivindicar de nuevo a Ichikawa. Como dice usted ¡que no a Murakami! Por qué Takitani funciona mejor que Sin City sería un buen tema de debate y una pregunta mejor. Me parece que el cienasta japonés hace al menos una aportación lingüística de la que no tuvo cojones Rodríguez.

Y ahora Miller se saca de la manga un Spirit nuevo, un Spirit suyo. ¿Qué hará?

Portnoy dijo...

No sé que hará Miller con Spirit. sólo sé que Eisner, como nadie antes, logró dotar al cómic de un lenguaje único y personal. Spirit, el Spirit de la madurez de Eisner, es sencillamente un ejercicio metalingüistico insuperable. ¿Has leído aquella historia en la que únicamente se emplean onomatopeyas junto al dibujo para crear una narración? Sencillamente genial.
En fin, gracias por el comentario, Alvy.

Alvy Singer dijo...

Es que es eso. Miller ha ido a parar con el Ciudadano Kane de los tebeos, con una obra que es la primera parodia y la primera reescritura a la vez de las convenciones de la serie negra en viñetas modelo Chester Gould.

Ebichu dijo...

Me la apunto pues!
Un beso enorme!