24/1/05

Intertextualidad: Marías y el Persiles

En torno a la intertextualidad me gustaría volver sobre un mensaje anterior a propósito de la novela por entregas de Javier Marías Tu rostro mañana, en el que apostaba por cierta concomitancia en la estructura con el Tristram Shandy e incluso con el Quijote.
Como quiera que no me gusta seguir la corriente, me dedico a celebrar el cuarto centenario del Quijote de Cervantes leyendo la que él consideraba su obra maestra, Los trabajos de Persiles y Sigismunda.
No basta la voluntad de un autor para elevar una obra a la categoría de obra maestra. Cervantes creía y quería que la suya lo fuese el Persiles, pero la historia y la crítica, y tal vez la realidad, han decidido que lo fuese el Quijote.
Entre quienes creen que el Persiles es la obra maestra de Cervantes se encuentra Javier Marías, así lo ha confesado en alguno de sus artículos e incluso en la primera novela de Tu rostro mañana.
Subsanado el error, que la estructura narrativa de la última e inconclusa novela de Marías bebe de las fuentes del Persiles más que del Quijote o del Tristram Shandy no me queda más que anotar un fragmento de la novela de Cervantes en la que en cierta manera critica esta forma de narrar, la propia de Cervantes:


-Paréceme, Transila, que con menos palabras y más sucintos discursos pudiera Periandro contar los de su vida, porque no había para qué detenerse en decirnos tan por estenso las fiestas de las barcas, ni aun los casamientos de los pescadores; porque los episodios que para ornato de las historias se ponen no han de ser tan grandes como la misma historia; pero yo, sin duda, creo que Periandro nos quiere mostrar la grandeza de su ingenio y la elegancia de sus palabras

Lo que yo decía.