26/7/07

Cha no aji, The Taste of Tea, de Katsuhito Ishii

Cha no aji ( The Taste of Tea ) (2004)
Guión y dirección de Katsuhito Ishii
(De los subtítulos traducidos del inglés por Bondurant para Allzine)




-¿Sabes ese estanque al que sueles ir a menudo? Esa zona antes era un bosque. La gente lo llamaba el bosque encantado. Y, bueno, no sé, tal vez los chicos de hoy en día no crean en los bosques encantados, pero...




-Supongo.

-¿Supones? Bueno, eh...Ah, sí...Yo estaba en 6º. No, debía estar en el 5º curso.

-¿En el bosque encantado?

-Exacto, allí cague al aire libre por primera vez.

- ¿Cagaste al aire libre?

- Sí. Por alguna razón allí había muchas gallinas salvajes. Tal vez venían del gallinero, no sé, pero el caso es que como no tenía dinero, solía ir allí a buscar huevos, ¿sabes? Y aquel día que cague por primera vez al aire libre, no había ido al baño en todo el día. Era después de la escuela, estaba dando vueltas, buscando un buen sitio. Acabe yendo al bosque, pero todavía no me decidía a donde hacerlo. Es sorprendente cuanto se puede luchar a pesar de querer algo, ¿verdad? De todos modos, al poco tiempo llegue hasta ese huevo. Estaba medio enterrado en el suelo, como si alguien hubiera intentado esconderlo. Era raro, pero de algún modo tuve un impulso. Y necesitaba hacerlo de una vez. Así que lo hice, justo ahí y en ese momento.






Como me había aguantado mucho tiempo, parecía un estercolero. Cuando acabe me sentí genial, hasta que me di cuenta de lo oscuro que se había hecho. De repente me asuste y me fui a casa. Pero cuando estaba volviendo, empecé a pensar... ¿Qué diablos hacía un huevo tan grande como ese allí? ¿Y por qué alguien intentó enterrarlo? Y por encima de eso, ¿por qué tuve que cagar encima de él? Normalmente lo habría llevado a casa, un huevo tan grande como ese... Y pensar en eso hizo que me sintiera un miserable. Pero lo deje pasar por aquel día. Después fui varias veces a buscarlo, pero había desaparecido. No es que no me conociera el bosque, ¿sabes? Pero no pude encontrarlo. Así que al fin deje de buscarlo. Y fue entonces cuando apareció ese tío.

-¿Qué tío?

-Un tío con muchos tatuajes, que estaba sangrando.

-¿Te refieres a un fantasma, o algo así?

-Sí, tal vez.

-Dios.

-Cada vez que me daba la vuelta, allí estaba mirándome. Era raro. Siempre que bajaba la guardia, allí estaba...

-¿Como cuándo?

-Como cuando estaba limpiando en la escuela. Rastrillando el patio de la escuela, limpiando el gallinero...

-¡Te pasabas el día limpiando!

-¡Calla! ¡También aparecía cuando estaba estudiando, aquí, en esta habitación! Y cuando iba al santuario. De todos modos, él no aparecía. Solo estaba allí, mirándome.






-¿Pero por qué estaba cubierto de sangre y tatuajes? Eso me confunde.

-De todos modos, estaba tatuado, sangrando, y tenía esa cagada en su cabeza.

-¡¿Una cagada?!

-Sí. Una cagada, sangre y tatuajes.

-Espera, ¿eso tiene algo que ver con tu cagada en el bosque encantado?

-No lo sé, probablemente no. De todos modos, ahí estaba ese tío. Oye, es una historia bastante buena, ¿verdad?

-Sí, es rara, pero mola.

-Así que él me miraba, hasta que un día, de repente desapareció.

-¡¿Desapareció?!

-Estaba entrenando con la barra horizontal. Practicaba todo el día, mientras él me miraba. Por aquel entonces yo ya estaba bastante acostumbrado a su presencia. Así que pensé, qué diablos, y seguí practicando. Entonces, cuando finalmente conseguí dar una vuelta completa en la barra, desapareció.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Caballero, sin entrar a comentar la entrada (no soy capaz), sólo apuntarle un pequeño error en las direcciones que hay al comienzo del post. Y saludos.

Portnoy dijo...

Muchas gracias, Sr. Dell
(Y perdona que dude en lo que dices sobre que no eres capaz de comentarla)
Arreglado. Muchas gracias por avisar. Saludos a ti también
:-)

Anónimo dijo...

Sabía de ella, que había que verla, y toda esa vuelta: desconocía este resultado tan encantador.
Gracias.