13/11/10

Saul Bellow, correspondencia

A la Academia Sueca

[Brookline, 2000] sin fecha

Deseo presentar la candidatura del novelista americano Philip Roth al Premio Nobel de Literatura. Sus libros han sido tan ampliamente analizados y elogiados que resultaría superfluo por mi parte detallar o ponderar su talento.

Saul Bellow

El alma de Saul Bellow

8 comentarios:

Manuel G. dijo...

¿No excita tanto el premio Nobel a la mayoría del gremio, y a los fuera de él, por ser la máxima expresión de la respetabilidad burguesa intelectual, que no de otras cuestiones?

¿Y la respetabilidad no es un fin abyecto?

Leo entrevistas a Vargas Llosa, y no dice más que soberanas obviedades.

Diego C.F. dijo...

Amén, Manuel.

Anónimo dijo...

TONTERÍAS

senyorasul dijo...

Para mi, el Nobel siempre llega tarde (como quien compra un billete de lotería con el número ganador de la semana anterior), y carecen de fuerza para marcar tendencia. Pero si nunca se lo dan a Roth me alegraré.

Por cierto, te he puesto en los enlaces de mi blog, espero que te parezca bien.

Suerte.

Tobías Pavicevic dijo...

Fenómeno Fan: Dícese del lector devoto que exige el Nobel para su escritor fetiche.

Portnoy dijo...

Sí piensas, Tobías, que responde al deseo injustificado de un fan es que no has leído a Philip Roth.
Un saludo a todos y gracias por vuestros comentarios

Tobías Pavicevic dijo...

Premisa: leer a Philip Roth equivale a reclamar para él el Nobel o, al menos, a considerarle merecedor de él.

Consecuencia: sólo quien no ha leído Roth puede no reclamar el Nobel para él.

Curioso.

Como comprenderá, no me voy a defender de su acusación de no haber leído a Roth; sería tanto como reconocer que tiene algún fundamento.

Si lee mi texto se dará cuenta de que no me refiero a Roth y su obra en absoluto, sino a quienes periódica y tenazmente reclaman para él (o para cualquier otro) el Nobel. Ese ansia por concitar unanimidades entorno al artista que uno aprecia tiene mucho de adolescente, y desde ese punto de vista es irrelevante que ese deseo esté "justificado" o no. Se pongan como se pongan.

Portnoy dijo...

No voy a discutir la solidez de tu razonamiento, Tobías. Sobre todo teniendo en cuenta que no me importa si a Roth le dan el Nobel o no, me basta con leerle.
Si es cierto que considero que es el autor vivo que más merece, por su excelencia narrativa, ese y cualquier otro premio literario. Lo curioso del fenómeno fan es que está basado en aspectos espurios y superficiales en torno a un artista o deportista o cualquier personaje público. En torno a Roth se concitan motivos críticos y literarios que van más allá de cualquier predilección injustificada.
Lo que dice Bellow me parece acertado: No se puede ponderar más la obra de Roth.
Que le den el premio o no es otra historia que no va a mejorar mi posición de lector.
Un saludo y gracias por tu comentario