22/11/09

Inglourious Basterds, de Quentin Tarantino

Máquina del tiempo



Cine dentro del cine



"I think this might just be my masterpiece" (Aldo Tarantino)

15 comentarios:

René López Villamar dijo...

Pobre Uma Thurman.

Portnoy dijo...

¡¡¡¡¡¿por qué?!!!!!

Luis dijo...

Tal vez porque la inflamación del ego no es buena nueva para los extrarradios del tipo, cualquier cosa que se mueva más allá de su propia piel. Qué mala es Inglorious Basterds, por cierto. ¿No? Quiero decir mala de verdad, un insulto a boca llena.

Lector Iracundo dijo...

Tan sólo comentarte la existencia de este blog.

http://lectoriracundo.blogspot.com

Y en particular:

Crítica acompasada del discurso de ingreso de Javier Marías Franco en la Real Academia Española.

Bochornosa Breda. Crítica acompasada de El sol de Breda (Arturo Pérez Reverte, Editorial Alfaguara).

Ojos azul billete, crítica acompasada de Ojos azules, de Arturo Pérez Reverte (Editorial Seix Barral).

Autopista al infierno, crítica acompasada de Esperadme en el cielo, de Maruja Torres (Premio Nadal 2009, Ediciones Destino).

Portnoy dijo...

Personalmente, Luis, me ha parecido una película muy buena e inteligente, basada principalmente en la tensión hitchcockniana a la que hace referencia una y otra vez.

Gracias Iracundo, iremos leyendo.

Un saludo y gracias por vuestros comentarios

La frontera entre China y París dijo...

A nosotros nos pareció una gran película. La primera escena es muy buena: el juego de los idiomas, del engaño..., una de las mejores escenas de Tarantino. Las interpretaciones excepcionales. Aunque siempre debería se así, la versión original debería ser imprescindible en esta película,
Saludos

Portnoy dijo...

Totalmente de acuerdo: es una película en la que el idioma y cómo se habla es fundamental. No tiene sentido doblar esta película... ninguna, pero esta mucho menos.

Helena Martín dijo...

A mi me gustó, la primera escena retrata perfectamente el concepto de tensión hitchcockniana, la bomba a punto de estallar.
Precisamente una de las cosas que más me gustó fue la metaficción.
un saludo,
h.

Luis dijo...

Si la aspiración de Tarantino era crear una especie de comedia vodeviliana, se ha quedado un pelín corto. Le han faltado cachivaches y la presencia de algún actor tipo Ted Danson. Reír, lo que se dice reír, no me parece del todo posible ante semejante bodrio.
En cuanto a la interpretación, debe ser que yo no vi al mismo Brad Pitt que vieron ustedes. Pero también debe ser que a mí Murakami no me hace dar saltos de alegría... O será que una cosa y otra no están tan relacionadas como yo pienso; quién sabe. Yo pido algo más, menudo riesgo, ¿no?
Y me atrevo a sugerir que la comparación con Hitchcock es un poco ufana. Tengo la impresión de que a Hitchcock no lo podríamos ver sacándose de la manga una Pulp Fiction, del mismo modo que a Tarantino no le veo acercándose siquiera a los peores momentos de aquél. Al gran Quentin, si me permiten, no deberíamos sacarle nunca de la repetición, la imitación y la vanagloria (pesada ya de cojones) de sí mismo.
Oh, pero si ustedes prefieren creer en un grupo de judíos masacrando a nazis entre toques de "humor" jactancioso, ¡adelante! Sí, una obra maestra, sin duda.

Saludos.

Portnoy dijo...

Algunas de las cosas que dices, Luis, me hace pensar que no has visto la película.

Luis dijo...

¿En serio? ¿Y eso, señor Portnoy? Bueno, hubiera deseado que tuviera razón con el bodrio de Tarantino... Y con Murakami también, ya de paso; he perdido más horas de las que hubiese querido con una y otra cosa.
Es decir, pasaré por alto su insinuación, que suena a la de alguien poco cómodo con la opinión discrepante de los demás. He usado mis argumentos sin intención de convencer y, lo crea o no (yo aún NO LO PUEDO CREER), me gasté mi dinero para ver esa joya que usted tanto aprecia. Pero me pareció espantosa, fíjese; qué le vamos a hacer. Esa beldad nos está negada a algunos. Cosa curiosa, yo no dudo que usted la haya visto. Mis dudas son otras. Y una de esas nuevas dudas es, ¿qué demonios hago yo opinando aquí?
Sólo por curiosidad, agradecería los datos irrefutables (se le notaba tan seguro en su comentario que incluso ha olvidado la concordancia de número) que a usted, en alarde sagaz, le han llevado a la segura deducción de que no he visto la obra maestra de marras. Y si puede ser con sentido del humor, con un poco más de cintura, ya sabe...

¡Saludos!

Portnoy dijo...

¿Qué cosas me hacen pensar que no has visto la película? Pues, por ejemplo, hablas de "comedia vodeviliana" cuando IB no es una comedia; dices que la comparación con Hitch es un tanto ufana, cuando yo hablo de inspiración hitchcockniana, patente desde el mismísimo principio de la bomba a punto de estallar, con imágenes de Sabotage incluidas, hasta detalles que apuntan a la inspiración-homenaje al-del maestro inglés.
Dices que "si ustedes prefieren creer en un grupo de judíos masacrando a nazis entre toques de "humor" jactancioso" cuando en primer lugar no se trata de "creer" (no hay que creerse lo que se ve en las películas) y en segundo para nada el tema principal de la película es un grupo de judíos masacrando nazis... como nos han querido hacer creer en la publicidad. Eso es lo que me hace pensar que no has visto la película.
Por otra parte no me gusta la coliflor. Pero si hablo de Saramago, un autor que no me gusta, no tengo porque necesariamente mencionar la coliflor. Así que no entiendo (sí, sí lo entiendo, no soy tan tonto) que pinta Murakami en un comentario sobre Tarantino.
En fin, te agradezco el comentario, en serio, pero también debes tener en cuenta que el que las obras de Murakami y Tarantino te parezcan un bodrio no me importa en absoluto. Pero igual te agradezco que compartas tu reflexión con nosotros.
Eso sí, no tengo libro de reclamaciones.

Luis dijo...

"Si la aspiración de Tarantino era crear una especie de comedia vodeviliana (...)". El uso del condicional nos da una pista valiosa sobre la intención de la frase. Fíjese. También hay cierta ironía, aunque la constatación de esto no se la pueda precisar en términos morfosintácticos. Una lástima.

En fin, dada la contundencia de sus argumentos, no me queda otra: usted sí sabe dónde estaba yo cuando yo creía estar en una sala de cine viendo el último bodrio de Tarantino: en otra parte, muy lejos de allí. Y lo sabe porque, cuánta razón gasta en su discurso, me centro en un detalle de la trama que resulta ser cierto y que, sin ser el elemento central, sí es importante en el devenir narrativo (como si existiera; vamos a suponerlo) de la historia. Me da igual lo que aparezca o no en el trailer de una película. Veo que a usted le importa más que a mí.

Llamativa me sigue resultando, con todos los respetos, su asociación entre un elemento de suspense cualquiera y el supuesto guiño/homenaje a Hitchcock... ¿Por qué Hitchcock? Debe de ser porque a Tarantino, de repente, le apetece cascarse una laudatoria en varios tiempos al mismo director de quien despotricaba en los términos que siguen:
"What I thought was really cool was, everyone is making a big deal because everyone treats Hitchcock like he's the Buddha of fucking cinema. I mean, he may look like Buddha, but he ain't Buddha, allright? I'm not really that reverential about Hitchcock at all. I mean, I'm not saying I don't like him - I'm not saying he's a bad director, okay, but you know what: fuck him. I don't care. He's not a religious icon".

Fuente: 'Tarantino's Rant', Sunday Times Magazine, October 5, 2003.

Será que Tarantino ha crecido y nosotros, los que no vemos sus películas, no lo hemos notado.

La alusión a Murakami fue gratuita, en eso también lleva toda la razón. Intentaba establecer un paralelismo entre Tarantino y Murakami, una ocurrencia, porque a ambos les encuentro un soporte de mercadotecnia muy inflamado. No se me ocurrió nada peor, disculpe la osadía. Comparar yo... Menudo atrevimiento.

Y sobre lo que a cada uno le importa la opinión de los demás, supongo que está respondiendo a sus propios motivos para sostener un blog de las características de éste, en el que TODO es opinión.

Un saludo. Cordial, créame.

Portnoy dijo...

La gente cambia de opinión, créeme. Puede que Tarantino en 2003 despotricase contra Hitchcock, pero en 2009 se entrega totalmente... no hay más que ver la película para darse cuenta.
No tengo opiniones contundentes, simplemente me limité a ser cortés y contestar tu pregunta. Yo dudé en su momento que hubieses visto la película y me he limitado a enumerar los motivos.
Y sí, es verdad, en este blog TODO es opinión, por eso me sorprende que se le de tanta importancia a lo que diga (que a fin de cuentas no son más que dos fotos y dos tristes líneas sin ninguna argumentación) y que se me reclame cierta indemnización cuando los gustos de otras personas no coincidan con los míos.
Luis, mándame el resguardo de la entrada al cine y te devolveré gustoso el dinero que has gastado inútilmente POR MI CULPA... en serio te digo que me remuerde la conciencia.
Un saludo y gracias por seguir insistiendo.
Ahhhh, vengo de comprarme el último libro traducido de Murakami, ya ves, yo me entrego a la mercadotecnia inflamada. No sé porque te importa lo que yo pueda opinar.

A.Mora dijo...

Lo mejor que se puede decir de Tarantino y IB es que de nuevo provoca el debate, la discusión, como se ha visto aquí. Que su película no camina por los mismos procedimientos manidos, sino que propone, revisando (homenajeando) a otros autores, nuevas perspectivas.
A mí me pareció bastante buena. Lo que más me gusta de Tarantino es su apuesta indisimulada por el guión, la tensión imbricada en el diálogo, la fe en la capacidad del actor por encima de las florituras formales (que también las hay en su obra, pero que, a mi juicio son siempre un respaldo de la historia).