5/10/09

Vineland, de Thomas Pynchon (I)

Vuelvo a Pynchon por recomendación de René López Villamar a través de un artículo suyo aparecido en el suplemento Guardaagujas. Reconozco, tal vez por obsesión, la influencia de Pynchon sobre David Foster Wallace, sobre todo en la construcción de personajes al límite de lo narrativamente permisible. Tenemos a Zoyd Wheleer ejecutando su locura anual (atravesar cristales de locales públicos disfrazado de mujer) para seguir cobrando su subsidio por enajenación mental, a su esposa desaparecida, Frenesí (“figura legendaria de los movimientos radicales”, se lee en la contraportada), a su hija Praire (ya hablaremos), a Héctor Zúñiga, agente de la DEA adicto a la televisión y perseguidor de Zoyd, a Brock Vond… quizás sigamos hablando.
Lo que me ha sorprendido (más que nada porque es la segunda vez que intento leer Vineland y no recordé nada en su momento) es el parecido entre el personaje de Louise Darryl (LD) Chastian con la Beatrix Kiddo de Kill Bill de Quentin Tarantino.
Según Pynchon:
Le enseñó las Tres Vías Chinas, Dim Ching, Dim Hsuen y Dim Mak, con sus Nueve Golpes Mortales, así como el Décimo y el Undécimo, que jamás se nombran. Aprendió cómo provocar en la gente ataques al corazón sin tocarlos siquiera, cómo hacerlos caer de lugares altos, cómo, mediante la técnica de las Nubes de Culpa, incitarlos a hacerse el harakiri creyendo que era idea suya… más un montón de estrategias excluidas del Kumi-Uchi, o sistema oficial de combate ninja, como el Gorrión rabioso, el Pie escondido, el Sacamocos Mortal y el verdaderamente incalificable Gojira no Chimpira(*)”

— He oído hablar — respondió Ralph con los ojos casi nublados —, de un cierto toque, tan ligero que no se siente, pero un año más tarde el tocado va y se muere, justo cuando tu estas en la otra parte del país (…)
— Debe ser la Palma Vibrante o Toque Mortal Ninja — (LD procede a explicarle que) Era inútil sin una larga historia de entrenamiento en disciplinas marciales, tardaba años en dominarse, y cuando se ejecutaba era un acto profundamente ético

Pero lo más sorprendente, lo que ya va más allá de toda coincidencia, es que poco después LD le explica a Frenesí, su deseo de escapar de su identidad asesina, de ser Clark Kent en lugar de Superman:

Superman podía convertirse de nuevo en Clark Kent (…) no lo subestimes. Trabajar en el Daily Planet era la vacación hawaiana del Hombre de Acero, su noche de sábado en la ciudad, su fumo de marihuana y de opio, y oh qué no daría yo…

Superman por Bill (o por Tarantino), pulsa, pulsa

Es decir que Tarantino de vez en cuando puede ser…


Thomas Pynchon y Quentin Tarantino discutiendo sobre Superman

Bill: —¿Te enseñó Pai Mei la técnica del corazón explosivo? Claro que lo hizo. ¿Por qué no me lo dijiste?
Beatrix—No lo sé. Porque soy una mala persona.
Bill: —No. No eres una mala persona. Eres una persona increíble. Eres mi persona favorita. Pero de vez en cuando puedes ser una verdadera perra.

(*) Traducido por ahí como Ganster de Godzilla.
Las citas de Vineland de la traducción de Manuel Saenz de Heredia para Tusquets.

12 comentarios:

René López Villamar dijo...

Una nota bastante interesante. Sí, se nota bastante la influencia de Pynchon sobre DFW casi en cualquier momento. Los personajes de ambos viven en el mismo mundo.

Por cierto, el enlace con mi nombre no lleva a ninguna parte.

malvisto dijo...

Hombre, Portnoy: yo me descubro bajo la influencia de otra serie de, mm, catástrofes: personajes que viviendo EN el mismo mundo LEEN libros distintos.

Un saludo,

Portnoy dijo...

Mis disculpas, René... solucionado.
Malvisto, ahora mismo no sé si te refieres a Pynchon y Tarantino o a ti y a mi.

Aramys dijo...

Muchas gracias por acercarnos a Pynchon, yo hace tiempo que quiero leerlo y esto me será de gran ayuda. Como con LBI.
Saludos.

Por cierto Twitteo algunas de tus entradas, esta por ejemplo y las referentes a LBI, espero que no te importe, si no es así dimelo porfabor.

Blumm dijo...

Magnífica foto.
Saludos.

(yo, me callo)

PD: Tienes que sacarme de la duda. No eres Vila-Matas, ¿verdad? (Risas)

Lula dijo...

Dios!!!

Llevo una mala temporada, poco leer y menos internet
Y no puede ser
Gracias por tus posts

A tus pies Portnoy

Besazos

Dillinger dijo...

Hace dos doras he terminado de leer "La subasta del lote 49". Y apenas sé qué puedo decir de él. Delirante, divertido, recomendable. Sí. Pero no basta. Se escapa. Por eso, te felicito por escribir reseñas sobre libros tan dificiles de atrapar con otras palabras que las del propio libro. No sé si me explico. Bueno, eso, que te leo siempre con interés y asombro.

Saludos Dillingerianos.

Portnoy dijo...

Gracias a vosotros.
(Blumm ya tuvo su repuesta de forma más personal... pero por si persiste la duda, la respuesta es no)
Y nada, Aramys, no me importa (al contrario)
Es cierto, Dillinger, algo se escapa en Pynchon que no permite explicar sus narraciones... es mucho mejor leerlo.
Ah, y también te sigo con interés y asombro.
Un saludo y gracias por vuestros comentarios

Ezra dijo...

Qué retorcida coincidencia, hace ya buen tiempo que no visitaba tu blog y me doy con la sorpresa de este post y la fecha del mismo 5/10/09 un día despúes de que empecé a leer Vineland y claro que al leer la parte de LD te remite inmediatamente al cine de Tarantino quien podría tomarlo como una influencia. O puede que ambos compartan alguna otra influencia externa de la época, pues si se observa el cine de Takashi Miike también se hallan elementos de Tarantino. Bueno todo es parte de la intertextualidad en el arte postmoderno. Saludos.

Portnoy dijo...

Yo creo que es la revés, que es en Tarantino donde se ven elementos de Miike.
Eso me da una idea para uno de esos post que no escribiré nunca: Tarantino contra Bob Esponja.
Un saludo y gracias por tus comentarios.

Anónimo dijo...

Hace ya unas semanas hice una reseña en mi blog sobre Vineland y también hablé de Tarantino. Como siempre, pensé que estaba diciendo chorradas como pianos (como suelo hacer cuando hablo de libros que me gustan). Ahora veo que al menos no soy el único que apunta esa idea. El lamento de Portnoy me consuela a menudo.

Si sientes curiosidad por mi reseña de Pynchon, búscala en: miedoalaliteratura.wordpress.com

Saludos, Daniel.

Marc García dijo...

Sin duda alguna no soy el primero que dice esto, pero juraría que hay un capítulo de Los Simpson claramente inspirado en "Vineland": ese en el que Ma Simpson, oculta de la policía durante años, regresa y revela su pasado como activista medioambiental. No sería nada raro, dado que Pynchon prestó su voz para la serie. Este es mi pequeño apuntito inane del día.

Un abrazo, Javier.