13/4/08

Narrador infidente

infidencia.
(De in. y el lat. fidentĭa, confianza).
1. f. Violación de la confianza y fe debida a alguien.

Todos conocemos casos de narradores infidentes. Puede que Cervantes, en el Quijote, fuese el precursor. Reconocemos la falta de fiabilidad de muchos narradores. Quizás el Zeno de Svevo fuese quien lo recuperase para la modernidad, pero fue, sin ninguna duda, Nabokov quien lo llevó hasta el extremo, y Henry James, o Wayne Booth, quien pretendió redefinirlo con el nombre de "unreliable narrator" como nos recuerda Javier Cercas en el artículo Relatos Reales.

Pero ¿qué ocurre cuando el autor es infidente? ¿puede el narrador rescatarnos en en ese caso?

6 comentarios:

Hilvanes Y Retales dijo...

Podría rescatarnos, si el narrador quisiera. Podría ocurrir que el narrador sea de la opinión del autor. Podríamos rescatarnos los propios lectores?

Me ha parecido muy interesante tu comentario. TEndré que seguir meditándolo.

Kaplan dijo...

La 'autofiction' tiene mucho que decir en esto. Lunar Park, de Ellis, por poner un ejemplo.

walter loeff dijo...

Para mí el autor infidente se caracteriza por estar demasiado apegado a su narrador, mimetizarse con él y no establecer la reflexión/separación necesaria. Un mal frecuente de la narración en primera persona, aunque también muy común en la narración en tercera persona, sean cuales sean sus peldaños de omnisciencia.
La escasez de perspectiva en la construcción de la voz narradora me parece un síntoma inequívoco de infidencia.

Por otro lado, propongo Otra vuelta de tuerca como uno de los hitos fundacionales del narrador (que no autor) infidente.

Un saludo.

Portnoy dijo...

Hay formas de desenmascarara un narrador infidente, la gracia consiste en la posibilidad de que el lector lo descubra... ¿pero y si el autor miente? ¿es posible? ¿Y si el autor miente y el narrador tiene la obligación de descubrirnos la infidencia del autor?

Un saludo y gracias por vuestros comentarios

Mr. Greg dijo...

Si el autor miente no veo que exista posibilidad de que el narrador pueda saberlo -en cuanto narrador, no en cuanto 'omnisciente ser'-.

En el caso de que el autor mintiera la justificante misma de su postura sería un planteamiento ab externis según el cual tendría que situarse ante lo narrado y la voz narrante como algo honesto o nó. Vamos: es lícito y legítimo que el autor pueda mentir, y que haga de la mentira como tal el fundamento completo de lo que narra y el tono de la voz narrante, pero en cuanto que autor el autor -prácticamente- no puede mentirse a sí mismo, a menos que padezca un grado extremo de personalidad múltiple.

Y si este fuera el caso, quedaría excluido per se todo intento de escritura que fuera por sí mismo literatura: sería escritura automática, quizá excelente para el análisis con fines psicológicos o psicoanalíticos, pero poco más.

Portnoy dijo...

Claro, Mr Greg, ahí está la gracia, en la posibilidad del análisis psicológico de lo que se escribe... la vanidad del autor le llevaría a descubrirse, seguro.
Un saludo y gracias por el comentario