13/10/07

Premio Nobel de Literatura

No voy a cuestionar los méritos literarios de Doris Lessing, aunque algunos, Harold Bloom a la cabeza, han empezado a criticar que le hayan concedido el Nobel de Literatura.
Lo que quería es simplemente preguntarme qué debe hacer Philip Roth para conseguir el galardón. Y digo “hacer” porque sus méritos literarios son más que sobrados.
Debe ser que no está en la “dirección ideal”:

“to the person who shall have produced in the field of literature the most outstanding work in an ideal direction”

Una dirección “ideal” que sin duda fue la que siguió, sin ir más lejos, Camilo José Cela (ojo, Cela como narrador me parece sublime... como persona, esos méritos adicionales que debe un literato tener para que consideren que su obra sigue una “dirección ideal”, me pareció siempre deleznable) y no sigue, hijo díscolo en todos los aspectos, Philip Roth.
Pues me alegro que no se lo dieran y espero que no se lo den nunca.

12 comentarios:

Cristina dijo...

Hombre, ni tan sublime el señor Cela. Copión y amalgamador donde los haya... Pero muy mucho traducido al sueco, que supongo que eso cuenta.

Un amigo y yo votamos siempre por los no nobelizados. Y leemos ésos: Salinger, por ejemplo.

De los últimos Nóbeles, me quedo con Pinter. Fue un verdadero descubrimiento.

Set dijo...

Yo de Lessing leí "La buena terrorista" por consejo de cierta vieja conocida nuestra. Me pareció malísima (la novela, no la terrorista ni la conocida).

Por cierto, Portnoy, ando algo preocupado (aunque no se debe a esta preocupación el insomnio que me trae a estos lares a las tantas de la madrugada) porque me gusta -casi- Houellebecq. Claro que "Las partículas elementales" me está decepcionando un poco (esperaba demasiado), pero este peculiar escritor me tiene intrigado. A lo mejor podrías dejar un mensajillo de los tuyos al respecto.

Un libro suyo que quiero conseguir, por cierto, es su primera obra: una biografía de Lovecraft. Se llama: "Contra el mundo, contra la vida". Parece prometedor el librito. Ya te contaré.

Cristina dijo...

Hola, Set, perdona que me entrometa. No me gustó nada Las partículas elementales, pero como Houellebecq también me tenía intrigada, leí un librito de ensayos que tiene en Anagrama: La vida como supermercado y me encantó.

Set dijo...

No lo he leído, pero me deslumbró una novelita que se llama "Ampliación del campo de batalla", además del montaje teatral que hicieron Bieito y Echanove de Plataforma. Es fácil despotricar de este tipo por reaccionario, "todofobo", insensible y poco menos que criminal -todas esas cosas lo han llamado-, pero creo que habría que hacer una aproximación más detenida y cuidadosa, leerlo mejor, y no simplificar. Aún no termino de comprenderlo del todo, pero creo que merece la pena entrar en su obra. Otra cosa es su faceta exhibicionista, comediante y cínica como enfant terrible. Lo que tiene de máscara, vaya. Al menos ha conseguido llamar mi atención, que es lo que pretendía...

Petrusdom dijo...

Los premios Nobel son siempre "injustos" porque el fiel de la balanza no se sabe hacia donde se dirige, pero, a mi modesto entender, muchas veces lo apuntan correctamente. Yo me alegro que se lo den a Doris Lessing, una mujer con toda una vida de lucha y de magnífica escritura.

mentiroso dijo...

Mi candidato permanente es Lobo Antunes, y me pregunto casi lo mismo: qué más ha de escribir para recibirlo.

Portnoy dijo...

Ni Roth ni Antunes pueden escribir mejor para conseguirlo... por eso la pregunta es "qué deben hacer"
Y, Cristina, puede que en alguna ocasión Cela se dejase llevar, pero no se puede negar que Cristovs. Arizona o Mazurca para dos muertos son dos novelas magníficas que justifican cualquier tipo de premio... por eso, a pesar de mi antipatía por Cela, me apena que su obra se arrinconada por otros acontecimientos que nada tienen que ver con la literatura.
Siento no poder ayudarte, Sett, he empezado un par de veces Las partículas pero no ha prosperado el asunto... veremos más adelante.
Que conste, Petrusdom, que no le hemos quitado mérito a Lessing.
Un saludo y gracias por vuestros comentarios

Insonrible dijo...

Permitidme el atrevimiento, pero yo sí aconsejaría la lectura de "Ampliación del campo de batalla" y "Las partículas elementales". Houellebecq me parece un digno sucesor de Cèline... Es más, la voz maldita y maldiciente de la Francia del s.XXI.

Anónimo dijo...

Monsieur Insonrible:
¿Houellebecq digno sucesor de Cèline? ¿No le parece a usted que Houellebecq aún está a años luz de escribir una novela como Viaje al fin de la noche? ¿O es que usted se refiere a "la provocación" de Bagatelas para una masacre?

Sergi Bellver dijo...

Cada premio tiene su "dirección ideal". Los hay que convocan un galardón para publicar novedades potables que desempolven un poquito su fondo editorial. Los hay de todo tipo. El Planeta, por ejemplo, quiere vender legajos cosidos a toda costa, en el Hipermercado, si hace falta. Por eso un histriónico y mediático redactor de culebrones queda finalista.

Pero eso no tiene que ver con un escritor.

El Nobel, ya en sus bases y desde siempre, no desliga la (según ellos) "catadura moral" del premiado de su producción artística (en el caso que nos ocupa, lo mismo en la investigación científica, etc.). Digamos que para ellos ha de haber un puntito filantrópico en el asunto, pero habría que preguntarse si es ético (¿según qué parámetros?) que el mismo Nobel (el fundador, digo) se dedicara, entre otras cosas, a los explosivos y luego sus "herederos" revisen el libro de ruta personal e ideológico de Borges o Roth para "negarles" la medalla (¿le retirarán el Nobel al descubridor del ADN, por cuestionar la inteligencia de... ? ¿Debería Günter Grass devolver...?). Un ejemplo idiota, pero gráfico: si Mein Kampf de Hitler fuera la "obra cumbre de la literatura universal" (esperen, que vomito, sólo por haber tenido la ocurrencia), no le habrían dado el Nobel tampoco, por lo de las bases, la labor humanística, etc. Por razones similares, por ejemplo, a Maradona tampoco le dieron el Príncipe de Asturias por su "vida disoluta", aunque fuera el mayor artista que ha pisado un campo de fútbol. Así que no podemos desligar la calidad literaria de una obra completa, la valía de una "carrera literaria", de lo que los popes de la Academia consideren oportuno o "ideal" en su autor. Así funciona en este caso. Aceptemos las bases o ignoremos. El error lo cometemos cuando creemos que lo que difeencia a los grandes de los demás es el Nobel, la etiqueta, el capirote. ¡Cómo nos gusta ordenarlo todo a los huimanos, clasificarlo en algo "reconocible" para cualquiera! Oh, el Premio Nobel, esa gran meta para todo escritor "que se precie"...

Pero es que eso no tiene que ver con Escribir.

La medida de un escritor, o mejor aún, de su escritura, no la dan ni su "ética" (no me importa que un fascista escribiera Viaje al fin de la noche, es un libro sublime y punto, aunque no me hubiera ido de cañas con su autor, creo), ni tampoco su CV (¿cuánta gente se había enterado de que existía el escritor o la escritora X hasta que no le premian?).

Houellebecq, por cierto, me cae como una patada en el bazo, y no puedo evitar un mohín descreído cada vez que le veo actuar, como hacen otros modernillos en España, cada cual con su canción aprendida. Pero hay momentos en sus letras en que veo toda la basura que nos habita y que también nos hace humanos. Eso, a veces, vale más que la "corrección ético-estética" de otros buenos chicos que juntan letras para agradar (otra postura, al fin). Aunque abuse de esa vena ácida y la explote como postura, y sabiendo que no, no escribe como Céline, eso no le resta valor a algunas cosas que escribe.

En fin, y si la Academia Sueca no etiqueta como "ideal" al señor Roth, ¿importa? Sobre todo, al propio Roth, ¿le importa? Espero que no le coman los demonios y luego un día se ponga estupendo, como Cela con el Cervantes...

pd: hacía siglos que no entraba a lamentarme con Portnoy... Un abrazo.

Portnoy dijo...

Sergi ya digo que prefiero que no le den el Nobel a Roth. Está claro que no es un premio únicamente literario.
Un saludo y no te hagas de rogar tanto.

ginjol dijo...

La narrativa de Cela me parece tan deleznable como él en persona. Me quedo con la definición de Cristina, que me parece muy acertada: copión y amalgamador donde los haya. Se podría salvar La colmena y La familia de Pascual Duarte (como se ve, obras de muy al principio), pero el resto es prescindible, cuando no un auténtico disparate (como Cristo versus Arizona)