27/12/05

Estereotipos

Dejamos pasar los días sin importarnos más que.
Entonces la desidia, el cansancio de la celebración, la noche.
Troya.
Una película de Wolfgang Petersen.
Inspirada en el poema de Homero, La Iliada.
En fin...
La película es un despropósito nadando en sobreabundante testosterona.
Lo que más me llama la atención es la aparente necesidad de justificar todas las acciones de los personajes, como si los guionistas de Hollywood creyesen que los espectadores no son capaces de entender una elipsis narrativa... la justificación de la cólera de Aquiles resulta a fin de cuentas tan frágil como incomprensible. Es decir, intentando explicar convenientemente un aspecto de la narración, la embrollan de tal forma que nadie entiende finalmente como es posible que Aquiles-Pitt siga combatiendo a las órdenes de Agamenon.
Todo el argumento de La Iliada (y parte del de la Eneida) debe ser masticado, predigerido y regurgitado de forma que el espectador “entienda” los motivos de los personajes. Para ello la forma escogida es la de reducir cada uno de ellos a un estereotipo fácilmente identificable (el tirano, el marido burlado, el ingenioso, el guerrero brutal... y así)
El espectador no está preparado para comprender una historia que empieza in media res.
Y lo que me pregunto (y temo) es si no todo en el mundo funciona igual, si no nos estarán tratando a todos, política, social, informativamente, como si fuéramos los últimos de la clase.

El caballo, genial.