11/11/05

A vueltas con Bolaño

Conseguí al fin el número 75 de la revista Turia con el especial sobre Roberto Bolaño. Se trata de una recopilación de escritos, algunos muy cercanos al tiempo del dolor, otros coincidentes con la publicación de Los detectives salvajes, en los que se glosa la figura y el oficio de Roberto Bolaño.
En fin, a veces pienso que para defenderme elucubro puntos de vista totalmente opuestos a aquellos que pretenden endosarme. En lo personal, nada tengo que decir sobre Bolaño. No soy quien. En lo literario... bien, creo que ya ha quedado suficientemente expuesto en este blog que soy un rendido admirador de su obra (bueno, tal vez aquí no... ya me entiendo)... pero que todas las voces concurran en la misma dirección me hace pensar que estoy equivocado.
Así que me lanzo a la búsqueda de los defectos de Bolaño y empiezo quizás por el más evidente: Bolaño era un vago y un tramposo. Así lo relata él mismo en alguna ocasión refiriéndose a los concursos literarios a los que se presentaba con la misma obra con distinto título, con la misma obra ligeramente reescrita (y eso es en definitiva lo que son Amuleto, Estrella distante y Una novelita lumpen) o descaradamente con la misma obra.
Pienso que ya tengo encarrilado el razonamiento cuando me encuentro con la siguiente frase de Bolaño, perteneciente al artículo Consejos sobre el arte de escribir cuentos:

1) Nunca abordes los cuentos de uno en uno, honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.


Maldito Bolaño... lo tenía todo previsto.
:-)

2 comentarios:

Sebastián dijo...

No sé, me parece que de vago no tenía nada. En la parte de Amalfitano lo deja claro cuando habla de Melville y sus Moby Dick y El escribidor Bartleby.
2666 es una trampa hecha con todas las memorias, mitos pasados y presentes amalgamados como en un revuelto, refritos. Sí es un tramposo, pero qué lindo dejarse engañar por un tipo cómo él.

Anónimo aquel dijo...

Tu entrada ya es de hace bastante tiempo. Perdona que te comente algo extemporáneamente...
Portnoy, ¿te parece que alguna vez entenderemos lo que dice Bolaño? Ese punto primero parece que da lugar a una extraña interpretación... Has interpretado que él pensaba que se podía estar escribiendo un cuento eternamente, claro que sí, pero su propuesta es escribir no sólo uno al mismo tiempo, precisamente para no caer en la trampa de repetir ese texto único y eternamente presente. En ese propuesta aboga por una simultaneidad diversa, la multidireccionalidad argumental...; es decir, escribir varias narraciones a la vez, justamente para NO hacer trampa... Gracias a esa clase de escritura pudo escribir Los detectives salvajes y 2666, ¿no te parece?
Un saludo