27/11/05

Fresas salvajes

El 1 de Junio, temprano, por la mañana, tuve un extraño y desagradable sueño.
Soñé que durante mi paseo matinal me perdía entre calles vacías formadas por edificios en ruinas.





































4 comentarios:

jmtomasena dijo...

Qué maravilla!!!
Qué maravilla... Admiro la capacidad de narrar a través de imágenes. De este modo se ve la maestría de Bergman. Y me parece que además tiene la gran dificultad de hacer que lo onírico sea intelegible para el que no ha soñado.
¿Cómo hacer significativo un sueño sin que se pierda la incongruencia característica de los sueños?
Ahí está la maestría...
Honores a Mr Bergman.
Salve

SHINIGAMI dijo...

Luciérnaga gigante y necia,
vuelves de donde vinimos,
cara envidia de quienes quedamos a la sombra de este infierno que tanto empeño hicistes en detallarnos.
Nos dejas hoy con tu juego de luces,
imágenes y palabras preñadas de la sabia angustia que mejor acompaña al desvelo de la humanidad atribulada.
Desde la historia de mayúsculas podrás presumir de haber tatuado ojos y almas,
Podrás jactarte de haber burlado la muerte, el amor y demás engaños que tanto te martirizaron como buen mortal.
¡Que modo de sublimar lo inevitable!
¡Que forma de servirte de tus miedos, de nuestros miedos!
Gracias por tanto, Ingmar.

Anónimo dijo...

INGMAR BERGMAN



Mientras yo leía la página 42 de su “Linterna Mágica”,
Bergman moría.
Mientras del eMule bajaba “Un verano con Mónica”,
Bergman moría.
Mientras yo pretendía escudriñar mis vísceras
con la máquina parlante de su alma,
Bergman moría.
Y seguirá muriendo en este espacio que porfía en mí o en vos,
en las esferas aturdidas de nuestra soledad,
en nuestros cuerpos puros para siempre.
Contra todas las dudas, contra todos los miedos, contra todas las ópticas.
¡Oh, viejo titán!


JET

Antonio Rodriguez dijo...

Estupenda película. Empieza en el infierno, como Dante, y acaba en el paraíso.