20/9/05

¡Peor imposible!: Un Festival monstruoso

No sé hasta que punto a los organizadores del Festival de Cine ¡Peor Imposible!, que se celebra en Gijón a finales de agosto, les interesa que se le haga demasiada publicidad. El festival, más bien una muestra de películas inclasificables, tiene un carácter de reunión fraternal, de socarrona camaradería, que se perdería en caso de masificarse.

Así anunciaba la prensa local el evento:
La Nueva España

La voz de Asturias

Y una información visual, con palabras de Jesús Parrado, el responsable de los monstruos: vídeo

Las películas proyectadas en esta edición fueron:
Lunes 29, El humanoide y Sangre de vírgenes.
Martes 30, Contraespionaje en la selva, y Ursus y el terror de los kirghisi.
Miércoles 31, King Kong se escapa y La invasión de los zombies atómicos.
Jueves 1, Santo y Blue Demon contra el Dr. Frankestein y El Charro de las calaveras.
Viernes 2, Los brujos y El topo y una sesión sorpresa que resultó ser Bubba Ho-tep.
Y el sábado 3 Réquiem por un vampiro, El ataque de los muertos sin ojos, La montaña del dios caníbal, La venganza de la momia y Miedo en la ciudad de los muertos vivientes.


Tuve la suerte de comprobar como se vive una sesión de ¡Peor imposible! Con la hilarante King Kong se escapa y la surrealista (a pesar de su realizador) coproducción italo-española La invasión de los zombies atómicos.
Particularmente llevo cerca de dos meses regalándome con películas de este tipo y empiezo a pensar que me ha afectado seriamente. Primero, gracias a la recomendación de Alberto vi Bubba Ho-tep, a la que le siguieron por diversos motivos:
Bahía de sangre (Bava), Nekromantic (Buttgereit), Los brujos (Reeves), Réquiem por un vampiro (Rollin), las nombradas del día 31, Versus (Kitamura) y poniendo la guinda a tan suculento pastel Getting Any de Takeshi Kitano (de cuando hacía lo de Takeshi Castle, por lo menos) película que recomiendo sea incluida en próximas ediciones del festival.

(Seguro que me dejo alguna) (Y si me dejo alguna es que era mala hasta el olvido)

Se me ocurren varias cosas sobre todo este tema, sobre todo teniendo en cuenta los distintos motivos por los que una película puede llegar a ser considerada mala. En cualquier caso, siempre se suele distinguir al director como responsable del resultado final: Hay películas muy dignas cuyos realizadores carecen de medios suficientes para llevar sus ideas a cabo; hay directores que parecen tener el síndrome de Ed Wood, y dan por buena cualquier cosa; los hay que expolian cualquier idea para realizar películas; las hay directamente destinadas a las sesiones dobles de los cines de los setenta; las hay pretenciosas y las hay pretendidamente gamberras.
¿Vale todo en cine? ¿Cualquier persona con el suficiente tesón puede hacer una película? ¿Lo malo es divertido o es divertido comprobar lo mal que se pueden hacer las cosas?

No sé... pero dejaré de ver este tipo de películas por una temporada... (en cuanto consiga ver la de Jodorowski)