14/5/05

La mentira de la vida

Según informaba El Periódico en sus distintas ediciones:

Con un trastorno de personalidad como el que los psiquiatras consultados atribuyen a Enric Marco se puede llegar al final de la vida sin necesitar confesar la impostura y con una escasa consciencia de haber mentido.
(...)
Esa inmensa fantasía no ha podido ser casual o gratuita, interviene la psiquiatra Alicia Roig, adscrita a los centros de salud mental de la Generalitat. "Un mitómano patológico suele actuar a partir de la fijación de un hecho histórico familiar. Es posible --asegura-- que el nazismo simbolice algo importante en la vida de este hombre".


No sé hasta que punto el nazismo NO puede simbolizar algo importante en nuestras vidas. Y no se trata sólo del nazismo que convulsionó Europa. Enric Marco a principios de 2005, cuando aún era quien nos hizo creer que era, habló así:

Enric Marco, superviviente republicano del campo de Flossenbürg, ya anunció que no iba a hacer un discurso "protocolario". Pero algunos de los judíos presentes en el acto, y especialmente el embajador de Israel, Víctor Harel, cambiaron su rostro sobrecogido por el testimonio de Marco cuando habló de los nuevos campos de concentración y citó entre ellos a "los de Palestina". Éstas fueron las palabras del superviviente:
"Hay que proceder a una educación para enseñar la historia. Hay nuevos campos de concentración, en Ruanda, Sierra Leona, Etiopía, donde los chiquillos se mueren por millones".
"Los hubo en Kosovo. Hay que decirlo con la voz muy alta; desgraciadamente, por una serie de razones, los hay en Guantánamo, y en Palestina, qué duda cabe, y en el Irak, y en todas partes. ¿Cuántas veces tendremos que seguir recordando? Al final tendremos campos de concentración aquí cerca, porque alguien se inventará una guerra preventiva".
El embajador y algunos de los judíos presentes, visiblemente molestos, no aplaudieron a Marco y luego le pidieron explicaciones.


La realidad, la cruda realidad, puede aparecer en los lugares más insospechados. No se trata de la verdad, sino de la realidad. Ya hemos hablado mucho sobre el tema. Parece que este blog se mueve únicamente en ese terreno, en el de la realidad inexistente, en el de la ficción que muestra la realidad.
Enric Marco, mitómano, esa especie a la que, como auguraba Roth, acabaremos adscribiéndonos todos, merecía un espacio en este blog.

Por paradójico. Por mostrar la realidad aunque fuera desde el otro lado.