12/12/04

Dándome la razón

United Nations Plaza

Muchas veces sonrío complacido
a mi cuerpo pletórico de aciertos.
Tiene aspecto atrayente. Es un modelo
de sobria perfección físicamente.
Es un fuera de serie indiscutible.
Un prototipo para un experimento
cuyo exacto sentido se me escapa.
Irradia seducción, fuerza... Es espléndido.
A veces me deseo y me masturbo.

He de reconocer que me entusiasma.
Cuando pasen los años por mi lado
él continuará siendo un arquetipo.

Y hasta un día la muerte, enamorada
de él, lo guardará incorrupto por el tiempo.

Lo merece este cuerpo. Bello. Mío

J. M. Fonollosa



MASTURBACIÓN

Con mis dedos aplaco la furia de mi mente
y el verso dibuja en la sombra un lugar
donde no estoy yo ni está el hombre.


Leopoldo María Panero.


Y no viene más a cuento que por Fonollosa:

Esperé aquel momento muchos días.

Fue fácil deslizarme hasta su cuarto.
Su ventana cedió con un gruñido.
Mis pies no despertaron las alfombras.

Fue fácil deslizarme hasta su cama
y verla respirar. Hasta las sábanas sentían el calor aquella noche.

No perjudica a nadie el acostarse.
Un poquito de amor no daña a nadie.
No le costaba nada haber cedido; dejarse acariciar unos minutos.

No quise hacerle daño. Se lo dije tapándole la boca con la mano.
Le dije que sólo iba a acariciarle.

No tenía por qué asustarse tanto.
Tuve que ahogar el grito de sus ojos.
Apreté demasiado. Lo lamento.

Estuvo bien, no obstante, aún tan inmóvil.

J. M. Fonollosa, West 13th Street (1995)


Serán sólo los blogs onanistas o como decía Gil de Biedma:

El juego de hacer versos,
que no es un juego, es algo
que acaba pareciéndose
al vicio solitario.

En fin "mancha la tinta tanto como el semen"



2 comentarios:

CAYETANO BRETONES (GOREÑO dijo...

A VECES

Escribir un poema se parece a un orgasmo:
mancha la tinta tanto como el semen,
empreña también más en ocasiones.
Tardes hay, sin embargo,
en las que manoseo las palabras,
muerdo sus senos y sus piernas ágiles,
les levanto las faldas con mis dedos,
las miro desde abajo,
les hago lo de siempre
y, pese a todo, ved:
¡no pasa nada!
Lo expresaba muy bien Cesar Vallejo:
"Lo digo y no me corro".
Pero él disimulaba.

Gore dijo...

Para evitar equívocos, debo decir que el poema del comentario anterior, cuya autoría se asigna a Cayetano Bretones, o es un error o alguien está falseando la verdad, ya que yo no he escrito dicho peoma titulado "A Veces". Aunque me parece bueno, no es mi estilo, ni quiero que se me asigne nada que no sea de mi cosecha. Ruego a quien lo haya colgado que lo retire o borre mi nombre, que figura al pie. Si no es así, haré la oportuna reclamación.