Pienso que Michael Chabon se equivoca. Luego pienso que es indiferente lo que piense sobre Chabon ( y sobre cualquier otro autor).
Entonces, ¿continúo?, ¿da igual lo que escriba, lo que opine?, ¿o es eso lo único que importa? Hablar por hablar. Tal vez lo único importante sea leer, todo lo demás sea accesorio (onanísticamente accesorio)
Bien, Chabon se equivoca. (¿y qué?); El sindicato de policía yiddish sería una buena novela gráfica (excelente dependiendo del dibujante) y es un buen material para la realización de una película económicamente rentable (hoy estamos perifrásticos… en fin, será que no me apetece volver a quejarme)
Michael Chabon se equivoca porque El sindicato de policía yiddish no es una gran novela (¿y debería serlo?), un buen guión, quizás, pero no una gran novela. Eso sí, es un más que correcto homenaje al género negro, con todos los elementos típicos: Un asesinato por resolver, un detective terminal, fuertes dosis de crítica social, en este caso mediante una distopía político-social que sitúa al estado judío en Alaska. Lo atípico en el caso de El sindicato de policía yiddish es la idea de "acción" que se corresponde más con la habitual en nuestros días en las salas cinematográficas, una acción eminentemente visual de la que Chabon abusa y en la que debe detenerse para explicarla narrativamente. No tenemos a Sam Spade investigando, tenemos a Bruce Willis corriendo en calzoncillos por un paisaje helado. En un caso significativo el autor pretende focalizar la narración a partir de una posible “cámara subjetiva”, con lo que el lector entiende que ese capítulo debe verse. Pero no sólo debe verse, sino que ya ha sido visto con anterioridad: Un entierro en el que llueve, los paraguas moviéndose por los empujones del detective… una serie de tópicos (homenajes nada velados), una novelización de una película mental. Chabon piensa en imágenes, las transcribe y las desvirtúa, pensando que desarrolla una novela cuando en realidad es otra cosa. Un correcto ejercicio de género, cierto, una brillante idea original, no hay duda, pero con demasiadas rémoras visuales que acaban por desaprovechar literariamente el potencial de la historia…
…estoy tan cansado de tanta decepción, de escribir tantas veces a propósito de tantas novelas la misma sensación desolada…

Entonces, ¿continúo?, ¿da igual lo que escriba, lo que opine?, ¿o es eso lo único que importa? Hablar por hablar. Tal vez lo único importante sea leer, todo lo demás sea accesorio (onanísticamente accesorio)
Bien, Chabon se equivoca. (¿y qué?); El sindicato de policía yiddish sería una buena novela gráfica (excelente dependiendo del dibujante) y es un buen material para la realización de una película económicamente rentable (hoy estamos perifrásticos… en fin, será que no me apetece volver a quejarme)
Michael Chabon se equivoca porque El sindicato de policía yiddish no es una gran novela (¿y debería serlo?), un buen guión, quizás, pero no una gran novela. Eso sí, es un más que correcto homenaje al género negro, con todos los elementos típicos: Un asesinato por resolver, un detective terminal, fuertes dosis de crítica social, en este caso mediante una distopía político-social que sitúa al estado judío en Alaska. Lo atípico en el caso de El sindicato de policía yiddish es la idea de "acción" que se corresponde más con la habitual en nuestros días en las salas cinematográficas, una acción eminentemente visual de la que Chabon abusa y en la que debe detenerse para explicarla narrativamente. No tenemos a Sam Spade investigando, tenemos a Bruce Willis corriendo en calzoncillos por un paisaje helado. En un caso significativo el autor pretende focalizar la narración a partir de una posible “cámara subjetiva”, con lo que el lector entiende que ese capítulo debe verse. Pero no sólo debe verse, sino que ya ha sido visto con anterioridad: Un entierro en el que llueve, los paraguas moviéndose por los empujones del detective… una serie de tópicos (homenajes nada velados), una novelización de una película mental. Chabon piensa en imágenes, las transcribe y las desvirtúa, pensando que desarrolla una novela cuando en realidad es otra cosa. Un correcto ejercicio de género, cierto, una brillante idea original, no hay duda, pero con demasiadas rémoras visuales que acaban por desaprovechar literariamente el potencial de la historia…
…estoy tan cansado de tanta decepción, de escribir tantas veces a propósito de tantas novelas la misma sensación desolada…
Roy Schatt - From a Taxi Window
Pero no es cierto... leí un capítulo perfecto en Todas las almas de Marías y los magníficos relatos de Munro y...