Un fragmentoDe Viaje sentimental de Laurence Sterne; traducción Max Lacruz Bassols para Funambulista
La ciudad de Abdera, a pesar de haber vivido en ella Demócrito, quien puso toda la fuerza de la ironía y de la risa en corregirla, fue la más relajada y viciosa de todas las ciudades de la Tracia. Venenos, conspiraciones, asesinatos, libelos, pasquines y tumultos no dejaban vivir por el día… y menos por la noche.
Y sucedió que, cuando peor estaban las cosas, fue representada en Abdera la Andrómeda de Eurípìdes, y el auditorio halló la obra deliciosa, y lo que más impresionó la imaginación de los espectadores fueron los tiernos raptos de la naturaleza que el poeta expresa en el patético discurso de Perseo: “¡Oh, Cupido, príncipe de los dioses y de los hombres!, etc.”. Al día siguiente todo el mundo hablaba en puro yambo y ya no se comentaba otra cosa más que la patética invocación de Perseo: “¡Oh, Cupido, príncipe de los dioses y de los hombres!”, y en todas las calles y en todas las casas de Abdera resonaba: “¡Oh, Cupido, Cupido!”, y en todas las bocas, como las notas propias de una dulce melodía, que fluyera queriendo o sin querer: “¡Oh, Cupido, príncipe de los dioses y de los hombres!”, sólo se oía esto y nada más. El fuego se propagó y toda la ciudad, como el corazón de un solo hombre, se abrió al Amor.
Ningún apoticario vendió ya un solo gramo de eléboro; ningún armero se atrevió a forjar instrumentos de muerte. La Amistad y la Virtud se encontraban y se besaban por la calle –volvía la Edad de Oro a planear, benéfica, sobre Abdera-; los abderitas volvieron a tomar sus flautas de caña; los abderitas dejaron a un lado sus ropas púrpuras y se sentaron castamente en la hierba a escuchar la canción…
Y todo esto por el solo poder – dice el Fragmento- del dios cuyo imperio se extiende del cielo a la tierra y aun a las profundidades del mar…
Un día de estos hablaremos de Mr Yorick y su viaje sentimental. Pero escojo el Fragmento para señalar de que manera Sterne creía en el poder de la literatura, de la palabra. Mr. Yorick recorrerá Francia e Italia en una sucesión de encuentros en el que la seducción brilla y en el que la palabra se convierte en un canto al amor… “¡Oh, Cupido, príncipe de los dioses y de los hombres!”
Pero no es eso lo que me inquieta.
Descubro en la página de Vila-Matas en la sección de fotografías, reunidas en la misma galería, una foto de Enrique Vila-Matas junto al actor Daniel Emilfork y el famoso retrato de Laurence Sterne, pintado por Joshua Reynolds en 1760. Entre ambas imágenes, quizás por alguna extraña configuración de la luz (esa luz que acaba haciéndote irresistible… consultad la filmografía de Emilfork y buscad al protagonista de What’s new pussycat?... todo está relacionado, todo acaba relacionado en este mundo de fantasmas y ficciones) o por el tamaño de las imágenes, parece desprenderse cierto parecido entre el actor, que inspiró el personaje de Tongoy en El mal de Montano, y el escritor del Tristram Shandy.
Mi amigo Tongoy es realmente muy feo, pero uno se acostumbra a no verle tan horroroso gracias a su buen carácter, elegancia excéntrica en el vestir y refinada cultura. (…)De El mal de Montano, de Enrique Vila-Matas
Mi amigo Tongoy tiene setenta y cuatro años, cráneo rapado y orejas de murciélago. Vive en París desde hace medio siglo, pero nació en una familia de judíos húngaros que emigraron a Chile y se establecieron en San Felipe. El verdadero nombre de mi amigo es Felipe Kertesz, se ha hecho algo famoso últimamente en Francia interpretando en una película el papel de un siniestro viejo que se dedica al secuestro de niños. Aunque sólo relativamente, también es conocido por haber sido hombre-libélula en una película de Fellini y por haber encarnado al actor húngaro Bela Lugosi en una biografía fílmica de este personaje.
Tongoy interpretó a Lugosi. Emilfork interpretó a Cagliostro. Y de nuevo todo está relacionado:
Hace tiempo mencionaba a Goethe y su Viaje por Italia y comparaba el texto del alemán con el episodio italiano del Tristram Shandy. Ahora, además, habría que añadir a la comparación las aventuras de Mr. Yorick.
Como podéis ver, el post trataba sobre Cagliostro, personaje que fue interpretado por Daniel Emilfork en una ignota película francesa de 1979.
¿Podría haber sido Yorick interpretado por Emilfork? Creo que todo apunta en esa dirección.
Alas, poor Emilfork