No poder saber nada
Podía interrogarle sin fin y sin peligro. Porque no saber nada no es nada, no querer saber nada tampoco, pero lo que es no poder saber nada, saber que no se puede saber nada, éste es el estado de la perfecta paz en el alma del negligente pesquisidor.
Una oscura alusión de Petr Vok Rožmberk a su hermano Vilém, en el tratado alquimista De Vermii Mysterii, traducido por Heynrich Pelletier
Una oscura alusión de Petr Vok Rožmberk a su hermano Vilém, en el tratado alquimista De Vermii Mysterii, traducido por Heynrich Pelletier
Etiquetas: Vilem Vok











Hasta la más jubilosa de las carreras es menos veloz que el andar renqueante de Molloy.
Posted by
Vero |
17:08
Me pillaste
:-)
Debe ser por las muletas
Posted by
Portnoy |
10:05