22/12/09

Convoy, de Sam Peckimpah

Hay películas basadas en hechos reales, en novelas, en cómics, en videojuegos, en otras películas… no recuerdo ninguna, aparte de Convoy, de Sam Peckimpah, basada en una canción(*):



Convoy, de C.W. Mccall:

[On the CB] (CB: canal de radio ciudadano)

Ah, breaker one-nine, this here's the Rubber Duck. You gotta copy on me, Pig Pen, c'mon? Ah, yeah, 10-4, Pig Pen, fer shure, fer shure. By golly, it's clean clear to Flag Town, c'mon. Yeah, that's a big 10-4 there, Pig Pen, yeah, we definitely got the front door, good buddy. Mercy sakes alive, looks like we got us a convoy...

Was the dark of the moon on the sixth of June
In a Kenworth pullin' logs
Cab-over Pete with a reefer on
And a Jimmy haulin' hogs
We is headin' for bear on I-one-oh
'Bout a mile outta Shaky Town
I says, "Pig Pen, this here's the Rubber Duck.
"And I'm about to put the hammer down."

[Chorus]
'Cause we got a little convoy
Rockin' through the night.
Yeah, we got a little convoy,
Ain't she a beautiful sight?
Come on and join our convoy
Ain't nothin' gonna get in our way.
We gonna roll this truckin' convoy
'Cross the U-S-A.
Convoy!


[On the CB]
Ah, breaker, Pig Pen, this here's the Duck. And, you wanna back off them hogs? Yeah, 10-4, 'bout five mile or so. Ten, roger. Them hogs is gettin' in-tense up here.

By the time we got into Tulsa Town,
We had eighty-five trucks in all.
But they's a roadblock up on the cloverleaf,
And them bears was wall-to-wall.
Yeah, them smokies is thick as bugs on a bumper;
They even had a bear in the air!
I says, "Callin' all trucks, this here's the Duck.
"We about to go a-huntin' bear."

[Chorus]
'Cause we got a great big convoy
Rockin' through the night.
Yeah, we got a great big convoy,
Ain't she a beautiful sight?
Come on and join our convoy
Ain't nothin' gonna get in our way.
We gonna roll this truckin' convoy
'Cross the U-S-A.
Convoy!


[On the CB]
Ah, you wanna give me a 10-9 on that, Pig Pen? Negatory, Pig Pen; you're still too close. Yeah, them hogs is startin' to close up my sinuses. Mercy sakes, you better back off another ten.

Well, we rolled up Interstate 44
Like a rocket sled on rails.
We tore up all of our swindle sheets,
And left 'em settin' on the scales.
By the time we hit that Chi-town,
Them bears was a-gettin' smart:
They'd brought up some reinforcements
From the Illinois National Guard.
There's armored cars, and tanks, and jeeps,
And rigs of ev'ry size.
Yeah, them chicken coops was full'a bears
And choppers filled the skies.
Well, we shot the line and we went for broke
With a thousand screamin' trucks
An' eleven long-haired Friends a' Jesus
In a chartreuse micra-bus.


[On the CB]
Ah, Rubber Duck to Sodbuster, come over. Yeah, 10-4, Sodbuster? Lissen, you wanna put that micra-bus in behind that suicide jockey? Yeah, he's haulin' dynamite, and he needs all the help he can get.

Well, we laid a strip for the Jersey shore
And prepared to cross the line
I could see the bridge was lined with bears
But I didn't have a dog-goned dime.
I says, "Pig Pen, this here's the Rubber Duck.
"We just ain't a-gonna pay no toll."
So we crashed the gate doing ninety-eight
I says "Let them truckers roll, 10-4."

[Chorus]
'Cause we got a mighty convoy
Rockin' through the night.
Yeah, we got a mighty convoy,
Ain't she a beautiful sight?
Come on and join our convoy
Ain't nothin' gonna get in our way.
We gonna roll this truckin' convoy
'Cross the U-S-A.


Convoy! Ah, 10-4, Pig Pen, what's your twenty?
Convoy! OMAHA? Well, they oughta know what to do with them hogs out there fer shure. Well, mercy
Convoy! sakes, good buddy, we gonna back on outta here, so keep the bugs off your glass and the bears off your...
Convoy! tail. We'll catch you on the flip-flop. This here's the Rubber Duck on the side.
Convoy! We gone. 'Bye,'bye.


Pienso que Convoy ha envejecido mal. A pesar de tratarse de un intento de reescritura del western encuentro que esta película de Peckimpah desmerece de sus incursiones en el género. No en vano se puede decir del director que fue el creador del western crepuscular. Convoy está demasiado ligada a su condición temporal, la década de los setenta del siglo XX (sólo con escribirlo ya me entran escalofríos… los setenta), a la aparatosidad de su puesta en escena y a la estereotipada síntesis de su argumento musical.
(A propósito, la memoria me traicionó y buscaba en la revisión de la película de Peckimpah una escena que en realidad pertenecía a Smokey and the bandit… nuevo escalofrío)
Al menos la revisión sirvió para descubrir al propio Peckimpah dirigiendo un equipo de rodaje sobre una camioneta... sí, ahí, no mires al sudoroso Pato, mira por la ventanilla... el Jefe:




Pienso que una de las razones por las que Deathproof de Tarantino no me gustó es porque el rescate-reescritura de las películas de carreteras tenía los mismos defectos que las películas de los setenta (uf): Eran básicamente aburridas.
Metal, polvo y aceite y apenas argumento.
Quede Convoy como paradigma y representante de ese tipo de cine caduco desde su nacimiento.


(*) Después busque en IMDB el “plot keyword” “based on song” y dio 99 resultados: alguna con el título de una canción de los Beatles (en realidad basada en álbumes enteros y precursoras del videoclip musical), una de Aldo Guthrie (en realidad un biopic), unos cuantos villancicos laicos, y otras canciones y títulos desconocidos… es decir, que se puede decir, con la arrogancia del ignorante, que Convoy es prácticamente la única película basada enteramente en una canción.

8 comentarios:

C. V. Moure dijo...

De todas formas, sí dirigió grandes películas (y westerns) en los setenta.

un saludo

Portnoy dijo...

No, no... eso no lo niego... además The wild bunch es una de mis películas de cabecera. Súmale a esa Major Dundee, Duelo en la Alta Sierra, La huida... una filmografía impecable.
Lo que pasa es que no me gustan las pelis de coches y camiones... es más, no me gustan los coches ni los camiones, es más, odio los camiones... Convoy tiene grandes momentos, la reescritura del western me parece muy buena, pero me parece que ha envejecido mal.
Un saludo y gracias por tu comentario

Portnoy dijo...

además... qué te voy a contar con ese excelente blog sobre western que editas
:-)

Daniel Quinn dijo...

Yo no he visto Convoy: no soy muy fan de Peckinpah, a pesar de que tiene películas que me gustan mucho. Sin embargo, nunca me ha motivado ese género que comentas de metal, polvo y aceite. Sin embargo, siempre hay excepciones, y aunque tampoco tenga apenas argumento, como señalabas, Carretera asfaltada en dos direcciones, de Monte Hellman, me parece una película muy importante y muy sugerente, a pesar de su frialdad, dureza, y desencanto casi insoportable. ¿La salvas entre las demás, Portnoy? :P

Francis Black dijo...

la peli Spielberg El Diablo Sobre Ruedas me gusta bastante.

Portnoy dijo...

Intentando recordar si había visto la película de Hellman me he dado cuenta (atención, niños y niñas, mensaje del abuelo) que el cine de los setenta ha quedado en mi memoria como un batiburrillo de imágenes y situaciones rocambolescas de las que es difícil extraer un recuerdo concreto. El cine en los setenta, SIN vídeo, SIN DVD, SIN PC, era un acto social, mucho más en un pueblo... sniff aquellas sesiones dobles de los domingos por la tarde, si yo os contase...
Buscaré la de Hellman.
Y sí, Duel no estaba mal. El pre-Spielberg antes de convertirse en el monstruo que todos conocemos.

Tránsito Blum dijo...

Interesante señuelo sobre el western y las road movies, Portnoy. Me gusta. Yo destacaría de Sam Peckinpah el que fue su último western verdadero, la versión restaurada de Pat Garrett y Billy The Kid tan salpicada de sangre y poesía. Su road movie de camioneros fue terriblemente laxa y predecible. Adolecí ante la pantalla. Sin embargo hizo otra mezclando el género de la road movie con el western tardío que fue muy controvertida pero que a mí me parece una de las grandes obras maestras del cine, Quiero la cabeza de Alfredo García. El comienzo tiene puntos que echan para atrás, como el codazo que le mete uno de los sabuesos del patriarca a la prostituta en la taberna mexicana donde preguntan por el paradero de Alfredo García. Es una violencia desaforada. Pero a la media hora de película, cuando Benny (Oates) decide aceptar el encargo de encontrar a García vivo o muerto por una sustanciosa recompensa se lanza a la carretera con su chica (Isa Vega), que fue novia en su día de Alfredo y tiene información de donde puede estar, la intensidad de su cruel encargo va tomando nerviosismo y entras en un estado de tensión acojonante, con tiroteos y escenas altamente potentes. La frase de “García es nuestro Santo” me fascinó y la presencia de las moscas fue el colofón a ese final tan apocalíptico que genera una total liberación de todos los nudos que se crean durante el relato fílmico. Es una gozada. Yo abogo por hacer una revisión de este cine. El tipo de la moto que les asalta es el que años más tarde trabajará de camionero de Convoy. Esa escena también te encoje.

En cuanto a Carretera asfaltada en dos direcciones estoy con Daniel Quinn en la importancia que tiene para el cine. Después de Easy Rider posiblemente es la siguiente mejor película sobre este género. El ritmo gris del comienzo le aporta una atmósfera seductora. Su punto de explosión y enganche comienza a la media hora de película cuando se topan en la gasolinera con el neurótico ex-piloto speed racer en su viaje lúdico catártico. Me recuerda un tanto al estilo de los Bildungsroman iniciáticos de aprendizaje. Los "piojosos" llevan un carro de aspecto destartalado, un Chevrolet del 55 sin calefacción para que no le reste velocidad y que esconde un motor casero de potencia atómica con el que pueden sentir cada arruga del asfalto. El tipo fanfarrón se pica con ellos y les reta a una carrera. Lo genuino aparece cuando se citan las condiciones de la apuesta. El todo por el todo. Ponen en juego la documentación del coche (signo de la identidad adulta). Envían sus papeles en una carta a una oficina de correos de Washington. El primero que llegue a la ciudad se queda con la documentación y con el coche del otro. En ese momento de tránsito empieza la auténtica road movie persecutoria hacia la destrucción entre fanáticos de las cuatro ruedas. La cinta es muy lineal pero no cansa. Notas el desarraigo de los años setenta y el mudo y doliente sentido de la tragedia. Monte Hellman es sin duda el "Bresson americano". Me recordó en su estilizada planificación y su austeridad narrativa a las exposiciones de uno de los mejores directores de westerns: Bou Boetticher (Cabalgar en solitario). Estas road movies se me presentan siempre como una clara metamorfosis del clásico western. Montan en caballos de hierro fundido para atravesar un desierto vital que jamás tendrá retorno. Hace poco vi American Graffiti de Lucas y el personaje de Harrison Ford representaba el mismo ideal de autosuficiencia individual que muestra James Taylor en Two-Lane Blacktop incrustado en carreras inconclusas, en un país infantilizado, errátil y azaroso.

Yo encontré la esencia de todo alojada en esa frase dirigida a los forasteros cuando entran a comer en un bareto provinciano de carretera y un tedioso y curioso nativo les pregunta: ¿De dónde venís? ¿A donde vais?

Saludos

des dijo...

Convoy era una de mis películas favoritas cuando era niño. Y la canción me encantaba; recuerdo haber escuchado el OST en un disco vinilo. Recientemente cada vez que la pasan en la tele la veo. Esto puede parece extraño, ¿por qué me gusta tanto esa peli? Tal vez porque es un poco anarquista y el estado sale mal parado.
No tengo nada más que decir. En el cine mexicano hay todo un genero basado en canciones, generalmente corridos como "la banda del carro rojo" y "contrabando y traición".
De Sam Peckinpah, creo que la mejor peli es The Deadly Companions.