16/10/09

The sky crawlers, de Mamoru Oshii

Si The sky crawlers (Sukai kurora) (2008) hubiese sido una película occidental se hubiera iniciado poniendo en antecedentes al espectador : Una guerra mundial tan terrible como controlada, se desarrolla gestionada cada bando por una empresa privada que aportan su propio armamento y ejército.




La historia se centra en los pilotos de las fuerzas aéreas de una de esas corporaciones empresariales militares (la cosa da para reflexionar) unos enigmáticos y taciturnos niños conocidos como Kildrens. Seguramente el prólogo occidental hubiese dejado caer innecesariamente alguna insinuación sobre la naturaleza de los kildrens.
No hay nada de eso. Hay muchas preguntas, muchas incógnitas narrativas que son desveladas lentamente.
La diferencia (es una frase súbita que se me acaba de ocurrir) radica en que mientras los orientales narran sorprendiendo, la narrativa (cinematográfica-literaria) occidental enfatiza la sorpresa (narran para sorprender)

Ejemplo:

Narración occidental: Soy un condenado a muerte esperando la ejecución esta misma noche fría en el que la nieve y los niños… fui procesado injustamente… mi inocencia y la maldad de la ley… mis hijos ya nunca, bla, bla, bla… las luces de la calle, los adornos, es Navidad y voy a ser ejecutado porque, ¡sorpresa!, soy un pavo.

Narración oriental: Soy un Pavo-Robot-Arma de 60 metros de altura diseñado para repeler ataques extraterrestres que esta misma noche va a ser desmantelado… que sea Navidad no es más que una excusa que adorna la historia, lo que importa es que de alguna manera, en el fondo de toda esta parafernalia metálica y eléctrica, algo semejante a una conciencia parece brillar.

No tiene nada que ver con The sky crawlers.

En la película Mamoru Oshii desgrana la historia poco a poco y eso, por una vez, me parece un defecto. Quizás hay demasiada demora, el tiempo narrativo es excesivamente lento. Y esto puede ser por la acumulación de incógnitas que encierra la trama y, creo que principalmente, por el fuerte contraste entre las escenas de acción aéreas y los trances de los personajes, que se acentúa por el diferente tipo de animación empleado en cada uno de esos planos. Mientras que las batallas aéreas son trepidantes y de una plasticidad increíble gracias a la animación por ordenador (al igual que los fondos y los escenarios) los personajes lo son mediante la técnica de captura de movimiento, lo que en muchas ocasiones (un error que técnicamente debería estar solucionado y que alguien con una filmografía como la de Oshii no debería permitir) provoca desfases de proporciones. Los personajes parecen moverse en escenarios distintos a los que se nos muestran.

La idea que desarrolla The sky crawlers es sugerente, pero no acaba de cuadrar, no se mantiene el ritmo y se usa la técnica de manera torpe… o al menos eso me pareció.



Ahora no sigas leyendo si no has visto la película.
SPOILER:

Se puede argumentar que el final de la película encierra una sorpresa, pero me temo que es una falsa sorpresa. No se trata de la realidad de la historia, la posibilidad de que el único humano que pilota sea el padre genético de Kannami Yuuichi, es sencillamente lo que los kildrens pueden entender de la realidad en que están sumergidos.
Creo, dando una vuelta (innecesaria) más al argumento (cosa que no mejora el ritmo general) que los personajes de The sky crawlers son personajes de un videojuego, que Teacher, el humano, es el jugador que está en nuestro lado de la realidad y el resto, la película, el juego.
Tal vez esta conclusión está motivada por las concomitancias del argumento con el de El juego de Ender, de… de… vaya, se me olvidó el nombre de ese escritor capaz de arruinar una magnífica novela con sucesivos plúmbeos mamotretos.

7 comentarios:

René López Villamar dijo...

Orson Scott Card.

Portnoy dijo...

Ya sé, jejejejeje... es una venganza.

Diego Castañeda dijo...

Pues casi que me has quitado las ganas de verla. ¿Ahora que hago yo esta noche?

En cuanto a la diferencia narrativa entre oriente y occidente siempre hay honrosas excepciones, como la última de Jarmusch, si no la has visto ya te recomiendo hacerlo, para bien o para mal (la amas o la odias, dicen, las tonterías de siempre). El cine de Jarmusch es claramnte Zen (sea lo que sea que eso signifique), está mucho más cerca de los ritmos narrativos asiáticos que de los occidentales y con esta película me he congraciado con él tras la regulera Las Flores Rotas. [autobombo ON] Si te interesa en mi blog hay una pequeña crítica. [autobombo OFF]

René López Villamar dijo...

Hombre, uno que te lee como lector ingenuo.

Sin haber visto la película (que sospecho acá no conseguiré de forma legal) el spoiler me ha dado más ganas de verla. Sólo me queda la duda de si el adorado perro de Oshii sale también en esta cinta.

adna subrayev dijo...

la peli en si me gusto mucho, perdonando el final que es bastante malo.

Anónimo dijo...

has clavado mi opinion de la peli, tanto en q es lenta y q se pasa en lentitud a la hora de desvelar todo (porq son niños, porq coño luchan, etc) hasta lo del juego de ender.

Anónimo dijo...

El perro si que sale, y bastante.

Por otro lado, en el spoiler lo clavas, precisamente en el videojuego para wii eres ese personaje.