27/6/08

El sindicato de policía yiddish, de Michael Chabon

Pienso que Michael Chabon se equivoca. Luego pienso que es indiferente lo que piense sobre Chabon ( y sobre cualquier otro autor).
Entonces, ¿continúo?, ¿da igual lo que escriba, lo que opine?, ¿o es eso lo único que importa? Hablar por hablar. Tal vez lo único importante sea leer, todo lo demás sea accesorio (onanísticamente accesorio)
Bien, Chabon se equivoca. (¿y qué?); El sindicato de policía yiddish sería una buena novela gráfica (excelente dependiendo del dibujante) y es un buen material para la realización de una película económicamente rentable (hoy estamos perifrásticos… en fin, será que no me apetece volver a quejarme)
Michael Chabon se equivoca porque El sindicato de policía yiddish no es una gran novela (¿y debería serlo?), un buen guión, quizás, pero no una gran novela. Eso sí, es un más que correcto homenaje al género negro, con todos los elementos típicos: Un asesinato por resolver, un detective terminal, fuertes dosis de crítica social, en este caso mediante una distopía político-social que sitúa al estado judío en Alaska. Lo atípico en el caso de El sindicato de policía yiddish es la idea de "acción" que se corresponde más con la habitual en nuestros días en las salas cinematográficas, una acción eminentemente visual de la que Chabon abusa y en la que debe detenerse para explicarla narrativamente. No tenemos a Sam Spade investigando, tenemos a Bruce Willis corriendo en calzoncillos por un paisaje helado. En un caso significativo el autor pretende focalizar la narración a partir de una posible “cámara subjetiva”, con lo que el lector entiende que ese capítulo debe verse. Pero no sólo debe verse, sino que ya ha sido visto con anterioridad: Un entierro en el que llueve, los paraguas moviéndose por los empujones del detective… una serie de tópicos (homenajes nada velados), una novelización de una película mental. Chabon piensa en imágenes, las transcribe y las desvirtúa, pensando que desarrolla una novela cuando en realidad es otra cosa. Un correcto ejercicio de género, cierto, una brillante idea original, no hay duda, pero con demasiadas rémoras visuales que acaban por desaprovechar literariamente el potencial de la historia…
…estoy tan cansado de tanta decepción, de escribir tantas veces a propósito de tantas novelas la misma sensación desolada…


Roy Schatt - From a Taxi Window

Pero no es cierto... leí un capítulo perfecto en Todas las almas de Marías y los magníficos relatos de Munro y...

5 comentarios:

Lloyd W. Hopkins dijo...

Portnoy, ¿por qué has eliminado el comentario que dejé en el post anterior? (La abeja era yo). Sobre el interesante anunció que en él se hacía escribí: "Uy, uy, qué emoción". No creo que sea para tanto, vamos, no te volverás ahora puntilloso, ¿verdad? A mi El sindicato de policía yiddish me parece una novela sumamente entretenida, pasé unas horas muy amenas con la lectura de su brillante ejercicio de género. Qué preciso eres en tu apreciación crítica: "Un correcto..." No te decepciones tanto y sobreponte a la desolación que suele embargar a los grandes lectores como tú cuando os enfrentais, pobres, a la mayoría de la literatura actual. Ánimo y besitos.

Portnoy dijo...

No sé, no acabé de entender la gracia del comentario, me pareció todo lo contrario... en fin... sí, los privilegios nos permiten ser puntillosos.
Un saludo

núria dijo...

Cuando un libro no me acaba de gustar y no se exactamente porque, busco la opinion de otros lectores. Es la segunda vez que coincido contigo, y no es que me consuele ni me sienta satisfecha, es simplemente curiosidad.

Portnoy dijo...

¿Cuál fue la oyra, Núria?
A veces contemplo El lamento como la historia de mis decepciones... en fin... gracias por tu comentario

gabriel dijo...

totalmente de acuerdo sobre éste libro. además, me molesta mucho que chabon se olvide por completo del personaje de berko, cuya no tiene resolución dentro de la novela.
me pareció un libro simpático, pero nada más. chabon escribe bien (muy bien, quizá) pero se le notan mucho los ticks, las estructuras y juego que usa en cada capítulo se hacen evidentes en un momento. y la verdad eso de que el final me iba a dejar sorprendido me lo deben...