7/7/05

Punch-Drunk Love, de Paul Thomas Anderson.

Por alguna extraña razón no he podido dejar este comentario en el blog de Iria, así que lo traigo aquí, aunque inicialmente no era mi intención hablar sobre esta película, Punch-Drunk love de Paul Thomas Anderson.



La película no tiene nada que ver con Magnolia, el anterior y exitoso film dirigido por PTA, aunque, por su carácter episódico, Punch-Drunk love bien podría formar parte de Magnolia. De todas formas hay cierta distancia emocional entre ambos filmes. Este último, tal vez sea más optimista, aunque su trasfondo enfermizo nos impida considerarla una comedia. De todas formas PTA sigue explorando sobre personajes limítrofes en muchos sentidos. El problema de Punch-Drunk Love son los actores designados para mostrar a estos personajes, Adam Sandler no me parece el más adecuado, aunque puede ser una fobia personal, y Emily Watson ha explotado demasiado este tipo de personaje entre ingenuo y al límite de la razón.



La película es previsible narrativamente, quizás porque la intención de PTA es sumergirnos en un ambiente enervante con una combinación excelente de imagen y sonidos desquiciantes que llenan esos habituales silencios de este tipo de películas: PTA trata de crear un ambiente mental similar al del personaje principal y en gran medida lo consigue... pero tiene el defecto que siempre tienen estas cosas... cuando uno intenta introducirse en la cabeza de alguien anormal, o mostrar los vericuetos de una mente enferma, el resultado, si consigue plasmar alguno de esos aspectos, puede ser, por rechazo, por efecto negativo, algo no demasiado atractivo, incluso para un espectador exigente.