Mostrando entradas con la etiqueta tontadas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tontadas. Mostrar todas las entradas

3/10/10

Expurgar o espulgar

Todavía sigo dándole vueltas al artículo de Rosa Montero publicado en Babelia, Las páginas tediosas de 'La montaña mágica' en el que nos invita a saltarnos las partes de los textos clásicos que cada cual pueda creer carentes de interés:

“Por eso creo que hay que leer La montaña mágica y saltarse sin complejo de culpa todas las páginas que te parezcan muertas. O ignorar las tediosas novelitas pastoriles de la primera parte del Quijote. O pasar a toda prisa las aburridas y meticulosas descripciones de ballenas que incluye Moby Dick. Todos estos libros son maravillosos porque crecen y cambian y están vivos: uno no puede acercarse a ellos como si fueran textos sagrados esculpidos en piedra, dogmas temibles e intocables. Sáltate páginas, en fin, sumérgete y disfruta”.

Para empezar, siguiendo sus consejos, me saltaré todas las páginas, sin excepción, escritas por Rosa Montero. No se me ocurre siguiendo este consejo expurgatorio como abordar, por ejemplo, Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy, por citar a un clásico, o La broma infinita, o toda la narrativa de Pynchon. Supongo que en última instancia lo que sugiere la autora es que nos limitemos a la narración lineal, sin discursos ni digresiones, que, en última instancia, la adaptación cinematográfica es suficiente para acercarnos a los clásicos o que, lo que sería más terrible, que las versiones abreviadas, una tendencia que (espero) desapareció hace años para siempre, es la vía rápida por la que podemos afirmar con orgullo que hemos leído a los clásicos.
No entiendo La montaña mágica sin “la verborrea mortecina de Naphta y Settembrini”, al igual que no entiendo el Quijote sin los otros textos que se entrecruzan a la narración principal. Ni Moby Dick sin las exhaustivas descripciones de los métodos de captura. Eso es la esencia de las obras literarias y no hay páginas prescindibles.
Que te gusten más o menos es otra cuestión.
Supongo que la obra de Proust debería reducirse a un resumen de acontecimientos y el Ulises a su esquema.

En fin. No quería hablar de esto. No era necesario remover un artículo, que ni siquiera es polémico por su simpleza, publicado en mayo.

El número de octubre de Quimera trae un interesante (y verdadero) dossier sobre Stanislaw Lem, sin duda uno de los autores más importantes del siglo XX por su ruptura de las barreras entre géneros y quizás, por ese mismo motivo, uno de los más incomprendidos al estar relegado al ghetto del subgénero. Nabokov, Pynchon y Wallace han practicado también esa ruptura de géneros introduciendo temas propios de la ciencia ficción en sus novelas… pero esa es otra historia (que será desvelada en su momento).

Pero lo mejor de la semana es el regalo que Javier Moreno nos hace desde su blog: Su colección de textos Inframundo. Descárguenla, no se arrepentirán.
(Si no tienes lector de e-books, instala en tu pc Adobe Digital Editions. Funciona)