Leo el blog de Pierre Assouline La république des livres, a veces, de la manera que me permite mi oxidado francés. Veo una foto que me llama la atención:
There's no way like the american way
There's no way like the american way
Investigo. Descubro. Me asombro ante esta mujer, la primera corresponsal de guerra capaz incluso de atravesar las líneas alemanas durante la segunda guerra mundial para documentar la situación en la Unión Soviética:
Margaret Bourke-White
(Es una vergüenza que la página en español de la wikipedia de tan poca información)
(En otro orden de cosas pienso que tengo pendiente desde hace años la lectura de Tobacco Road)
(Pienso que debo animaros a salir a la calle: No podemos dejar que los empresarios utilicen la crisis para sanear sus negocios despidiendo a los trabajadores. ¿Crisis,…? ¿De qué crisis hablamos?. Hay que movilizarse, hay que salir a la calle hay que decir ¡BASTA!)
(La opción será utilizar el tren)
Esa es la realidad.
La otra realidad es la que captó la cámara de Margaret Bourke-White. La realidad.
La realidad.
La realidad.
¡La realidad!.
(Es el grito del nuevo Kurtz encadenado a la pantalla)
Así somos, compañeros. La vida es el horror. Los seres humanos somos despreciables