Este libro lo voy a colocar entre Nova
Express de William S. Burroughs y Ciclonopedia de Reza
Negarestani. No solo porque la de Burroughs es una clara inspiración
para algunos textos de Land (incluso la menciona y la “inspiración”
no es solo literaria, ya volveremos a ello), ni porque Negarestani
consultase a Land cuando coincidieron en el New Centre for Research &
Practice (¿alumno y profesor?), ni porque el escritor y filósofo
iraní colabore en Collapse, la revista que edita Robin
Mackay, alumno de Land y autor del prólogo de Fanged noumena.
Los voy a colocar juntos porque van a constituir la triada de libros
que he leído con placer sin entender prácticamente nada.
El
libro está compuesto por una serie de ensayos o textos
inclasificables de conferencias, pseudoconferencias y performances,
de los que de alguna manera el propio Land, según le confiesa a
Mackay y este recoge en el prólogo, se siente bastante alejado, como
si los hubiese escrito otro Land, que ahora no reconoce. De ahí
viene la relación con Burroughs y Nova Express,
pues da la sensación que muchos de esos textos o artículos están
escritos bajo influencias sicotrópicas. Son una locura lisérgica,
plagados de neologismos y conceptos abtrusos, cuyo fin es la
descripción de una realidad capitalista-tecnológica que hunde sus
pies en mitos ancestrales y que se dirige, o de hecho produce, la
eliminación física del individuo cuyas posibilidades electivas son
más bien ninguna. Así Burroughs, Lovecraft, el Neuromante
de Gibson, la música jungle y también Kant y Deleuze y Guattari:
El deseo maquínico es la operación de lo virtual que se implementa a sí mismo en lo real, revirtualizándose y produciendo realidad en un circuito. Es eficiente y no aspiracional, aunque su efectividad es irreducible a la causalidad progresiva, ya que es inmanente al tiempo efectivo.
(abro
el libro al azar y copio; de la traducción (prodigiosa) de Ramiro
Sanchiz para Editorial Holobionte)
La retroalimentación positiva es el diagrama elemental de los circuitos autorregenerantes, la interacción acumulativa, la autocatálisis, los procesos autorreforzantes, la escalada, la cismogénesis, la autoorganización, las series compresivas, el deuteroaprendizaje, las reacciones en cadena, los círculos viciosos y la cibergénica. Estos procesos resisten la inteligibilidad histórica, dado que vuelven obsoleta cualquier analogía posible de cambio anticipado.
El
caso es que sufrí una especie de proceso evolutivo durante la
lectura de los textos. De la incomprensión casi total de lo que
quería comunicar pasé a considerar la colección de artículos como
una especie de novela, que fue básicamente lo que hizo Negarestani
en Ciclonopedia. Una novela de ciencia ficción ciberpunk y terror
lovecraftiano súmamente crítica con la sociedad actual, narrada por
una voz lisérgica en completa fuga de la realidad.
Y
esto, señoras y señores, es un gran ejemplo de lo que debería ser
la narrativa contemporánea.
(En
otro orden de cosas, en el personal, la verdad es que me ha
estimulado a escribir sin ningún complejo... hay textos que tienen
esa virtud o que creo que la tienen, la de animarme a seguir
escribiendo olvidando límites y restricciones. Todo es posible en
literatura, aunque nadie quiera publicarlo)