Y, cómo no, a todos los que asistieron y que entendieron el motivo por el que prefiero escribir a hablar, el motivo por el que prefiero mantenerme oculto a exhibir mi torpeza social.
Pero, en fin, no fue tan malo como pensaba... como temía...
MUCHAS GRACIAS ( y disculpadme también)
Pero, en fin, no fue tan malo como pensaba... como temía...
MUCHAS GRACIAS ( y disculpadme también)
(Una de las cosas curiosas que Jordi Carrión dijo en la presentación es la afinidad de Constatación brutal del presente con House of leaves de Mark Z. Danielewski, una novela que no he leído y no por falta de ganas. Y eso me recordó la influencia de La hora del lobo, una película de Bergman que no había visto, en la novela. Al parecer, construí la novela inspirado por obras que desconozco)
(Y algo me dice (mi conciencia proclive a la culpa) que debo confesar que Inga Pellisa, mi aguerrida editora y correctora, fue quien me descubrió la película de Bergman... pues eso)