Código del hampa (The Killers, 1964), de Don Siegel
En estas condiciones permitidme que cuestione las adaptaciones llevadas a la pantalla por Siodmak y Siegel. Porque considero que ambas no tienen nada que ver con el relato de Hemingway más allá de tomarlo como excusa o referente narrativo para construir una historia a base de flashbacks, pero una narración que nada tiene que ver con el texto de The Killers. Me da la impresión de que existe cierta propensión a completar y ampliar historias, como si lectores o espectadores no fueran capaces de asumir una historia inconclusa o que deje hilos en el aire, como si las intenciones del autor se convirtieran en un error que se debe subsanar.
A pesar de esa incongruencia de origen, la de completar y explicar lo que no debería ser completado ni explicado, ambas son películas excelentes.

Como ocurría en la versión de Siodmak, tras el asesinato inicial del personaje que asume silenciosamente y sin defenderse su muerte, se inicia una investigación de los motivos de tal pasividad. Si en Forajidos era un agente de seguros investigando el porqué de una póliza y las extrañas circunstancias de la muerte del Sueco, en Código del hampa los asesinos se muestran perplejos por la actitud de Johnny North ante su ejecución y motivados, además, por un millón de dólares desaparecido. En ambos casos lo mejor de la película es su inicio sorprendiendo en la versión de Siegel el silencio perturbador de los asesinos.

De alguna manera los asesinos de Siegel anticipan a los de Quiero la cabeza de Alfredo García, de Peckinpah

(¿no es esta una actitud "amorosa"?)
Y de otra se puede apreciar el homenaje que Inception-Origen rinde a la película de Siegel.

Lo que creo es que esta película, aisladamente, independientemente de Hemingway y de Forajidos, sería una más que notable película. Pero sus referentes de alguna manera lastran el resultado.
No voy a excusarme más. La verdadera intención de este post era insertar una foto de Ronald Reagan.
Etiquetas: Don Siegel, Ernest Hemingway, Robert Siodmak, Roberto Bolaño, Tarantino














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