Contraluz , de Thomas Pynchon: Dudas
Lobachevski y Riemann están presentes en Contraluz. Y tratándose de Pynchon no está de más recordar, por lo anteriormente dicho, que la Línea Mason-Dixon no es una recta. A pesar de eso los personajes de Contraluz, con ligeras fluctuaciones, parecen moverse en la línea este-oeste, prolongando, a lo largo de Estados Unidos y atravesando el Atlántico, la línea que trazaron los topógrafos y que era el tema principal de la novela Mason y Dixon.
Mi duda radica en cómo sería posible descubrir si los personajes de Contraluz están condicionados por el universo en que se desenvuelven, si sería posible averiguar cuál de ellos habita un universo lobachevskiano, cuál se desplaza en una geometría riemanniana y si los lectores necesariamente estamos asentados en un universo euclideano. Me da la sensación de que más que nunca en Contraluz, los personajes y la propia narración de Pynchon se mueven en marcos geométricos distintos a los que presumimos, incluso ese recurso le sirve a Pynchon para recordarnos que nuestras percepciones nos engañan continuamente.

La cosa se complica después de este fragmento:
—De hecho, los Cuaterniones fracasaron porque pervirtieron lo que los vectoristas creían saber de las intenciones de Dios: que el espacio es sencillo, tridimensional y real, y que, de existir un cuarto término, uno imaginario, se asignaría al Tiempo. Pero los Cuaterniones llegaron y le dieron la vuelta al planteamiento, definiendo los ejes del espacio como imaginarios y dejando que el Tiempo fuera el términoreal, y también escalar..., simplemente inadmisible. Por descontado, los vectoristas fueron a la guerra. Nada de lo que sabían del Tiempo permitía que éste fuera tan sencillo, como tampoco podían permitir que el espacio se viera comprometido por números imposibles, el espacio terrenal que habían luchado por penetrar, por ocupar, por defender desde hacía incontables generaciones.
Contraluz, Thomas Pynchon; traducción de Vicente Campos
Recordemos que los ijks (“vagabundos que plantan sus tiendas de trabajo tan sólo mientras lo exija el problema, luego levantan el campamento y siguen adelante, siempre ad hoc y localmente, ¿qué esperabas?”) son la base de los cuaterniones
Está grabado en piedra en Brougham Bridge, un puente de Dublín que, curiosamente, no aparece en el Ulises:
Here as he walked by
on the 16th of October 1843
Sir William Rowan Hamilton
in a flash of genius discovered
the fundamental formula for
quaternion multiplication
i² = j² = k² = ijk = −1
¿Quiere decir todo esto que Contraluz representa la rotación en un espacio de tres dimensiones de la narración? Y si eso fuese así, y quizás esta fuese la pregunta que más nos interesaría que fuese respondida, ¿el centro de rotación es Pynchon o el lector?
Etiquetas: Contraluz, Mason y Dixon, Thomas Pynchon






















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